Pfizer, Eli Lilly, AstraZeneca, Novartis y GSK encabezan una ola de alianzas estratégicas con empresas de inteligencia artificial y gigantes tecnológicos para reducir costos, acortar tiempos de desarrollo y transformar el descubrimiento de medicamentos. Entre 2025 y comienzos de 2026 se anunciaron decenas de acuerdos que consolidan a la IA como eje central del futuro farmacéutico.
Las principales compañías farmacéuticas del mundo están profundizando su inversión en inteligencia artificial (IA) con un objetivo claro: acelerar la investigación y el desarrollo (I+D), mejorar la eficiencia de sus pipelines y reducir los costos y tiempos asociados al descubrimiento de nuevos fármacos. De acuerdo con proyecciones de la industria citadas por Reuters, el uso de aprendizaje automático para optimizar la identificación de objetivos terapéuticos, el diseño de moléculas y la planificación de ensayos clínicos podría reducir a la mitad los plazos y costos de las primeras etapas de desarrollo en los próximos tres a cinco años.
Este cambio estructural se refleja en una sucesión de acuerdos estratégicos firmados entre 2025 y principios de 2026, que involucran tanto a grandes farmacéuticas como a startups especializadas en IA, empresas de software científico y gigantes tecnológicos como NVIDIA y Microsoft.
Pfizer, Eli Lilly y AstraZeneca lideran la ofensiva
Pfizer se posicionó como uno de los actores más activos. El 7 de enero de 2025 anunció una ampliación de su alianza con PostEra, con un acuerdo de hasta U$S 610 millones —incluidos U$S 12 millones iniciales— para expandir su laboratorio conjunto de IA y sumar un programa de diseño de cargas útiles para conjugados anticuerpo-fármaco (ADC). Más adelante, entre el 29 y 30 de junio de 2025, la compañía también amplió su colaboración con XtalPi para avanzar hacia plataformas de modelado de próxima generación basadas en física e inteligencia artificial. Ya en enero de 2026, Pfizer firmó un nuevo acuerdo con Boltz para ajustar modelos de IA utilizando datos propios, aunque el monto no fue divulgado.
Eli Lilly, por su parte, protagonizó algunos de los acuerdos más voluminosos del período. El 29 de abril de 2025 anunció una alianza con Creyon Bio que incluye U$S 13 millones iniciales y más de U$S 1.000 millones en hitos potenciales para diseñar oligonucleótidos dirigidos a ARN mediante un motor de IA. En agosto de 2025, sumó un acuerdo con Superluminal Medicines por hasta U$S 1.300 millones más regalías, enfocado en plataformas de IA para receptores GPCR. En octubre de ese año, Lilly se asoció con NVIDIA para construir un supercomputador de IA para I+D con más de 1.000 GPUs, y en enero de 2026 amplió esa relación con un compromiso de hasta U$S 1.000 millones a cinco años para crear un laboratorio de descubrimiento con IA y robótica en circuito cerrado.
AstraZeneca también avanzó de forma agresiva. En junio de 2025 selló un acuerdo con CSPC Pharmaceutical que incluye U$S 110 millones iniciales, hasta U$S 1.620 millones en hitos de desarrollo y hasta U$S 3.600 millones en hitos de ventas para descubrir candidatos orales, manteniendo los derechos globales. En julio de 2025 se asoció con Modella AI para acelerar el desarrollo oncológico mediante modelos multimodales, y en enero de 2026 concretó la adquisición de esa compañía para desplegar modelos fundacionales en toda su I+D en oncología.
NVIDIA y Microsoft, socios tecnológicos clave
NVIDIA emergió como un actor transversal en esta transformación. Además de sus acuerdos con Eli Lilly, la empresa anunció asociaciones con GE HealthCare para desarrollar flujos de trabajo autónomos de rayos X y ultrasonido, con Johnson & Johnson MedTech para simular quirófanos usando Isaac y Omniverse, y con Thermo Fisher para integrar IA con instrumentos de laboratorio y avanzar en automatización. También participa junto a Novo Nordisk y el Danish Centre for AI Innovation (DCAI) en el desarrollo de modelos de IA personalizados sobre la supercomputadora Gefion.
Microsoft, en tanto, firmó acuerdos como el alcanzado con Kenvue en abril de 2025 —un compromiso a cinco años para modernizar operaciones con Azure, IA generativa y gemelos digitales— y con Kyndryl para desplegar Dragon Copilot y reducir la carga de documentación.
IA, datos y escala como ventaja competitiva
Más allá de los acuerdos bilaterales, algunas iniciativas apuntan a crear infraestructuras de datos a gran escala. En enero de 2026, Illumina, AstraZeneca, Merck y Eli Lilly lanzaron el proyecto Billion Cell Atlas, diseñado para entrenar modelos de IA con volúmenes masivos de datos biológicos.
En conjunto, esta ola de asociaciones confirma que la inteligencia artificial dejó de ser un experimento para convertirse en un pilar estratégico de la industria farmacéutica. Con miles de millones de dólares comprometidos y una competencia creciente por capacidades de cómputo, datos y talento, la carrera por acelerar el desarrollo de medicamentos mediante IA ya está redefiniendo el mapa global de la innovación en salud.
Fuente: Reuters

