La nueva función amplía el alcance de Claude más allá del código y permite delegar tareas reales sobre archivos, documentos y flujos de trabajo completos. Disponible como “research preview” para suscriptores de Claude Max en macOS, Cowork marca un paso clave en la carrera por agentes de inteligencia artificial más autónomos.
Anthropic dio un nuevo paso en su estrategia de inteligencia artificial aplicada al trabajo con el lanzamiento de Cowork, una extensión de Claude diseñada para actuar como un verdadero compañero laboral digital. La compañía explicó que la iniciativa surgió de la forma en que los propios usuarios comenzaron a utilizar Claude Code, una herramienta originalmente pensada para desarrolladores, pero que rápidamente fue adoptada para tareas mucho más amplias.
“Cuando lanzamos Claude Code, esperábamos que los desarrolladores lo usaran para programar. Lo hicieron —y luego comenzaron a usarlo para casi todo lo demás”, señaló la empresa. Esa adopción inesperada fue el disparador para crear Cowork, una versión más accesible que permite a cualquier usuario trabajar con Claude de forma continua y con mayor autonomía, incluso sin conocimientos técnicos.
Disponible desde hoy como vista previa de investigación para los suscriptores de Claude Max a través de la aplicación de macOS, Cowork permite otorgarle a Claude acceso directo a carpetas específicas del ordenador del usuario. A partir de allí, el modelo puede leer, editar y crear archivos, reorganizar documentos, generar hojas de cálculo a partir de capturas de pantalla o producir borradores de informes utilizando notas dispersas.
La diferencia central frente a una conversación tradicional con un chatbot está en el nivel de agencia. En Cowork, Claude no responde de forma puntual, sino que planifica y ejecuta tareas de principio a fin. “Una vez que le asignás una tarea, Claude crea un plan y la completa de forma progresiva, manteniéndote informado de lo que está haciendo”, explicaron desde Anthropic. Para quienes ya usaron Claude Code, la experiencia resulta familiar: ambas herramientas están construidas sobre la misma base tecnológica.
Esta arquitectura permite que Cowork asuma muchas de las funciones de Claude Code, pero en un formato más intuitivo para tareas no relacionadas con programación. Además, los usuarios pueden potenciar la herramienta conectándola con connectors, que enlazan a Claude con fuentes de información externas, y con un conjunto inicial de skills diseñadas para mejorar la creación de documentos, presentaciones y otros archivos.
El ecosistema se amplía aún más si se combina Cowork con Claude en Chrome, lo que habilita tareas que requieren acceso al navegador. De este modo, Anthropic apunta a un uso más fluido y persistente de la inteligencia artificial en el trabajo cotidiano. “Se siente menos como un ida y vuelta constante y más como dejarle mensajes a un compañero de trabajo”, describió la compañía.
Otro aspecto clave es la gestión del contexto. Cowork está pensado para reducir la fricción habitual en el uso de IA: no es necesario volver a cargar información ni adaptar manualmente las salidas del modelo a distintos formatos. Tampoco hay que esperar a que termine una tarea para seguir interactuando. El usuario puede encadenar trabajos y dejar que Claude los ejecute en paralelo.
En materia de control y seguridad, Anthropic subrayó que el usuario mantiene siempre la decisión final. Claude solo puede acceder a las carpetas y conectores que se le habilitan explícitamente, y debe pedir confirmación antes de realizar acciones significativas. Sin embargo, la empresa también advirtió sobre los riesgos inherentes a este tipo de herramientas más autónomas.
Por defecto, Cowork puede ejecutar acciones potencialmente destructivas, como eliminar archivos locales, si así se lo indica. “Siempre existe la posibilidad de que Claude malinterprete una instrucción”, reconocieron, por lo que recomendaron brindar indicaciones claras y avanzar con cautela, especialmente durante las primeras experiencias de uso.
Anthropic también alertó sobre el riesgo de los llamados prompt injections, intentos de manipular el comportamiento del modelo a través de contenidos externos, en particular cuando navega por internet. Si bien la compañía afirmó haber desarrollado defensas sofisticadas, reconoció que la seguridad de agentes capaces de actuar en el mundo real sigue siendo un área activa de desarrollo en toda la industria.
El lanzamiento de Cowork se enmarca explícitamente como un research preview. La empresa busca observar cómo los usuarios lo utilizan y qué mejoras demandan antes de un despliegue más amplio. Entre los próximos pasos mencionados figuran la sincronización entre dispositivos, la llegada a Windows y nuevas capas de seguridad.
Por ahora, Cowork está disponible para los suscriptores de Claude Max que descarguen la aplicación de macOS y activen la opción desde la barra lateral. Quienes estén en otros planes pueden anotarse en una lista de espera. Con este movimiento, Anthropic refuerza su apuesta por agentes de IA que no solo conversan, sino que trabajan.

