La empresa creadora de ChatGPT mantiene conversaciones con Amazon para una inversión estratégica y el uso de chips de inteligencia artificial de AWS. El posible acuerdo se da tras la reestructuración de OpenAI y redefine el mapa de alianzas en la carrera global por la infraestructura de IA.
OpenAI mantiene conversaciones avanzadas con Amazon para concretar una inversión que podría superar los U$S 10.000 millones, además de un acuerdo para utilizar chips de inteligencia artificial desarrollados por Amazon Web Services (AWS). Así lo confirmó CNBC, citando a una persona con conocimiento directo de las negociaciones, que pidió no ser identificada debido al carácter confidencial de las discusiones. El posible acuerdo fue informado inicialmente por The Information.
Si bien los términos todavía son “fluidos” y están sujetos a cambios, el diálogo entre ambas compañías refleja un giro estratégico relevante para OpenAI, que busca diversificar sus fuentes de capital y de capacidad de cómputo en un contexto de demanda explosiva por infraestructura de inteligencia artificial.
Más libertad tras redefinir su vínculo con Microsoft
Las negociaciones con Amazon llegan luego de que OpenAI completara en octubre una reestructuración interna y formalizara los nuevos términos de su alianza con Microsoft, socio clave desde 2019. Microsoft ha invertido más de U$S 13.000 millones en OpenAI, pero ya no cuenta con el derecho de primera opción para ser su proveedor exclusivo de capacidad de cómputo, según un comunicado emitido en octubre.
Este cambio habilita a OpenAI a levantar capital de otros actores del ecosistema de IA y a desarrollar determinados productos junto a terceros, un punto central para entender la apertura de conversaciones con Amazon y otros gigantes tecnológicos.
Amazon y su apuesta por los chips propios
Para Amazon, un eventual acuerdo con OpenAI representaría una ampliación significativa de su exposición al mercado de inteligencia artificial generativa, uno de los segmentos más competitivos y de mayor crecimiento de la industria tecnológica. El gigante del comercio electrónico ya invirtió al menos U$S 8.000 millones en Anthropic, uno de los principales rivales de OpenAI.
Amazon no está sola en este movimiento. Microsoft anunció el mes pasado que invertirá hasta U$S 5.000 millones en Anthropic, mientras que Nvidia planea aportar hasta U$S 10.000 millones a la misma startup, lo que evidencia una carrera agresiva por asegurar posiciones estratégicas en los modelos fundacionales de IA.
AWS, por su parte, diseña chips de inteligencia artificial desde alrededor de 2015, un activo clave en un momento en que la escasez de hardware especializado se convirtió en un cuello de botella para entrenar y operar modelos avanzados. La compañía presentó sus chips Inferentia en 2018 y anunció la última generación de Trainium a principios de este mes, orientados específicamente al entrenamiento de modelos de gran escala.
Compromisos récord en infraestructura
OpenAI viene realizando compromisos masivos de inversión en infraestructura. En los últimos meses, la empresa asumió compromisos por más de U$S 1,4 billones en capacidad tecnológica, incluyendo acuerdos con Nvidia, Advanced Micro Devices (AMD) y Broadcom, tres actores centrales en la cadena de suministro de semiconductores avanzados.
Además, el mes pasado OpenAI firmó un contrato para comprar U$S 38.000 millones en capacidad de cómputo a AWS, su primer acuerdo de este tipo con el líder global en infraestructura en la nube, un dato que refuerza la lógica industrial detrás de las conversaciones actuales con Amazon.
Valuación récord y nueva etapa financiera
En paralelo, OpenAI cerró en octubre una venta secundaria de acciones por U$S 6.600 millones, que permitió a empleados actuales y ex empleados vender participaciones de la compañía. La operación fijó una valuación de U$S 500.000 millones, una cifra que posiciona a OpenAI entre las empresas privadas más valiosas del mundo.
Este nuevo escenario financiero, combinado con una mayor independencia respecto de Microsoft, abre una etapa en la que OpenAI puede tejer alianzas múltiples para sostener el enorme costo operativo de entrenar y desplegar modelos de inteligencia artificial de frontera.
Aunque todavía no hay confirmación oficial ni cronograma definido, un acuerdo entre OpenAI y Amazon por más de U$S 10.000 millones marcaría uno de los movimientos más significativos del año en el negocio de la IA, profundizando la competencia entre los gigantes tecnológicos por capital, chips y poder computacional, los verdaderos recursos estratégicos de esta nueva era.

