Alex LeBrun será CEO de AMI Labs, la visión de Yann LeCun para que la IA entienda el mundo

La nueva startup de Yann LeCun, AMI Labs, quiere ir más allá de los grandes modelos de lenguaje: su ambición es construir “modelos del mundo” capaces de entender la realidad física y operar en entornos donde la seguridad no es negociable. Con sede global en París y un CEO con pasado en salud digital, la compañía ya se perfila como uno de los proyectos más observados del ecosistema de inteligencia artificial avanzada.

AMI Labs: de Meta a los “modelos del mundo”

Desde que dejó Meta, el movimiento de Yann LeCun —ganador del Premio Turing y uno de los padres del deep learning— generó una expectativa poco habitual incluso en un sector acostumbrado al hype. Esa incógnita comenzó a aclararse con el lanzamiento del sitio oficial de AMI Labs, donde la empresa explica que desarrollará “modelos del mundo” para “construir sistemas inteligentes que entiendan el mundo real”.

El propio nombre de la compañía, AMI (por “Advanced Machine Intelligence”), ya insinuaba este foco, pero ahora la startup se posiciona abiertamente en la frontera de una de las áreas más calientes de la investigación en IA: modelos fundacionales que conectan percepción, razonamiento y física, y que prometen cerrar la brecha entre algoritmos y realidad. En ese terreno ya opera World Labs, la firma fundada por Fei‑Fei Li, que se convirtió en unicornio poco después de salir del modo stealth y lanzó su producto Marble, capaz de generar mundos 3D físicamente coherentes. Según reportes, World Labs negocia hoy una ronda que podría llevar su valuación a U$S 5.000 millones.

En este contexto, no sorprende que circulen versiones de que AMI Labs podría estar levantando capital a una valuación de U$S 3.500 millones. De acuerdo con Bloomberg, entre los fondos en conversación figuran Cathay Innovation, Greycroft y Hiro Capital —este último, un fondo al que el propio LeCun asesora—, además de 20VC, Bpifrance, Daphni y HV Capital.

LeCun, sin embargo, no será el CEO. El científico francés ocupará el rol de presidente ejecutivo, mientras que la conducción diaria quedará en manos de Alex LeBrun, cofundador y ex CEO de Nabla, una startup de IA para salud con oficinas en París y Nueva York.

Alex LeBrun, de Nabla a AMI (y vuelta)

La llegada de LeBrun a AMI Labs forma parte de un acuerdo estratégico anunciado por Nabla en diciembre. La compañía, que desarrolla asistentes de IA para práctica clínica y contaba con LeCun como asesor, explicó que su directorio apoyó el movimiento de LeBrun de CEO a “chief AI scientist” y presidente, a cambio de obtener “acceso privilegiado” a los modelos del mundo de AMI.

En otras palabras: Nabla se asegura early access a una nueva generación de modelos, mientras LeBrun asume como CEO de AMI rodeado de un equipo que conoce bien. Tras la venta de su startup anterior, Wit.ai, a Facebook, el emprendedor e ingeniero trabajó bajo el liderazgo de LeCun en FAIR, el laboratorio de investigación en IA de Meta. Según distintos reportes, el dúo se verá acompañado por Laurent Solly, que dejó su puesto como vicepresidente de Meta para Europa en diciembre.

LeBrun no oculta el principal atractivo del proyecto para su propio background: le dijo a Forbes que una de las razones clave para aceptar el rol fue la posibilidad de aplicar estos modelos del mundo a la salud. AMI Labs lo confirma en su misión: “AMI Labs impulsará la investigación en IA y desarrollará aplicaciones donde la fiabilidad, la controlabilidad y la seguridad realmente importan, especialmente para el control de procesos industriales, la automatización, los dispositivos wearables, la robótica, la salud y más allá”. Y remata con una declaración de principios compartida por todo el equipo fundador: “Compartimos una creencia: la inteligencia real no empieza en el lenguaje. Empieza en el mundo”.

A contracorriente de los grandes modelos de lenguaje

La lectura de MIT Technology Review es que AMI Labs representa una apuesta contraria a la hegemonía de los grandes modelos de lenguaje (LLM). LeCun viene señalando hace tiempo sus límites, en particular las alucinaciones, un problema crítico en contextos sensibles como la medicina, algo que LeBrun conoce de primera mano por Nabla.

A diferencia de los enfoques generativos dominantes, que el equipo considera poco adecuados para datos impredecibles como los sensores, AMI promete sistemas capaces de entender el mundo real, con memoria persistente, capacidad de razonar y planificar, y propiedades de controlabilidad y seguridad explícitas. En su hoja de ruta, la compañía detalla que planea licenciar su tecnología a socios industriales para aplicaciones del mundo real, sin renunciar a un componente abierto: también quiere “contribuir a construir el futuro de la IA con la comunidad global de investigación académica mediante publicaciones abiertas y código abierto”.

LeCun mantendrá su cátedra en la Universidad de Nueva York, donde dicta una clase por año y supervisa estudiantes de doctorado y posdoctorado. Eso implica que seguirá radicado en Nueva York, pero AMI Labs “va a ser una compañía global [que] tendrá su sede en París”, aseguró a MIT Technology Review.

París como HQ y la bendición de Macron

La elección de París como headquarters no es un detalle menor. El anuncio fue celebrado por el presidente francés Emmanuel Macron, que expresó su orgullo de que LeCun —uno de los pocos premios Turing de la IA— haya elegido Francia. “Haremos todo lo que podamos para asegurar su éxito desde Francia”, dijo Macron, alineando al Estado con el proyecto.

AMI Labs también tendrá oficinas en Montreal, Nueva York y Singapur, pero la decisión de anclar en la capital francesa refuerza el posicionamiento de París como hub global de IA, donde ya operan compañías como H y Mistral AI, además de labs internacionales como el propio FAIR. LeCun ha señalado que el nombre AMI se pronuncia “a‑mí”, como “ami” en francés, que significa “amigo”, un guiño que encaja con la narrativa de una IA más confiable y situada en el mundo real.

Para los inversores y emprendedores de la región —incluidos los que construyen productos en salud, automatización industrial o robótica desde Argentina, Uruguay o Chile— el mensaje de AMI es doble. Por un lado, la ola de grandes modelos de lenguaje no es la única frontera interesante en IA: los modelos del mundo que integran percepción, física y planificación abren nuevas capas de producto, especialmente donde la seguridad es crítica. Por otro, el juego ya no se limita a Silicon Valley: que LeCun levante una compañía global desde París, con vínculos académicos y corporativos fuertes, confirma que la próxima generación de campeones de IA puede nacer tanto en la rive droite como en Nueva York… o en cualquier otro polo que se tome en serio la combinación de talento, investigación y capital paciente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

WP to LinkedIn Auto Publish Powered By : XYZScripts.com