La compañía de Alphabet anunció una actualización de software para que sus vehículos autónomos actúen con mayor decisión ante semáforos apagados. El episodio expuso los desafíos operativos que todavía enfrenta la movilidad autónoma a gran escala en contextos urbanos complejos.
Waymo, la empresa de vehículos autónomos propiedad de Alphabet, explicó por qué varios de sus robotaxis quedaron detenidos en intersecciones de San Francisco durante el apagón eléctrico que afectó a la ciudad el último fin de semana. En una publicación oficial, la compañía reconoció que está desplegando una actualización de software para que su sistema de conducción autónoma pueda manejar este tipo de situaciones “de manera más decisiva”.
Según detalló Waymo, su sistema de conducción trata a los semáforos apagados como cruces con señal de “cuatro vías con detención obligatoria”, exactamente igual a lo que establecen las normas de tránsito para los conductores humanos. En teoría, ese comportamiento debería haber permitido que los robotaxis circularan con normalidad pese a la interrupción masiva del suministro eléctrico.
Sin embargo, en la práctica ocurrió algo distinto. Muchos de los vehículos solicitaron lo que la empresa denomina un “chequeo de confirmación” al equipo de respuesta de flota de Waymo, un mecanismo interno que permite verificar que la maniobra que está por ejecutar el vehículo sea la correcta. Todos los robotaxis de Waymo cuentan con esta capacidad, diseñada como una capa adicional de seguridad.
El problema, según explicó la compañía, fue la escala del evento. El apagón del sábado provocó un “pico concentrado” de solicitudes de confirmación simultáneas, lo que generó demoras y congestión en varias intersecciones, escenas que rápidamente circularon en redes sociales y medios locales.
Waymo reconoció que este sistema de confirmación fue diseñado “por una abundancia de cautela durante nuestro despliegue inicial”, pero admitió que ahora necesita ser ajustado para acompañar el crecimiento de la flota. “Si bien esta estrategia fue efectiva durante apagones más pequeños, ahora estamos implementando actualizaciones a nivel de flota que brindan al software de conducción autónoma un contexto específico sobre cortes de energía, lo que le permitirá navegar con mayor decisión”, explicó la empresa en su comunicado.
La actualización de software incorporará más contexto regional sobre apagones directamente en el sistema de conducción autónoma, lo que permitirá a los vehículos interpretar mejor situaciones de fallas eléctricas generalizadas. Además, Waymo señaló que reforzará sus protocolos de respuesta ante emergencias, “incorporando las lecciones aprendidas de este evento”.
Aunque gran parte de la atención pública se concentró en los casos en los que los robotaxis quedaron detenidos, la compañía aportó un dato clave para dimensionar el episodio: sus vehículos “atravesaron con éxito más de 7.000 semáforos apagados el sábado”, lo que indica que el sistema funcionó correctamente en la mayoría de los casos, incluso en condiciones excepcionales.
“Navegar un evento de esta magnitud presentó un desafío único para la tecnología autónoma”, reconoció Waymo. La frase resume el punto central del debate: los sistemas de conducción autónoma no solo deben cumplir las reglas de tránsito, sino también interpretar contextos atípicos, eventos masivos y situaciones límite que no siempre pueden anticiparse en la fase de desarrollo.
El incidente se suma a otros desafíos recientes enfrentados por Waymo en su camino hacia una operación plenamente confiable. La empresa ya tuvo que lanzar múltiples actualizaciones de software para corregir el comportamiento de sus robotaxis frente a autobuses escolares detenidos, una situación que derivó en una investigación de la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) y en un retiro voluntario de vehículos para aplicar correcciones.
Desde una perspectiva de negocios y tecnología, el episodio del apagón en San Francisco vuelve a poner en evidencia una realidad clave del sector: incluso los actores más avanzados en inteligencia artificial aplicada a la movilidad siguen descubriendo problemas imprevistos cuando sus sistemas se enfrentan a la complejidad del mundo real. Para Waymo, cada evento de este tipo representa un costo operativo y reputacional, pero también una fuente crítica de datos para mejorar su tecnología.
A medida que la empresa amplía su presencia en ciudades estadounidenses, la capacidad de responder con rapidez a fallas de infraestructura urbana, como apagones masivos, se vuelve tan relevante como la precisión algorítmica. El desempeño de los robotaxis en San Francisco muestra que la conducción autónoma ya funciona en miles de escenarios cotidianos, pero también que su madurez definitiva dependerá de cómo gestione estos momentos excepcionales.

