La creadora de Claude alcanzó una valuación de U$S 965.000 millones tras una nueva ronda récord. Amazon, Samsung, Micron y SK Hynix apuestan fuerte por una empresa que ya compite de igual a igual con OpenAI.
La carrera global por dominar la inteligencia artificial acaba de entrar en una nueva etapa. Anthropic, la startup creadora del chatbot Claude, anunció una nueva ronda de financiamiento que elevó su valuación post-money a U$S 965.000 millones, superando así a OpenAI, que había sido valuada en U$S 852.000 millones en marzo de este año.
El dato marca un cambio histórico dentro de la industria tecnológica. Hasta hace pocos meses, OpenAI parecía consolidada como la empresa dominante del sector gracias al éxito global de ChatGPT. Sin embargo, Anthropic logró crecer a una velocidad extraordinaria y ahora se posiciona como el competidor más fuerte del mercado de inteligencia artificial generativa.
La compañía informó que levantó U$S 65.000 millones en una ronda Serie H destinada principalmente a expandir capacidad computacional, entrenar nuevos modelos y responder a la creciente demanda global de Claude.
“Desde nuestra Serie G en febrero, la adopción continuó creciendo entre clientes empresariales globales y nuestra facturación anualizada superó los U$S 47.000 millones este mes”, señaló Anthropic en un comunicado oficial.
El crecimiento más explosivo de Silicon Valley
La magnitud del crecimiento impresiona incluso para los estándares de Silicon Valley. En febrero de 2026, Anthropic estaba valuada en U$S 380.000 millones. Apenas unos meses después, prácticamente triplicó ese número hasta rozar el billón de dólares.
El fenómeno refleja el apetito sin precedentes de los inversores por las compañías consideradas “frontier AI”, es decir, empresas que desarrollan modelos de inteligencia artificial de frontera capaces de competir en el máximo nivel tecnológico.
La ronda fue liderada por firmas como Altimeter Capital, Dragoneer Investment Group, Greenoaks Capital y Sequoia Capital. También participaron Coatue e ICONIQ como co-líderes.
Pero uno de los datos más relevantes fue el ingreso de gigantes de infraestructura tecnológica y semiconductores como Micron Technology, Samsung Electronics y SK Hynix.
La presencia de estas compañías confirma que la guerra de la IA ya no depende únicamente del software: ahora también se libra en el terreno de chips, memoria avanzada y capacidad de cómputo.
Amazon redobla su apuesta
Otro protagonista clave es Amazon. La empresa de Jeff Bezos ya había anunciado en abril que invertiría hasta U$S 25.000 millones adicionales en Anthropic, además de los U$S 8.000 millones previos que ya había comprometido.
Como parte del acuerdo estratégico, Anthropic se comprometió a gastar más de U$S 100.000 millones durante los próximos 10 años utilizando infraestructura cloud de Amazon.
La relación es crítica para ambas partes. Amazon necesita posicionarse frente a Microsoft y Google en la batalla por servicios de IA corporativa, mientras Anthropic requiere enormes volúmenes de GPUs, servidores y centros de datos para entrenar modelos cada vez más potentes.
El problema de la capacidad computacional
El crecimiento explosivo de Claude también empezó a generar problemas operativos. Anthropic reconoció que en los últimos meses tuvo dificultades para satisfacer toda la demanda de usuarios y empresas.
La compañía incluso implementó límites de uso durante horarios pico y comenzó a incentivar el uso fuera de esos horarios ofreciendo más capacidad computacional.
El problema refleja uno de los grandes desafíos actuales de toda la industria: la infraestructura no crece al mismo ritmo que la demanda de inteligencia artificial.
Por eso los fabricantes de memoria y chips se transformaron en actores centrales del nuevo ciclo tecnológico. Empresas como Samsung, SK Hynix y Micron se benefician directamente del boom de modelos generativos, ya que los sistemas de IA requieren cantidades gigantescas de memoria HBM y hardware especializado.
Camino a Wall Street
Según Reuters, tanto Anthropic como OpenAI ya trabajan activamente en posibles salidas a bolsa que podrían concretarse incluso este mismo año.
El objetivo es claro: acceder a cantidades masivas de capital para financiar la próxima etapa de expansión.
Entrenar modelos avanzados ya no cuesta millones, sino decenas de miles de millones de dólares. Y la competencia se intensifica rápidamente entre OpenAI, Anthropic, Google, Meta y xAI, la empresa de Elon Musk.
Mientras tanto, la valuación de Anthropic también refleja un cambio de percepción del mercado. Durante mucho tiempo, OpenAI fue vista como la única gran referencia de la IA generativa. Ahora, Claude logró posicionarse como una alternativa sólida, especialmente entre clientes empresariales que priorizan seguridad, estabilidad y herramientas avanzadas para programación y automatización.
La batalla recién empieza, pero una cosa parece clara: la inteligencia artificial ya dejó de ser solamente una revolución tecnológica. También se convirtió en una de las mayores guerras financieras e industriales de la historia moderna.

