Jensen Huang confirma una inversión “enorme” y despeja dudas sobre su relación con Sam Altman

El CEO de Nvidia negó estar disconforme con OpenAI y aseguró que la compañía hará una de las mayores inversiones de su historia en la creadora de ChatGPT. El anuncio llega en medio de versiones sobre tensiones internas y mientras OpenAI busca hasta U$S 100.000 millones para financiar su próxima etapa de crecimiento.

El vínculo entre Nvidia y OpenAI, dos de los actores más influyentes del ecosistema global de inteligencia artificial, volvió a ocupar el centro de la escena tras las declaraciones públicas de Jensen Huang, CEO del fabricante de chips, quien negó de forma tajante cualquier malestar con la empresa liderada por Sam Altman y confirmó que está en marcha una inversión de gran magnitud.

“Hemos escuchado muchas versiones sin sentido”, dijo Huang al ser consultado por periodistas en Taipéi, donde participó de encuentros con proveedores estratégicos de Nvidia. “Vamos a hacer una inversión enorme en OpenAI. Creo en OpenAI, el trabajo que hacen es increíble, son una de las compañías más trascendentes de nuestro tiempo y realmente disfruto trabajar con Sam”, afirmó, en referencia directa al CEO de OpenAI.

Las declaraciones llegan después de que The Wall Street Journal informara que el plan de inversión anunciado en septiembre —que contemplaba hasta U$S 100.000 millones— se habría estancado por dudas internas dentro de Nvidia. Según ese reporte, Huang había remarcado en conversaciones privadas que el acuerdo no era vinculante ni estaba cerrado, además de expresar críticas sobre la disciplina del negocio de OpenAI y la creciente competencia que enfrenta de actores como Google, de Alphabet, y Anthropic.

Una inversión histórica, pero con matices

Huang fue claro al desmentir cualquier ruptura o enfriamiento en la relación. “Sam está cerrando la ronda de inversión y nosotros vamos a estar absolutamente involucrados”, aseguró. Y agregó una frase que no pasó desapercibida en los mercados: “Vamos a invertir una gran cantidad de dinero, probablemente la mayor inversión que hayamos hecho jamás”.

Sin embargo, el ejecutivo también puso límites a las especulaciones. Consultado sobre si el monto superaría los U$S 100.000 millones, respondió de manera categórica: “No, no, nada parecido a eso”. Según explicó, será Sam Altman quien defina públicamente cuánto capital busca recaudar OpenAI y en qué condiciones.

De acuerdo con reportes previos de Reuters, OpenAI apunta a levantar hasta U$S 100.000 millones en esta nueva ronda de financiación, lo que implicaría una valuación cercana a los U$S 830.000 millones, una cifra que la colocaría entre las compañías privadas más valiosas del mundo. En paralelo, Amazon también estaría en conversaciones para invertir “miles de millones” de dólares, con un monto que podría llegar hasta los U$S 50.000 millones.

Chips, poder de cómputo y dependencia mutua

El interés de Nvidia en profundizar su vínculo con OpenAI no es casual. La compañía de chips es el principal proveedor de hardware avanzado para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial a gran escala. En septiembre, cuando se conoció el plan de inversión inicial, se interpretó como un movimiento estratégico para garantizar que OpenAI cuente con el acceso prioritario a los procesadores necesarios para sostener su liderazgo en un mercado cada vez más competitivo.

Al mismo tiempo, la relación expone una dinámica de dependencia mutua que genera inquietud en algunos inversores y analistas: OpenAI necesita capital y chips; Nvidia necesita clientes capaces de absorber inversiones multimillonarias en infraestructura de IA. Esa interdependencia es parte del debate actual sobre la sostenibilidad del modelo de crecimiento del sector.

Las dudas internas mencionadas por The Wall Street Journal reflejan ese clima de cautela, en un contexto donde los costos de escalar la inteligencia artificial siguen creciendo y la competencia se intensifica con propuestas de Google, Anthropic y otros desarrolladores de modelos fundacionales.

Taiwán, TSMC y el tablero global de la IA

Huang habló con la prensa a la salida de un restaurante en Taipéi, luego de organizar una cena con los principales proveedores de Nvidia en Taiwán, entre ellos TSMC, el mayor fabricante de chips por contrato del mundo. El encuentro subraya la importancia estratégica de la cadena de suministro asiática para el futuro de la inteligencia artificial, un sector que demanda inversiones cada vez más grandes en fabricación, energía y capacidad de cómputo.

En ese escenario, el mensaje del CEO de Nvidia fue claro: más allá de las versiones y tensiones propias de una industria en plena transformación, la apuesta por OpenAI sigue firme. Con matices, con negociaciones en curso y sin cifras definitivas, pero con una convicción explícita.

“Vamos a estar involucrados”, repitió Huang. En un mercado donde la escala lo es todo, esa frase tiene un peso específico: confirma que la relación entre Nvidia y OpenAI sigue siendo uno de los ejes centrales sobre los que se construye el futuro de la inteligencia artificial global.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

WP to LinkedIn Auto Publish Powered By : XYZScripts.com