Satya Nadella endurece su mensaje interno y acelera una transformación profunda en Microsoft, con la inteligencia artificial como eje absoluto del negocio. Cambios ejecutivos, nuevas dinámicas de trabajo y una presión inédita sobre los líderes históricos marcan una etapa que el CEO define como decisiva para el futuro de la compañía.
La inteligencia artificial dejó de ser un proyecto estratégico más dentro de Microsoft para convertirse en una prioridad existencial. Así lo deja en claro Satya Nadella, CEO del gigante tecnológico, quien está empujando una reconfiguración interna sin precedentes para reposicionar a la compañía en el centro de la próxima generación de plataformas tecnológicas.
Según documentos internos obtenidos por Business Insider y entrevistas con ejecutivos, gerentes y empleados de Microsoft, Nadella considera que la carrera por la IA representa al mismo tiempo una amenaza, una oportunidad única en una generación y una posibilidad concreta de consolidar su legado como uno de los líderes más influyentes de la industria tecnológica.
“Satya está empujando con intensidad y urgencia”, señaló un ejecutivo de Microsoft a Business Insider. Esa presión está llevando a muchos veteranos de la compañía a replantearse su continuidad. “Tenés que preguntarte cuánto tiempo más querés hacer esto”, agregó la misma fuente, en referencia a la magnitud del esfuerzo que exige la transformación impulsada por el CEO.
De acuerdo con personas cercanas al proceso, Nadella está manteniendo conversaciones directas con ejecutivos para que definan si están dispuestos a alinearse plenamente con la estrategia de inteligencia artificial o si prefieren dejar la empresa. Aunque la mayoría pidió no ser identificada, un alto directivo habló abiertamente sobre la reestructuración y el futuro de Microsoft bajo esta nueva lógica.
Un CEO más técnico y menos ceremonial
En 2025, Nadella nombró a Judson Althoff, histórico jefe de ventas de Microsoft, como CEO del negocio comercial de la compañía. La decisión tuvo un objetivo claro: liberar tiempo en la agenda del propio Nadella para concentrarse en el trabajo técnico que demanda la ambición de Microsoft en inteligencia artificial.
Según un memo interno, el movimiento responde a lo que la empresa describe como “un cambio tectónico de plataforma impulsado por la IA”. En palabras del propio Nadella, este nuevo esquema permitirá que tanto él como los líderes de ingeniería estén “enfocados con precisión” en áreas clave como la expansión de los data centers, la arquitectura de sistemas, la ciencia de la IA y la innovación de productos.
“Esto también permitirá que nuestros líderes de ingeniería y yo estemos totalmente concentrados en nuestro trabajo técnico más ambicioso”, escribió Nadella. En la práctica, esto implicó que Althoff asumiera mayor protagonismo público, incluso siendo la cara visible de Microsoft en eventos como la última conferencia Ignite, la primera en la que Nadella no dio el discurso principal desde que es CEO.
Un ejecutivo resumió el impacto de esta decisión: “Satya está 100% comprometido con liderar a la compañía para aprender y adoptar la IA. El movimiento de Judson fue brillante. Le da a Satya más tiempo para avanzar en el viaje de IA de Microsoft”.
Nuevas reglas internas y cultura de “contribuidor individual”
La transformación no se limita a cambios en la cúpula. Nadella lanzó nuevas directivas para ejecutivos a través de un canal exclusivo de Microsoft Teams, dirigido a vicepresidentes corporativos y niveles superiores. Allí afirmó que la empresa atraviesa un punto de inflexión comparable al salto hacia la computación en la nube y que es necesario repensar por completo el modelo de negocio.
“Todos tenemos que trabajar y actuar como ICs en nuestras propias organizaciones, aprendiendo y desaprendiendo constantemente”, escribió Nadella, en referencia a los individual contributors, perfiles más enfocados en el trabajo técnico que en la gestión.
En el mismo mensaje, agregó: “Me río un poco cada vez que alguien me escribe sobre un amigo en una startup de IA, hablando de lo ágiles, enfocados y rápidos que son. La realidad es que ese trabajo también está ocurriendo aquí mismo, bajo nuestras narices”.
En línea con esta filosofía, Nadella creó reuniones semanales denominadas AI accelerator, donde no exponen los altos ejecutivos, sino empleados técnicos de niveles más bajos. El objetivo es evitar una conducción vertical y fomentar un intercambio directo desde “las trincheras” del desarrollo en inteligencia artificial, aunque eso implique un proceso más caótico.
La “nueva función de producción” impulsada por IA
Asha Sharma, presidenta de productos de CoreAI en Microsoft, explicó que la compañía está redefiniendo su forma de operar a partir de lo que Nadella denomina la nueva “función de producción”. En su breve paso por la empresa, Sharma observó cómo la velocidad de evolución de la IA forzó a Microsoft a replantear no solo productos, sino la manera misma de crear software.
“Durante décadas, el desarrollo de software funcionó como una línea de ensamblaje”, explicó Sharma. “La IA rompe esa relación”. Según detalló, los agentes de IA, los datos y la inteligencia funcionan ahora como unidades escalables que permiten generar software, insights y decisiones sin aumentar proporcionalmente las horas de ingeniería o el presupuesto.
Esto reduce drásticamente el costo marginal de crear nuevos productos y desplaza el foco del trabajo humano hacia el juicio, el criterio y la resolución de problemas complejos.
Cambios en el liderazgo, con la mirada puesta en el futuro
En este contexto, no sorprende que se anticipen más movimientos en la alta dirección. Tres ejecutivos indicaron que Rajesh Jha, histórico responsable de Office y Windows, evalúa su retiro, aunque también reconocen que muestra un renovado entusiasmo por el potencial de la IA.
Si Jha finalmente deja su cargo, uno de los nombres que suena como posible sucesor es Ryan Roslansky, CEO de LinkedIn desde 2020, cuyo rol fue recientemente ampliado para incluir productos como Outlook, Word, Excel, PowerPoint y Microsoft 365 Copilot.
Con la inteligencia artificial como eje central, Microsoft entra en una etapa de redefinición profunda. El mensaje de Nadella hacia adentro es claro y sin matices: la compañía necesita velocidad, foco técnico y compromiso total. Para quienes no estén dispuestos a asumir ese desafío, el futuro dentro del gigante tecnológico parece cada vez más limitado.

