Nueva York frena los megacentros de datos por la IA: el primer gran límite al crecimiento de la infraestructura

La gobernadora Kathy Hochul decretó una moratoria de un año para nuevos centros de datos de hiperescala impulsados por IA. Busca proteger la red eléctrica, el agua, el ambiente y evitar que los costos recaigan sobre los usuarios.

La expansión de la inteligencia artificial acaba de encontrar uno de sus primeros grandes obstáculos regulatorios en Estados Unidos. Mientras gigantes tecnológicos como OpenAI, Google, Meta, Microsoft y Amazon aceleran la construcción de infraestructura para entrenar y operar modelos cada vez más potentes, el estado de Nueva York decidió poner un freno temporal a esa carrera.

La gobernadora Kathy Hochul firmó una orden ejecutiva que establece la primera moratoria estatal del país para nuevos centros de datos de hiperescala, una medida que suspende durante un año la emisión de nuevos permisos ambientales mientras el estado diseña un marco regulatorio específico para esta industria.

La decisión convierte a Nueva York en el primer estado estadounidense que reconoce oficialmente que el crecimiento explosivo de la infraestructura de IA también plantea desafíos energéticos, ambientales y económicos que requieren nuevas reglas.

La IA dispara la demanda de energía

El gobierno estatal explicó que la creciente demanda de centros de datos impulsada por la inteligencia artificial y otras cargas computacionales está generando proyectos que consumirían enormes cantidades de electricidad y agua para alimentar y refrigerar miles de servidores.

Según Hochul, el objetivo es impedir que esa expansión termine trasladando sus costos a los ciudadanos.

«Nueva York siempre estuvo a la vanguardia de la innovación, pero también garantizó que los neoyorquinos se beneficien de ella. Cuando el desarrollo de centros de datos amenaza con aumentar las facturas de electricidad, agotar nuestros recursos naturales y generar incertidumbre, es mi responsabilidad actuar y liderar«, afirmó la gobernadora.

La funcionaria agregó que el estado desarrollará «los estándares más sólidos del país para los centros de datos, garantizando que cuando las empresas tengan éxito gracias a Nueva York, también lo tengan los neoyorquinos».

Un año para redefinir las reglas

Durante los próximos doce meses, el Departamento de Conservación Ambiental no otorgará nuevos permisos discrecionales para proyectos que todavía no hayan completado su documentación.

En paralelo, el Departamento de Servicios Públicos (DPS) elaborará un Estudio Genérico de Impacto Ambiental (GEIS) que analizará cómo afectan estos complejos tecnológicos a variables como:

  • la demanda eléctrica;
  • el consumo y la calidad del agua;
  • la calidad del aire;
  • el impacto sobre las comunidades locales.

Una vez finalizado ese proceso, la moratoria será levantada y los nuevos proyectos podrán avanzar únicamente si cumplen con los nuevos estándares ambientales y urbanísticos.

Que la IA pague su propia infraestructura

Uno de los puntos más novedosos de la iniciativa apunta directamente al modelo económico de la infraestructura para inteligencia artificial.

A comienzos de este año, Hochul ya había ordenado iniciar el programa Energize NY, destinado a evitar que el crecimiento de los centros de datos termine encareciendo la electricidad para hogares y empresas.

La nueva orden profundiza esa estrategia y propone que estos complejos:

  • paguen un mayor costo por la energía que consumen;
  • financien parte de la expansión de la red eléctrica;
  • desarrollen su propia generación de energía limpia cuando sea posible.

El Departamento de Servicios Públicos también evaluará la creación de un New York Grid Acceleration Fund, un fondo mediante el cual los desarrolladores de centros de datos contribuirían al fortalecimiento de la infraestructura energética del estado.

Beneficios obligatorios para las comunidades

Otra novedad será la creación del Community Investment Framework (CIF), un esquema que permitirá a municipios negociar beneficios concretos cuando acepten la instalación de grandes centros de datos.

Entre ellos figuran:

  • inversiones en infraestructura local;
  • financiamiento para guarderías;
  • aportes económicos directos a las comunidades;
  • contratación de mano de obra local;
  • programas de aprendizaje y capacitación laboral;
  • prioridad para convenios colectivos y salarios acordes al mercado.

El estado publicará las reglas iniciales dentro de los próximos 60 días.

También habrá cambios fiscales

La gobernadora anunció además que impulsará una ley para eliminar las exenciones del impuesto a las ventas que actualmente benefician a los grandes centros de datos instalados en Nueva York.

La intención es que estas inversiones contribuyan de manera más significativa al financiamiento de la infraestructura pública que utilizan.

IA, pero con reglas

Paradójicamente, la medida llega cuando Nueva York también intenta consolidarse como uno de los principales polos estadounidenses para el desarrollo de inteligencia artificial.

Durante su gestión, Hochul lanzó Empire AI, una iniciativa destinada a impulsar la investigación en IA para fines públicos, además de crear la FutureWorks Commission, un grupo de expertos encargado de analizar el impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo.

El estado también aprobó diversas leyes vinculadas al uso responsable de la IA, entre ellas normas para proteger a menores en plataformas digitales, limitar determinadas funciones de chatbots, combatir imágenes sexuales infantiles generadas mediante inteligencia artificial y sancionar el uso no autorizado de voces e imágenes.

Como parte de esa estrategia, también creará la Office of Digital Innovation, Governance, Integrity, and Trust (DIGIT), una nueva oficina que supervisará la seguridad y la gobernanza digital, incluyendo mecanismos para que los desarrolladores de modelos avanzados de inteligencia artificial reporten incidentes críticos relacionados con la seguridad.

La decisión de Nueva York podría convertirse en un precedente para otros estados y países que enfrentan el mismo dilema: cómo aprovechar el enorme potencial económico de la inteligencia artificial sin que su infraestructura termine comprometiendo la red eléctrica, los recursos naturales y la calidad de vida de la población.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

WP to LinkedIn Auto Publish Powered By : XYZScripts.com