El ambicioso proyecto de expansión del campus de datos en Abilene se cayó pese a la creciente demanda de infraestructura de inteligencia artificial. Mientras OpenAI reorganiza su estrategia global de cómputo, Meta negocia quedarse con parte de la capacidad que la compañía decidió no utilizar.
La carrera global por la infraestructura de inteligencia artificial acaba de registrar un giro inesperado. Oracle y OpenAI decidieron cancelar los planes para expandir su principal centro de datos en Texas, abandonando un proyecto multimillonario en momentos en que la demanda de capacidad de cómputo para IA crece a un ritmo sin precedentes.
El proyecto contemplaba una ampliación de 600 megavatios en el campus de centros de datos ubicado en Abilene, Texas, una instalación que ya está siendo construida para servir a las necesidades de procesamiento de OpenAI. Ese complejo, desarrollado con el apoyo de la empresa especializada Crusoe, tiene actualmente 1,2 gigavatios de capacidad prevista.
La expansión habría incluido al menos dos nuevos edificios destinados a OpenAI, pero finalmente las conversaciones entre las partes se rompieron, según personas familiarizadas con el tema.
Meta aparece como nuevo posible ocupante
Tras la decisión de OpenAI de no avanzar con el crecimiento del campus, Meta inició conversaciones preliminares para ocupar parte de la infraestructura que quedaría disponible.
De acuerdo con fuentes cercanas a las negociaciones, las conversaciones están todavía en una fase temprana y los edificios en cuestión no entrarían en funcionamiento durante varios años.
La noticia impactó en los mercados. Las acciones de Oracle llegaron a caer 3,5% tras la primera publicación del cambio estratégico y finalmente cerraron la jornada con una baja de 1,2%.
OpenAI reconfigura su estrategia de infraestructura
La decisión no significa que OpenAI reduzca sus ambiciones en infraestructura, sino que está redistribuyendo su capacidad en otras ubicaciones. Así lo explicó Sachin Katti, ejecutivo senior de OpenAI responsable del área de infraestructura.
Katti señaló públicamente que la compañía evaluó ampliar su presencia en Abilene, pero finalmente decidió redirigir esos recursos hacia otros proyectos.
“Consideramos expandirnos en Abilene, pero finalmente elegimos colocar esa capacidad adicional en otras ubicaciones”, explicó el ejecutivo.
Además, agregó: “Hoy tenemos más de media docena de sitios en desarrollo en múltiples estados, incluido el que estamos construyendo con Oracle en Wisconsin, donde esta misma semana se instalaron las primeras vigas de acero”.
El proyecto Stargate y la apuesta de U$S 300.000 millones
El centro de datos de Abilene fue el primero en iniciar obras dentro del proyecto de infraestructura Stargate, presentado el año pasado en la Casa Blanca junto al entonces presidente Donald Trump.
La iniciativa cuenta con el respaldo financiero de SoftBank y Oracle, y representa uno de los mayores programas de infraestructura tecnológica del mundo.
El campus forma parte de un acuerdo de U$S 300.000 millones firmado en septiembre entre Oracle y OpenAI para suministrar 4,5 gigavatios de capacidad de cómputo durante los próximos años.
Fuentes cercanas al acuerdo indicaron que el contrato general sigue vigente, aunque la capacidad se distribuirá ahora entre otras instalaciones en Texas, Nuevo México, Wisconsin y Michigan.
La enorme demanda de infraestructura de OpenAI
La necesidad de recursos informáticos para inteligencia artificial está creciendo a un ritmo extraordinario. Según estimaciones publicadas previamente, OpenAI planea gastar aproximadamente U$S 600.000 millones hasta 2030 en la compra de chips y en infraestructura tecnológica asociada.
Para sostener esa expansión, la empresa dirigida por Sam Altman firmó acuerdos con múltiples proveedores de infraestructura y tecnología.
Entre ellos se encuentran Microsoft, Google y más recientemente Amazon, con quien OpenAI firmó el mes pasado un acuerdo por U$S 100.000 millones.
Esta diversificación refleja una estrategia clara: evitar depender de un solo proveedor en una industria donde la capacidad de cómputo es el recurso más escaso.
El desafío financiero de Oracle
Para Oracle, el acuerdo con OpenAI se convirtió en el eje central de su estrategia para competir en el mercado de infraestructura para inteligencia artificial, un sector dominado por gigantes como Amazon, Microsoft y Meta.
Sin embargo, esa apuesta también está generando presión financiera sobre la compañía fundada por Larry Ellison.
El grupo tecnológico levantó recientemente U$S 25.000 millones en deuda como parte de un plan de financiamiento de U$S 50.000 millones destinado a expandir su red de centros de datos.
El aumento del endeudamiento ya generó preocupación entre analistas financieros por un posible deterioro en la calificación crediticia de la empresa, que actualmente se encuentra por debajo de la de otros grandes proveedores de infraestructura digital.
Como parte de su reorganización interna, Oracle anunció que podría destinar hasta U$S 1.600 millones para financiar procesos de reestructuración, incluyendo indemnizaciones por despidos.
El mercado también reaccionó negativamente al creciente riesgo financiero: las acciones de Oracle han caído más de 50% desde su pico registrado en septiembre, cuando se anunció el acuerdo con OpenAI.
Un mercado cada vez más competitivo
El episodio en Texas muestra hasta qué punto el mercado de infraestructura para inteligencia artificial se está volviendo cada vez más competitivo.
Las grandes empresas tecnológicas están invirtiendo cientos de miles de millones de dólares en centros de datos, chips especializados y redes energéticas capaces de alimentar los gigantescos sistemas de IA.
En ese escenario, incluso proyectos considerados estratégicos pueden cambiar rápidamente de rumbo.
Mientras OpenAI reorganiza su red global de infraestructura, Oracle intenta sostener su apuesta más ambiciosa en décadas y Meta analiza aprovechar la oportunidad para ampliar su propio poder de cómputo en la carrera por dominar la próxima generación de inteligencia artificial.

