La gigante tecnológica surcoreana anticipa un salto del 160% en su beneficio operativo del cuarto trimestre, impulsado por la escasez global de memoria y la enorme demanda de chips para inteligencia artificial. La situación desafía a la industria mientras Samsung capitaliza su liderazgo en chips de memoria y acelera su entrada en componentes de próxima generación para IA.
Samsung Electronics está a punto de reportar un aumento impresionante en su beneficio operativo del cuarto trimestre de 2025, reflejo directo de la fuerte demanda global de chips impulsada por la adopción de inteligencia artificial y la consiguiente escasez de semiconductores de memoria. Según estimaciones de analistas recopiladas por LSEG SmartEstimate, la empresa —una de las mayores fabricantes de chips y dispositivos electrónicos del mundo— verá un salto de 160% interanual, con un beneficio operativo proyectado de 16,9 billones de wones (aproximadamente U$S 11,7 mil millones) frente a los 6,49 billones de wones del mismo periodo del año anterior.
Estos resultados, que Samsung tiene previsto anunciar oficialmente el jueves, podrían convertirse en los mejores desde el tercer trimestre de 2018, cuando la compañía alcanzó 17,6 billones de wones de beneficio. Incluso algunos analistas han elevado sus expectativas para este trimestre por encima de los 20 billones de wones, valor que superaría ampliamente las proyecciones previas gracias a los precios más altos de los chips tradicionales.
Memoria y la “tormenta perfecta” de precios
La fuerte mejora en los resultados de Samsung se explica, en gran medida, por una significativa subida en los precios de los chips de memoria. Los precios de los chips DDR5 DRAM, un tipo de memoria utilizada en servidores, ordenadores y otros dispositivos, se dispararon 314% en el cuarto trimestre respecto al año anterior, según datos del analista de mercado TrendForce. Este fenómeno se produce en un contexto en el que la industria ha reducido la producción de memoria tradicional para priorizar chips relacionados con inteligencia artificial, encareciendo la oferta en un mercado donde la demanda sigue siendo voraz.
TrendForce espera que los precios de los contratos de DRAM convencional continúen al alza, con incrementos proyectados entre 55% y 60% en el trimestre actual con respecto al periodo de octubre a diciembre de 2025. “A medida que los precios del DRAM convencional continúan subiendo, Samsung —cuyo foco de producción está mayormente en este segmento— se beneficia relativamente más de este ciclo alcista”, explicó Avril Wu, analista de TrendForce.
La memoria DRAM, y en particular la más avanzada DDR5, es crucial no solo para sistemas tradicionales, sino también para alimentar aplicaciones de inteligencia artificial e infraestructura de centros de datos.
Avances en chips para IA y alianzas estratégicas
El fortalecimiento de Samsung se produce en un momento en el que la compañía también ha intensificado sus esfuerzos en tecnologías de próxima generación. En diciembre, el CEO de Micron Technology, Sanjay Mehrotra, pronosticó que los mercados de memoria seguirán ajustados más allá de 2026, estimando que, en el mediano plazo, la oferta solo podrá satisfacer entre la mitad y dos terceras partes de la demanda de algunos clientes clave.
Mientras tanto, Samsung ha avanzado en su oferta de chips de memoria de alto ancho de banda (HBM4), dirigidos a aplicaciones de alto rendimiento y de inteligencia artificial. El co-CEO de Samsung, Jun Young-hyun, destacó que los clientes han elogiado la ventaja competitiva de estos componentes. “Samsung está de vuelta”, citó como retroalimentación favorable en relación con estos chips, que se espera impulsen la próxima plataforma Vera Rubin de NVIDIA, en la que la compañía estadounidense ya indicó que la producción está en marcha y que incorporará componentes HBM4.
El avance en chips de próxima generación también podría ayudar a Samsung a ganar participación de mercado frente a competidores como SK Hynix y Micron, especialmente en el suministro de memoria para aplicaciones de inteligencia artificial.
Impacto en acciones y negocios colaterales
Los resultados proyectados marcan un dramático giro respecto al escenario de hace poco más de un año, cuando Samsung tuvo que disculparse por resultados decepcionantes y por ir detrás de SK Hynix en la provisión de chips de alta gama para IA. La recuperación ha sido visual: las acciones de Samsung subieron 125% durante 2025, marcando su mayor ganancia anual porcentual en 26 años. Aunque experimentaron una caída moderada del 2,1% recientemente en un mercado más amplio a la baja, el rally refleja el entusiasmo de los inversores por la posición de la compañía en semiconductores.
Riesgos y desafíos por delante
A pesar de las buenas noticias, algunos analistas expresan cautela. Lee Min-hee, analista de BNK Investment & Securities, advirtió que los elevados precios de los chips podrían afectar la demanda de productos finales como PC y teléfonos inteligentes y conllevar una desaceleración en centros de datos centrados en IA, especialmente en un contexto donde muchas infraestructuras se financian con deuda.
Además, aunque la escasez de memoria ha beneficiado a Samsung en el corto plazo, esa misma situación está comprimendo márgenes en su división de smartphones, que representa su segundo mayor generador de ingresos. TM Roh, co-CEO responsable de negocios móviles, televisores y electrodomésticos de Samsung, reconoció ante Reuters que “nadie es inmune al impacto de esta situación sin precedentes” y que la empresa está intentando “minimizar el impacto, que parece inevitable”.
Un año financiero excepcional
Los analistas también esperan que el beneficio operativo anual de Samsung supere 100 billones de wones en 2025, más que duplicando la cifra de 2024, gracias a este ciclo de precios alcistas en memoria que compensa la ralentización en otras áreas del negocio.
En conjunto, el auge de la inteligencia artificial ha generado una “tormenta perfecta” para Samsung: el encarecimiento de la memoria tradicional, la demanda explosiva de chips para IA y los avances en componentes de alto rendimiento están reconfigurando el panorama competitivo. Sin embargo, los riesgos de una menor demanda en segmentos clave y los desafíos para mantener el equilibrio entre crecimiento y sostenibilidad marcan un terreno complejo para la compañía surcoreana en 2026.

