Positron desafía a Nvidia: levanta U$S 230 millones para acelerar chips de nueva generación

La startup de semiconductores alcanzó una valuación de U$S 1.000 millones tras cerrar una Serie B liderada por Arena, Jump Trading y Unless, con respaldo estratégico del fondo soberano de Qatar. Su objetivo es reducir la dependencia de Nvidia en el mercado de infraestructura para inteligencia artificial.

La carrera global por la infraestructura de inteligencia artificial suma un nuevo protagonista con ambiciones claras: competir con Nvidia. Positron, una startup de semiconductores con sede en Reno, Estados Unidos, cerró una ronda Serie B por U$S 230 millones, alcanzando una valuación de U$S 1.000 millones, según pudo confirmar TechCrunch en exclusiva. El capital se destinará a acelerar el despliegue de sus chips de memoria de alta velocidad, un componente crítico para cargas de trabajo de IA.

La ronda fue co-liderada por Arena Private Wealth, Jump Trading y Unless, y contó con una inversión estratégica de la Qatar Investment Authority (QIA), el fondo soberano de Qatar. La participación de QIA refuerza el creciente interés del país en desarrollar infraestructura de inteligencia artificial propia y reducir su dependencia tecnológica externa.

El financiamiento llega en un momento clave del mercado, cuando grandes empresas tecnológicas y proveedores de servicios de IA buscan alternativas al dominio histórico de Nvidia. Entre ellas se encuentra OpenAI, uno de los principales clientes del fabricante de GPUs, que según trascendió no estaría completamente conforme con algunas de las últimas generaciones de chips de Nvidia y viene explorando opciones desde el año pasado.

En ese contexto, Positron intenta posicionarse como una solución especializada. Fundada hace tres años, la compañía ya había recaudado U$S 75 millones en 2024, con aportes de fondos como Valor Equity Partners, Atreides Management, DFJ Growth, Flume Ventures y Resilience Reserve. Con esta nueva ronda, el capital total levantado por la empresa supera los U$S 300 millones.

Uno de los principales diferenciales tecnológicos de Positron es su chip de primera generación, Atlas, fabricado en Arizona. Según la compañía, este procesador es capaz de igualar el rendimiento de las GPUs H100 de Nvidia consumiendo menos de un tercio de la energía. A diferencia de otros competidores que apuntan al entrenamiento de grandes modelos de lenguaje, Positron se enfoca específicamente en inferencia, es decir, el cómputo necesario para ejecutar modelos de IA en aplicaciones del mundo real.

Esta estrategia resulta clave en un mercado donde cada vez más empresas están pasando de la etapa de desarrollo de modelos a su implementación a gran escala. La demanda de hardware optimizado para inferencia está creciendo rápidamente, impulsada por el uso comercial de sistemas de IA en sectores como servicios financieros, salud, video, comercio y automatización industrial.

Con los nuevos fondos, Positron planea acelerar el desarrollo y la producción de su próximo chip, denominado Asimov, cuyo lanzamiento está previsto para principios de 2027. Fuentes citadas por TechCrunch indicaron que, además de sus capacidades de memoria, los chips de la startup muestran un desempeño sólido en cargas de trabajo de alta frecuencia y procesamiento de video, dos áreas críticas para aplicaciones de inteligencia artificial en tiempo real.

El respaldo de Qatar no es casual. A través de QIA, el país viene impulsando una estrategia de infraestructura de IA “soberana”, una prioridad que volvió a destacarse esta semana durante el Web Summit Qatar, realizado en Doha. Según diversas fuentes, el gobierno qatarí considera que la capacidad de cómputo es un factor clave para mantener competitividad económica a nivel global y busca posicionarse como un hub regional de servicios de inteligencia artificial en Medio Oriente.

Esa visión ya se está materializando en compromisos de gran escala. En diciembre, Qatar anunció una joint venture por U$S 20.000 millones en infraestructura de IA junto a Brookfield Asset Management, una señal clara de la magnitud de su apuesta.

Aunque Positron todavía no brindó comentarios adicionales sobre la ronda —TechCrunch indicó que contactó a la empresa para obtener más información—, el cierre de esta Serie B confirma que el mercado está dispuesto a financiar alternativas concretas al dominio de Nvidia. En un escenario donde la infraestructura se convierte en un cuello de botella para la expansión de la inteligencia artificial, startups como Positron buscan ganar terreno con eficiencia energética, especialización y respaldo geopolítico estratégico.

La competencia por el silicio que alimenta la IA recién empieza, y el ingreso de nuevos actores con financiamiento robusto promete reconfigurar un mercado que hasta ahora tenía un líder indiscutido.

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