Washington y Beijing preparan una reunión para discutir cómo regular los modelos de inteligencia artificial más avanzados y reducir sus riesgos. La competencia tecnológica, la seguridad nacional, los ciberataques y el control de los modelos de frontera estarán en el centro de las conversaciones.
Estados Unidos y China se preparan para abrir un nuevo capítulo en la relación entre las dos mayores potencias tecnológicas del mundo. Washington y Beijing mantendrán conversaciones sobre inteligencia artificial durante septiembre, con el objetivo de abordar los riesgos de los modelos avanzados y discutir posibles mecanismos para regular tecnologías cada vez más poderosas.
Según informó Reuters, citando a cinco personas familiarizadas con los preparativos, las conversaciones representan uno de los principales resultados de la reunión que mantuvieron en mayo el presidente estadounidense Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping.
El encuentro podría realizarse antes de la visita prevista de Xi Jinping a Estados Unidos el próximo 24 de septiembre, aunque las fechas todavía no fueron definidas oficialmente.
La iniciativa llega en un momento de creciente competencia tecnológica entre ambas potencias. Estados Unidos y China observan con preocupación los avances logrados por el otro país en inteligencia artificial, especialmente en el desarrollo de modelos de frontera capaces de tener aplicaciones mucho más allá del ámbito comercial.
Entre los temas que preocupan a Washington y Beijing se encuentran las capacidades militares que podrían potenciar estos sistemas, la posibilidad de facilitar ciberataques contra infraestructuras críticas y el impacto que la automatización podría tener sobre el mercado laboral.
Del lado estadounidense, las conversaciones serían encabezadas por el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Sin embargo, Reuters señaló que todavía se encuentran en discusión la identidad de los demás participantes, la agenda definitiva y el lugar donde se realizará el encuentro.
La inteligencia artificial se convirtió además en un nuevo frente dentro de la disputa tecnológica entre ambos países. Estados Unidos ya impuso restricciones a la exportación hacia China de algunos de los chips más avanzados utilizados para desarrollar y operar sistemas de IA.
Al mismo tiempo, Washington analiza nuevas medidas frente al crecimiento de los modelos chinos de código abierto o open-weight. Axios informó anteriormente que la administración estadounidense evalúa posibles restricciones sobre el uso de estos modelos por parte de empresas de Estados Unidos, ante el avance en capacidad y popularidad de las plataformas desarrolladas en China.
Beijing, por su parte, también estudia posibles límites al acceso desde el exterior a sus modelos de inteligencia artificial más potentes.
Uno de los temas que aparece en el horizonte de las conversaciones es Mythos, el modelo avanzado de Anthropic que actualmente no está disponible para el público general. Según el texto, las autoridades chinas tienen preocupaciones relacionadas con las capacidades de estos sistemas, incluido su potencial para actividades de ciberseguridad y hacking.
Scott Bessent ya había anticipado en mayo que las futuras conversaciones entre Estados Unidos y China buscarían evitar la proliferación de modelos de inteligencia artificial extremadamente potentes hacia actores no estatales.
Después del encuentro entre Trump y Xi Jinping, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China confirmó que ambos países habían acordado establecer conversaciones intergubernamentales sobre inteligencia artificial. Sin embargo, Beijing no realizó comentarios públicos adicionales sobre la iniciativa desde entonces.
De acuerdo con analistas citados en el material, entre las prioridades de China para este diálogo figuran el futuro de Mythos, la forma en que Estados Unidos controlará el lanzamiento de nuevos modelos de frontera y la posibilidad de que Washington imponga restricciones sobre los modelos chinos open-weight.
La administración de Trump también mantiene conversaciones con empresas estadounidenses de inteligencia artificial sobre la creación de estándares voluntarios de seguridad para el lanzamiento de nuevos modelos. Hasta el momento, sin embargo, no anunció nuevas medidas regulatorias concretas.
Las conversaciones de septiembre podrían convertirse así en uno de los primeros intentos de establecer un diálogo directo entre las dos grandes superpotencias tecnológicas sobre los riesgos de la IA avanzada.
Según una de las fuentes consultadas por Reuters, las autoridades chinas continuarán durante el próximo mes sus deliberaciones internas antes de decidir qué funcionarios y ministerios participarán en el diálogo.
La posición de Beijing, según esa fuente, es buscar una discusión real y técnica sobre inteligencia artificial con Estados Unidos, más allá de un intercambio estrictamente político.
El desafío será considerable: mientras Estados Unidos y China compiten por liderar la carrera mundial de la inteligencia artificial, ambos parecen reconocer que los modelos más avanzados están abriendo riesgos que ningún país podrá abordar completamente de manera aislada.

