La startup Superpower lanza un asistente médico basado en inteligencia artificial con memoria continua, razonamiento verificable y seguimiento clínico permanente. La propuesta busca resolver uno de los mayores problemas estructurales del sistema sanitario moderno: la falta de continuidad médica.

La inteligencia artificial sigue avanzando hacia sectores donde el impacto económico y social puede ser estructural. Ahora, la startup Superpower presentó oficialmente AI Doctor, un nuevo compañero de salud impulsado por IA diseñado para actuar como un médico que acompaña al paciente durante toda su vida clínica.
La premisa del producto parte de una realidad ampliamente estudiada en medicina: la continuidad del cuidado —es decir, ser atendido por el mismo profesional a lo largo del tiempo— es uno de los mayores predictores de mejor salud y menor mortalidad.
Sin embargo, el sistema sanitario actual dificulta esa relación.
Según datos citados por la compañía, la consulta promedio de atención primaria en Estados Unidos dura apenas 15 minutos, y diversos estudios muestran que los pacientes suelen ser interrumpidos a los 11 segundos de comenzar a describir sus síntomas. En ese contexto, los médicos atienden miles de pacientes al año y muchas veces deben reconstruir el historial clínico desde notas fragmentadas antes de cada consulta.
“Nadie puede mantener en su cabeza toda la complejidad biológica e histórica de un paciente. No porque no quiera, sino porque es humanamente imposible”, sostiene la empresa.
Un médico con memoria infinita
La apuesta central de AI Doctor es introducir un concepto poco frecuente en la medicina moderna: memoria clínica continua.
El sistema fue diseñado para funcionar como un diagnosticador que sigue el caso del paciente durante toda su vida. En lugar de registrar síntomas como eventos aislados, la plataforma captura contexto clínico detallado.
Por ejemplo, ante un dolor de cabeza, el sistema puede registrar información clínica específica equivalente a la que escribiría un especialista con tiempo ilimitado: localización exacta, características del dolor, factores agravantes o síntomas descartados.
Meses después, el sistema no pregunta nuevamente por antecedentes generales, sino que compara episodios anteriores y formula preguntas clínicas contextualizadas, como si hubiera seguido el caso durante años.
El modelo también conecta variables médicas y conductuales en el tiempo. Según la compañía, puede detectar patrones complejos, como correlaciones entre cambios en biomarcadores y síntomas posteriores, construyendo progresivamente un modelo personalizado del paciente.
Cada interacción vuelve más preciso ese modelo.
Escepticismo clínico incorporado
Uno de los diferenciales que Superpower afirma haber desarrollado durante meses es lo que denomina “escepticismo saludable”.
El sistema no actúa como un asistente complaciente. Si un usuario declara iniciar una dieta estricta que anteriormente abandonó varias veces, la IA puede responder preguntando qué será diferente esta vez.
También puede detectar inconsistencias entre hábitos declarados y resultados clínicos, señalar contradicciones entre conversaciones previas o recordar tratamientos recomendados que nunca fueron implementados.
Según la empresa, “un compañero de salud que solo dice que sí es inútil; uno que responsabiliza al paciente frente a su propia historia puede ser transformador”.
IA médica con razonamiento visible
Uno de los mayores riesgos en inteligencia artificial aplicada a salud son las denominadas “alucinaciones”, respuestas seguras pero incorrectas.
Para mitigar ese problema, AI Doctor fue diseñado para comportarse menos como un chatbot y más como un investigador clínico.
El sistema incorpora:
- Citas verificables que enlazan directamente con análisis clínicos o conversaciones previas.
- Razonamiento visible, donde el usuario puede abrir una pestaña denominada “Thinking” y observar cómo la IA llegó a una conclusión, qué diagnósticos diferenciales evaluó y qué datos priorizó.
- Reconocimiento explícito de incertidumbre: si falta información, el sistema la solicita en lugar de especular.
El objetivo es trasladar a la inteligencia artificial un estándar de transparencia poco habitual incluso en sistemas médicos digitales actuales.
La hoja de ruta: hacia un compañero médico permanente
Superpower plantea que esta primera versión es apenas el comienzo de una estrategia más amplia.
Durante este año, la compañía planea integrar:
- Datos provenientes de dispositivos wearables como Oura, Garmin y sensores de monitoreo continuo de glucosa (CGM).
- Historiales médicos previos provenientes de otros proveedores de salud.
- Acceso a segundas opiniones con médicos humanos licenciados directamente dentro de la plataforma.
La empresa sostiene que el verdadero cambio no vendrá únicamente de nuevos medicamentos o diagnósticos más rápidos, sino de contar con un sistema que conozca la historia completa del paciente desde el primer día.
El nuevo frente competitivo de la inteligencia artificial
El lanzamiento de AI Doctor refleja una tendencia creciente: la inteligencia artificial empieza a posicionarse como infraestructura cognitiva permanente, no solo como herramienta puntual.
Mientras gigantes tecnológicos compiten por modelos fundacionales y agentes empresariales, startups como Superpower buscan capturar uno de los mercados más grandes del mundo: el seguimiento longitudinal de la salud personal.
La propuesta es ambiciosa: crear “el único historial médico que responde, piensa junto al usuario y nunca olvida”.
Si el modelo logra validación clínica y adopción masiva, podría redefinir el rol tradicional del médico, transformando la relación entre pacientes, datos y sistema sanitario en la era de la inteligencia artificial.

