Un informe revela que gobiernos y empresas tomaron préstamos por U$S 27 billones en 2025 y podrían alcanzar U$S 29 billones en 2026. La expansión de la inteligencia artificial —especialmente los centros de datos— se perfila como uno de los principales motores de endeudamiento global.
El crecimiento acelerado de la inteligencia artificial no solo está transformando industrias tecnológicas. También comienza a redefinir el funcionamiento de los mercados financieros globales. Un nuevo informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) advierte que la expansión de esta tecnología podría convertirse en uno de los mayores impulsores del endeudamiento mundial en los próximos años.
Según el Informe sobre la Deuda Global 2026, los gobiernos y empresas del mundo tomaron préstamos por U$S 27 billones durante 2025, un récord histórico que se produjo incluso en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, disputas comerciales y riesgos para el crecimiento económico.
El documento sostiene que los mercados se mantuvieron relativamente estables gracias a bajos niveles de volatilidad, una mayor liquidez y diferenciales corporativos cercanos a mínimos históricos dentro del mercado mundial de bonos, cuyo tamaño total alcanza U$S 109 billones.
Ese volumen representa actualmente el 93% del Producto Interno Bruto mundial, una cifra significativamente superior al 81% registrado en 2015.
La deuda seguirá creciendo en 2026
Las proyecciones de la OCDE indican que el endeudamiento global continuará aumentando.
Para 2026 se espera que la emisión total de deuda alcance los U$S 29 billones, impulsada por mayores necesidades de financiación de los gobiernos y un uso creciente de los mercados de deuda por parte del sector empresarial.
El secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, explicó que la resiliencia actual del mercado no elimina los riesgos futuros.
“Los mercados globales de deuda se han mantenido resilientes mientras el endeudamiento alcanzó niveles récord, pero los costos del servicio de la deuda están aumentando y las necesidades de financiación relacionadas con la inteligencia artificial están creciendo drásticamente”, afirmó Cormann.
El funcionario agregó que, para mantener la estabilidad financiera, los gobiernos deberán implementar políticas fiscales sólidas, fortalecer las instituciones y promover el crecimiento económico y la innovación.
Los gobiernos lideran el aumento del endeudamiento
Dentro de la OCDE, la emisión de bonos soberanos podría alcanzar un nuevo máximo.
El informe proyecta que los países miembros emitirán U$S 18 billones en bonos en 2026, frente a los U$S 12 billones registrados en 2022.
El stock total de deuda soberana pendiente pasó de U$S 55 billones en 2024 a U$S 61 billones en 2025.
Aunque la relación deuda-PIB en los países de la OCDE se mantuvo relativamente estable en 83%, las proyecciones indican que podría aumentar al 85% en 2026.
En las economías emergentes y en desarrollo también se observa un fuerte crecimiento del endeudamiento. El financiamiento soberano en mercados de deuda alcanzará U$S 4 billones en 2025, elevando el volumen total a U$S 14 billones, equivalente al 30% del PIB, el nivel más alto desde 2007.
Las empresas también aumentan su apalancamiento
El sector corporativo también está incrementando su presencia en los mercados de deuda.
Durante 2025, las empresas obtuvieron U$S 13,7 billones a través de bonos corporativos y préstamos sindicados, superando el récord previo de U$S 13,5 billones registrado en 2021.
La deuda corporativa total pendiente alcanzó U$S 59,5 billones a finales de 2025, compuesta por:
- U$S 36,4 billones en bonos corporativos
- U$S 23,1 billones en préstamos sindicados
Uno de los factores que explica este aumento es el enorme gasto de capital necesario para desarrollar infraestructura de inteligencia artificial.
Los centros de datos de IA impulsan el financiamiento
La OCDE destaca que el crecimiento de la inteligencia artificial está cambiando el modelo de financiamiento de muchas empresas tecnológicas.
Tradicionalmente, estas compañías financiaban sus inversiones principalmente con flujo de caja propio. Sin embargo, la magnitud del gasto requerido para construir centros de datos y desarrollar infraestructura de IA está llevando a muchas de ellas a recurrir cada vez más a los mercados de deuda.
En 2025, nueve grandes empresas tecnológicas conocidas como “hiperescaladores” captaron U$S 122.000 millones en los mercados de bonos, lo que representa casi la mitad de toda la emisión de deuda del sector tecnológico a nivel mundial.
Una transformación financiera impulsada por la IA
El informe anticipa que la expansión de la inteligencia artificial podría convertirse en uno de los eventos financieros más relevantes de los próximos años.
Solo esas nueve compañías tecnológicas proyectan U$S 4,1 billones en gasto de capital acumulado entre 2026 y 2030, una cifra que equivale aproximadamente a un 35% más que todo el gasto de capital realizado por las empresas no financieras de Estados Unidos en 2025.
Si la mitad de esas inversiones se financiara mediante bonos, esas empresas representarían aproximadamente el 15% del promedio histórico de emisiones anuales de deuda corporativa global.
Nuevos riesgos para el mercado financiero
El informe también advierte sobre cambios estructurales en la base de inversores que financian los mercados de deuda.
Los bancos centrales siguen siendo grandes tenedores de deuda pública en muchos países de la OCDE, pero al reducir sus balances el mercado depende cada vez más de inversores sensibles al precio, como fondos de cobertura, hogares y algunos inversores institucionales.
Este cambio podría incrementar la volatilidad del mercado, ya que la demanda deja de estar dominada por instituciones que compran deuda de forma estable.
Al mismo tiempo, el aumento de las tasas de interés está elevando el costo del financiamiento.
A finales de 2025, la mitad de los bonos con grado de inversión ofrecían tasas superiores al 4%, mientras que el 15% de los bonos de menor calidad crediticia superaban tasas del 8%, frente al 10% registrado en 2021.
La inteligencia artificial como motor financiero
La conclusión de la OCDE es clara: la revolución tecnológica impulsada por la inteligencia artificial no solo transformará industrias y modelos de negocio.
También podría reconfigurar el sistema financiero global, aumentando el peso de las grandes empresas tecnológicas en los mercados de deuda y generando nuevas dinámicas de concentración financiera.
En ese contexto, la expansión de la inteligencia artificial —especialmente a través de infraestructura intensiva en capital como centros de datos y plataformas de cómputo masivo— podría convertirse en uno de los motores más poderosos del endeudamiento global durante la próxima década.

