El mayor fabricante de chips del mundo anticipa un crecimiento acelerado de la demanda de semiconductores para inteligencia artificial y planea inversiones récord en los próximos años. Taiwan Semiconductor Manufacturing Company consolida así su liderazgo global frente a competidores como Samsung e Intel.
Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), el principal fabricante de chips avanzados a nivel mundial, anunció que incrementará de forma significativa su gasto de capital durante los próximos tres años para responder a la demanda sostenida de semiconductores destinados a inteligencia artificial. La compañía taiwanesa no solo superó sus propias previsiones de ingresos y rentabilidad, sino que además revisó al alza sus proyecciones de crecimiento de largo plazo, impulsadas por el auge de la IA.
Según informó la empresa, ahora espera que sus ingresos vinculados a chips de inteligencia artificial crezcan alrededor de un 55% anual entre 2026 y 2029, diez puntos porcentuales por encima de lo que había proyectado el año pasado. En paralelo, TSMC elevó su previsión de crecimiento de ingresos totales a cinco años hasta 2029, del 20% al 25% o más, una señal clara de la confianza en la solidez de la demanda futura.
El director financiero de la compañía, Wendell Huang, afirmó que TSMC invertirá “significativamente más” en los próximos tres años que los U$S 101.000 millones destinados a inversión de capital entre 2023 y 2025. Solo en el año en curso, el gasto de capital se ubicará entre U$S 52.000 millones y U$S 56.000 millones, lo que representa aproximadamente un tercio de todas las inversiones realizadas en los últimos cinco años y un incremento cercano al 30% respecto del año anterior.
La perspectiva alcista se apoya en resultados financieros contundentes. En el cuarto trimestre de 2025, TSMC reportó un beneficio neto récord de U$S 16.000 millones y superó su propia previsión de rentabilidad, al alcanzar un margen bruto del 62,3%. Estas cifras refuerzan su posición como uno de los pilares de la economía tecnológica global.
Actualmente, TSMC fabrica más del 90% de los chips más avanzados del mundo y, en los últimos años, amplió de manera sostenida la brecha frente a sus principales rivales, Samsung e Intel. Entre sus clientes se encuentran algunas de las empresas más influyentes del ecosistema tecnológico, como Nvidia, AMD, Broadcom y Apple, todas ellas protagonistas directas del auge de la inteligencia artificial.
El mercado también reflejó este desempeño. Las acciones de TSMC subieron casi un 60% en los últimos 12 meses, lo que la convirtió en la sexta empresa más grande del mundo por capitalización bursátil, solo por detrás de Nvidia, Alphabet, Apple, Microsoft y Amazon.
El optimismo de TSMC se alinea con las señales que llegan desde otros actores clave del sector. En su último pronóstico, Samsung también destacó un auge sostenido de la inteligencia artificial al anticipar ganancias trimestrales récord. En la misma línea, el CEO de Nvidia, Jensen Huang, señaló recientemente que la demanda de los chips H200 de la compañía, utilizados en centros de datos para IA, es “muy alta”.
Consultado sobre las preocupaciones en torno a si las fuertes inversiones en centros de datos que alimentan la inteligencia artificial están respaldadas por una demanda real y sostenible, el CEO de TSMC, C.C. Wei, reconoció que el desafío no está exento de riesgos. “Yo también estoy muy nervioso sobre si la demanda de IA es real. Tengo que invertir hasta U$S 56.000 millones este año, y si no lo hiciéramos con cuidado, sería un desastre para TSMC”, afirmó.
Sin embargo, Wei explicó que sus dudas fueron despejadas por la evidencia presentada por los propios clientes de la compañía. “Los proveedores de servicios en la nube —empresas como Google o Amazon— me mostraron las pruebas, y estoy bastante satisfecho. También volví a verificar su situación financiera, y son bastante ricos”, agregó.
El fuerte aumento del gasto de capital de TSMC se produce en un contexto geopolítico y comercial relevante. Taiwán y Estados Unidos se encuentran en la ronda final de negociaciones de un acuerdo comercial que reduciría los aranceles bilaterales estadounidenses sobre importaciones taiwanesas del 20% al 15%, frente a lo anunciado por la administración de Donald Trump el año pasado. A cambio, Taipéi se comprometería a realizar nuevas inversiones por cientos de miles de millones de dólares.
En ese marco, TSMC ya asumió el compromiso de invertir U$S 165.000 millones en la construcción de seis plantas de fabricación en Arizona. “Vamos a expandir muchas fábricas allí”, dijo Wei, al tiempo que señaló que la compañía está acelerando la construcción y el inicio de la producción en sus plantas estadounidenses. No obstante, TSMC evitó hacer comentarios adicionales sobre posibles nuevos compromisos de capacidad en Estados Unidos.
Con resultados récord, proyecciones de crecimiento revisadas al alza y un plan de inversiones sin precedentes, TSMC refuerza su papel central en la carrera global por la inteligencia artificial. En un sector donde la capacidad de producción avanzada es clave, la compañía taiwanesa se posiciona como uno de los principales beneficiarios —y habilitadores— del próximo ciclo de expansión tecnológica.

