India invierte en infraestructura de IA y apunta a convertirse en un hub global de cómputo

El gobierno de Narendra Modi despliega incentivos fiscales, capital estatal y expansión masiva de capacidad de GPUs para atraer la próxima ola de inversión en inteligencia artificial. Con U$S 70.000 millones ya comprometidos por Amazon, Google y Microsoft, Nueva Delhi quiere capturar más valor en chips, data centers y aplicaciones deep-tech.

India lanzó una ofensiva ambiciosa para posicionarse como uno de los principales centros globales de infraestructura en inteligencia artificial. El gobierno busca atraer más de U$S 200.000 millones en inversión en IA hacia 2028, en una estrategia que combina incentivos fiscales, capital de riesgo respaldado por el Estado y expansión acelerada de capacidad de cómputo.

El anuncio fue realizado por el ministro de Tecnología de la Información, Ashwini Vaishnaw, durante el AI Impact Summit de cinco días celebrado en Nueva Delhi, un evento respaldado por el gobierno indio al que asistieron ejecutivos de OpenAI, Google, Anthropic y otras compañías tecnológicas globales.

La apuesta india se produce en un contexto en el que gigantes tecnológicos estadounidenses como Amazon, Google y Microsoft ya han comprometido aproximadamente U$S 70.000 millones para expandir infraestructura de nube e IA en el país. Esa base, según Nueva Delhi, le permite combinar escala, ventajas de costos y apoyo político para captar la próxima ola de inversiones globales en cómputo avanzado.

Infraestructura, chips y deep-tech

Del total proyectado de U$S 200.000 millones, la mayor parte se destinaría a infraestructura: data centers, chips y sistemas de soporte. Esa cifra incluye los U$S 70.000 millones ya prometidos por las grandes tecnológicas.

Además, el gobierno prevé U$S 17.000 millones adicionales dirigidos específicamente a deep-tech y aplicaciones de IA, en un intento por moverse más allá del rol de simple anfitrión de infraestructura y capturar mayor valor en la cadena tecnológica.

La estrategia está respaldada por decisiones regulatorias recientes. Entre ellas, alivios fiscales de largo plazo para servicios de nube orientados a la exportación y un programa de capital de riesgo respaldado por el gobierno por ₹100.000 millones, equivalentes a aproximadamente U$S 1.100 millones, enfocado en áreas de alto riesgo como IA y manufactura avanzada.

Asimismo, Nueva Delhi extendió el período durante el cual las compañías deep-tech califican como startups a 20 años y elevó el umbral de ingresos para acceder a beneficios específicos hasta ₹3.000 millones, es decir, cerca de U$S 33,08 millones.

“Hemos visto a fondos de venture capital comprometer recursos para startups deep-tech”, afirmó Vaishnaw en una conferencia de prensa durante el AI Impact Summit. “Hemos visto a VCs y otros actores comprometer fondos para grandes soluciones, grandes aplicaciones. Hemos visto a VCs comprometer fondos para investigación adicional en modelos de vanguardia”.

Expansión de capacidad de cómputo

Un eje central del plan es la ampliación de la capacidad compartida de cómputo bajo la IndiaAI Mission. Actualmente, el país dispone de 38.000 GPUs en ese esquema. Según el ministro, se sumarán 20.000 unidades adicionales en las próximas semanas, marcando lo que describió como la siguiente fase de la estrategia nacional de IA.

De cara al futuro, el gobierno prepara una segunda fase de la misión, con mayor foco en investigación y desarrollo, innovación y difusión más amplia de herramientas de IA, junto con una nueva expansión de capacidad compartida. El objetivo es democratizar el acceso a infraestructura avanzada más allá de un grupo reducido de grandes empresas.

Riesgos estructurales y ventaja energética

El plan no está exento de desafíos. La construcción acelerada de data centers intensivos en energía y agua plantea riesgos de ejecución significativos, especialmente si India busca comprimir en pocos años lo que otros mercados desarrollaron en una década.

Vaishnaw reconoció esas tensiones, señalando que el gobierno es consciente de la presión que la infraestructura de IA ejercerá sobre los recursos energéticos e hídricos. Sin embargo, destacó como ventaja que “más de la mitad de la capacidad instalada de generación eléctrica proviene de fuentes limpias”, un argumento clave a medida que la demanda de los centros de datos crece.

Competencia global por el cómputo

La apuesta de India tiene implicancias que trascienden sus fronteras. En un contexto de costos crecientes, restricciones de capacidad y competencia geopolítica por el acceso a chips y energía, las compañías globales buscan nuevas ubicaciones para desplegar infraestructura de IA.

Si India logra ejecutar su plan y movilizar más de U$S 200.000 millones en apenas dos años, no solo consolidará su rol en la economía digital global, sino que redefinirá el mapa de poder en la industria de la inteligencia artificial. La pregunta no es solo si puede atraer el capital, sino si puede sostener el ritmo de construcción y regulación que exige la nueva era del cómputo intensivo.

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