Tras su presentación en el DevDay, OpenAI habilitó oficialmente el envío de aplicaciones para ser revisadas y publicadas dentro de ChatGPT. La iniciativa busca convertir a la conversación en una plataforma de acción, con un directorio propio y futuras opciones de monetización para desarrolladores.
OpenAI dio un paso clave en la evolución de ChatGPT como plataforma al habilitar formalmente el envío de aplicaciones para su revisión y publicación dentro del entorno conversacional. La compañía, que había anticipado esta funcionalidad a principios de año durante su evento DevDay, confirmó que desde ahora los desarrolladores pueden postular sus aplicaciones para integrarlas al ecosistema de ChatGPT y ponerlas a disposición de millones de usuarios.
Las aplicaciones permiten ampliar las capacidades del asistente incorporando contexto adicional y habilitando acciones concretas directamente desde la conversación. Entre los ejemplos mencionados por OpenAI se incluyen tareas cotidianas como pedir el supermercado, transformar un esquema en una presentación de diapositivas o buscar un departamento. El objetivo es claro: que ChatGPT deje de ser solo un espacio de consulta y se convierta en un punto de partida para ejecutar flujos de trabajo reales.
“Las aplicaciones amplían la capacidad de las conversaciones de ChatGPT al incorporar nuevo contexto y permitir que los usuarios realicen acciones”, explica OpenAI en el anuncio oficial. En línea con esa visión, la compañía también publicó nuevos recursos para desarrolladores, basados en lo aprendido desde el DevDay, con el fin de elevar la calidad de las aplicaciones disponibles.
Un directorio propio dentro de ChatGPT
Junto con la apertura del proceso de envío, OpenAI presentó el directorio de aplicaciones de ChatGPT, un espacio donde los usuarios pueden descubrir aplicaciones destacadas o buscar directamente aquellas que necesiten. El directorio está disponible desde el menú de herramientas de ChatGPT o de manera directa a través de la sección específica de aplicaciones en el sitio oficial.
Además, los desarrolladores podrán compartir enlaces directos desde otras plataformas para dirigir tráfico hacia la página de su aplicación dentro del directorio, lo que abre una nueva vía de adquisición de usuarios sin salir del entorno conversacional.
Una vez conectadas, las aplicaciones pueden activarse durante las conversaciones de distintas maneras: mencionándolas con el comando @ o seleccionándolas desde el menú de herramientas. OpenAI también está probando mecanismos para mostrar aplicaciones relevantes de forma proactiva dentro del chat, utilizando señales como el contexto de la conversación, los patrones de uso y las preferencias del usuario. En todos los casos, la compañía asegura que los usuarios contarán con opciones claras para brindar retroalimentación.
Cómo crear, enviar y monetizar aplicaciones
Desde el punto de vista técnico, OpenAI puso a disposición el SDK de aplicaciones, actualmente en versión beta, que permite construir experiencias nativas de chat directamente integradas en ChatGPT. Según la compañía, las aplicaciones más exitosas son aquellas que resultan claras e intuitivas en la conversación y que aportan valor concreto al resolver flujos de trabajo reales o al ofrecer experiencias completamente nuevas basadas en inteligencia artificial.
“Crear una gran aplicación de ChatGPT requiere diseñar pensando en el verdadero objetivo del usuario”, señala OpenAI, que recomienda revisar las pautas de envío desde el inicio del desarrollo para asegurar estándares de calidad elevados. La documentación complementaria y los ejemplos prácticos están disponibles en el centro de recursos para desarrolladores de la empresa.
Una vez finalizado el desarrollo, las aplicaciones pueden enviarse para revisión a través de la Plataforma para desarrolladores de OpenAI. El proceso incluye la carga de información sobre conectividad MCP, pautas de prueba, metadatos del directorio y configuraciones de disponibilidad por país. El primer grupo de aplicaciones aprobadas se desplegará de manera gradual a lo largo del nuevo año.
En esta etapa inicial, las aplicaciones que cumplan con los estándares de calidad y seguridad podrán publicarse en el directorio, y aquellas que logren mayor interés entre los usuarios podrían ser destacadas o recomendadas directamente por ChatGPT en el futuro.
Monetización, seguridad y control del usuario
En materia de monetización, OpenAI adoptó un enfoque progresivo. Por el momento, los desarrolladores pueden incluir enlaces dentro de sus aplicaciones que redirijan a sus propios sitios web o aplicaciones nativas para completar transacciones de productos físicos. “Con el tiempo, exploraremos opciones adicionales de monetización, incluidos los productos digitales”, anticipa la compañía, que promete compartir más detalles a medida que evolucione el uso real de las aplicaciones.
La seguridad y la privacidad ocupan un lugar central en este nuevo ecosistema. Todos los desarrolladores deberán cumplir con las políticas de uso de OpenAI y con pautas estrictas en materia de privacidad, transparencia y uso de datos. Las aplicaciones deben ser apropiadas para todo público, respetar los términos de servicio de terceros e incluir políticas de privacidad claras, solicitando únicamente la información necesaria para su funcionamiento.
Cuando un usuario se conecta a una nueva aplicación, ChatGPT informa qué tipos de datos pueden compartirse con terceros y pone a disposición la política de privacidad correspondiente. Además, los usuarios pueden controlar si una aplicación tiene acceso a memorias o conversaciones pasadas, y pueden desconectarla en cualquier momento, lo que implica la pérdida inmediata de acceso a los datos.
Un ecosistema en construcción
Para OpenAI, esta apertura marca apenas el comienzo. La empresa busca que las aplicaciones se integren de forma natural en la conversación y que ChatGPT funcione como una plataforma donde las ideas se transforman en acción. Al mismo tiempo, el objetivo es fomentar un ecosistema sostenible que permita a los desarrolladores llegar a nuevos usuarios y construir modelos de negocio viables.
“A medida que aprendamos de los desarrolladores y los usuarios, seguiremos perfeccionando la experiencia para todos”, concluye OpenAI. Con esta iniciativa, la compañía refuerza su estrategia de posicionar a ChatGPT no solo como un asistente de inteligencia artificial, sino como una infraestructura clave para la próxima generación de aplicaciones conversacionales.

