La startup fundada por KJ Dhaliwal busca reinventar la atención primaria con un “doctor IA” disponible 24/7, respaldado por médicos humanos y licencias en los 50 estados de EE.UU. El proyecto fue respaldado por fondos de peso como CRV y Kleiner Perkins.
El uso de inteligencia artificial en salud ya no se limita a consultas informales en chatbots. Lotus Health AI acaba de dar un paso más ambicioso: construir un médico virtual que atiende pacientes reales, emite diagnósticos, prescribe tratamientos y deriva a especialistas, todo de manera gratuita. La startup anunció una ronda Serie A por U$S 35 millones, co-liderada por CRV y Kleiner Perkins, que eleva su financiamiento total a U$S 41 millones.
La compañía fue fundada en mayo de 2024 por KJ Dhaliwal, emprendedor que en 2019 vendió la app de citas Dil Mil por U$S 50 millones. Dhaliwal asegura que su motivación es personal: desde niño, cuando oficiaba como traductor médico para sus padres, comenzó a notar las ineficiencias estructurales del sistema de salud estadounidense. La aparición de los modelos de lenguaje de gran escala (LLM, por sus siglas en inglés) le ofreció, según su visión, una oportunidad concreta para atacar ese problema.
Lotus Health funciona como un proveedor de atención primaria gratuito, disponible las 24 horas del día, en 50 idiomas y con cobertura en los 50 estados de Estados Unidos. A diferencia de los chatbots médicos tradicionales, la plataforma no se limita a ofrecer orientación general: facilita atención médica real, que incluye diagnósticos, recetas, pedidos de estudios y derivaciones a especialistas.
En la práctica, Lotus está construyendo lo que define como un “médico IA” que opera como una clínica completa. La plataforma cuenta con licencias para ejercer en todos los estados, seguros por mala praxis, sistemas compatibles con HIPAA y acceso integral a los historiales clínicos de los pacientes. La diferencia clave es que la mayor parte del proceso clínico está automatizado mediante inteligencia artificial, entrenada para realizar las mismas preguntas que haría un médico humano durante una consulta.
La empresa reconoce, sin embargo, los límites actuales de la tecnología. Dado que los modelos de IA pueden cometer errores o “alucinar” respuestas, Lotus incorpora una capa crítica de supervisión humana. Médicos certificados por la junta, provenientes de instituciones de primer nivel como Stanford, Harvard y UCSF, revisan y aprueban los diagnósticos finales, las órdenes de laboratorio y las prescripciones médicas.
“La IA está dando la recomendación, pero los médicos reales son quienes finalmente la validan y la firman”, explicó Dhaliwal en diálogo con TechCrunch.
Desde el punto de vista tecnológico, Lotus desarrolló un modelo propio que, al igual que plataformas como OpenEvidence, combina investigación médica basada en evidencia con el historial y las respuestas clínicas del paciente para generar planes de tratamiento personalizados.
La compañía también establece límites claros sobre qué casos puede manejar de manera virtual. Frente a emergencias, la plataforma deriva a los pacientes al centro de urgencias o sala de emergencias más cercana. Y cuando un caso requiere examen físico, Lotus coordina la derivación a un médico presencial.
La apuesta no está exenta de riesgos regulatorios. En Estados Unidos, los médicos solo pueden atender pacientes en los estados donde poseen licencia, lo que históricamente fragmentó la atención médica. Sin embargo, Saar Gur, socio general de CRV, líder de la ronda e integrante del directorio de Lotus, considera que el contexto es favorable.
“Hay muchos desafíos, pero no es SpaceX enviando astronautas a la Luna”, señaló Gur, inversor temprano en compañías como DoorDash, Mercury y Ring. Según su análisis, los marcos regulatorios que se flexibilizaron durante la pandemia, sumados a los avances recientes en inteligencia artificial, permiten a Lotus sortear buena parte de los obstáculos técnicos y legales.
Para Gur, el atractivo del proyecto está justamente en su escala de ambición. “Es una apuesta grande”, afirmó, al tiempo que destacó que Lotus intenta “reimaginar de forma fundamental todo el modelo de atención primaria”.
En un contexto de escasez de médicos clínicos, la startup sostiene que puede atender hasta diez veces más pacientes que una consulta tradicional, incluso limitando cada visita a 15 minutos. Aunque no es la única empresa en este terreno —Doctronic, respaldada por Lightspeed, aparece como uno de sus competidores—, Lotus se diferencia, al menos por ahora, al ofrecer toda su atención de manera completamente gratuita.
Dhaliwal adelantó que en el futuro podrían explorarse modelos de negocio como suscripciones o contenido patrocinado, pero dejó en claro que hoy la prioridad es el desarrollo del producto y la captación de pacientes, no la monetización. En un sistema de salud tensionado por costos, burocracia y falta de profesionales, Lotus Health apuesta a que la inteligencia artificial pueda convertirse en un nuevo pilar de la atención médica primaria.

