En su evento global, NVIDIA mostró su visión total de la IA: desde agentes autónomos hasta robots y data centers en el espacio. Jensen Huang proyecta una industria que podría generar U$S 1 billón entre 2025 y 2027.
La edición 2026 de GTC, el evento insignia de NVIDIA en San José, dejó en claro que la inteligencia artificial ya no es una categoría tecnológica, sino una infraestructura completa. En una keynote cargada de anuncios, su CEO, Jensen Huang, delineó un futuro donde la IA abarca desde software y chips hasta robots, fábricas digitales y sistemas en órbita.
“Esta conferencia va a cubrir cada una de las capas de la inteligencia artificial”, afirmó Huang ante una audiencia masiva, en un evento que reunió más de 450 sponsors, 1.000 sesiones y 2.000 speakers.
De GPUs a “AI Factories”: el negocio que explota
Uno de los mensajes centrales fue el crecimiento exponencial de la demanda de cómputo. Según Huang, la necesidad de procesamiento para IA aumentó “1 millón de veces en los últimos años”, impulsada por startups y grandes tecnológicas.
Ese boom ya tiene impacto económico concreto: el CEO proyectó al menos U$S 1 billón en ingresos para la industria entre 2025 y 2027.
En ese contexto, NVIDIA busca consolidarse como el proveedor integral del ecosistema. “Todos estos vectores de IA tienen plataformas que NVIDIA provee”, sostuvo Huang, destacando el rol de sus librerías CUDA-X, a las que definió como las “joyas de la corona”.
El concepto clave es la “AI Factory”: infraestructuras completas diseñadas para producir inteligencia artificial a escala, combinando cómputo, memoria, redes y software en sistemas optimizados de punta a punta.
Vera Rubin y Feynman: la nueva generación de computación
Entre los anuncios más relevantes, Huang presentó la arquitectura NVIDIA Vera Rubin, una plataforma full-stack que integra siete chips, cinco sistemas a escala rack y un supercomputador diseñado para la era de la IA “agentic”.
“Cuando pensamos en Vera Rubin, pensamos en todo el sistema, completamente integrado y optimizado como una única máquina”, explicó.
La compañía también adelantó su próxima generación, Feynman, que incluirá nuevos componentes como el CPU NVIDIA Rosa y tecnologías avanzadas de interconexión y redes, apuntando a mejorar todos los pilares de la “fábrica de IA”: cómputo, almacenamiento, networking, memoria y seguridad.
El auge de los agentes y el ecosistema abierto
Otro eje clave fue el avance de los agentes autónomos. Huang destacó el crecimiento de compañías “AI natives” como OpenAI y Anthropic, en un contexto donde se invirtieron U$S 150.000 millones en startups del sector.
En este marco, NVIDIA anunció soporte para OpenClaw, un proyecto open source que, según Huang, es “el proyecto de código abierto más popular en la historia de la humanidad”.
“Hoy, cada empresa en el mundo necesita una estrategia OpenClaw”, afirmó. La compañía también presentó su stack NemoClaw y OpenShell, orientados a garantizar seguridad, privacidad y control en entornos empresariales.
Además, lanzó la Nemotron Coalition, una iniciativa que agrupa modelos de IA en múltiples dominios: lenguaje, visión, robótica, conducción autónoma, biología y clima.
De la IA digital a la IA física
Quizás el anuncio más disruptivo fue la expansión hacia la “physical AI”: sistemas capaces de operar en el mundo real.
NVIDIA ya trabaja con fabricantes como BYD, Hyundai, Nissan y Geely en plataformas para robotaxis, además de alianzas con Uber para integrarlos en redes de transporte.
En el ámbito industrial, colabora con gigantes como ABB, KUKA y Universal Robots para desplegar robots inteligentes en líneas de producción, mientras que en telecomunicaciones avanza junto a T-Mobile para convertir estaciones base en plataformas de edge AI.
El cierre de la keynote fue una demostración concreta de este enfoque: Olaf, el personaje de Frozen de Disney, apareció en escena impulsado por simulaciones en Omniverse y motores físicos de NVIDIA. No era una animación pre-renderizada, sino un sistema generado en tiempo real.
IA en el espacio y creatividad generativa
NVIDIA también reveló planes para llevar centros de datos de IA al espacio con sistemas basados en Vera Rubin, extendiendo la computación acelerada más allá de la Tierra.
En paralelo, el evento mostró el uso creativo de IA generativa. La keynote cerró con un video musical protagonizado por robots y un avatar digital de Huang, desarrollado con múltiples modelos de generación de imagen, video y música.
Una industria que redefine su escala
GTC 2026 confirma que la inteligencia artificial está entrando en una fase de industrialización masiva. Desde agentes personales hasta robots autónomos, pasando por fábricas de IA y sistemas orbitales, el alcance de la tecnología se expande a una velocidad sin precedentes.
Para NVIDIA, el objetivo es claro: ser la infraestructura base de esa transformación.
Para el resto del mercado, el mensaje es igual de contundente: la competencia ya no se limita a modelos o aplicaciones. Se juega en la capacidad de construir —y escalar— todo el stack tecnológico que hará posible la próxima economía de la inteligencia artificial.

