La compañía de Jensen Huang mantiene conversaciones iniciales con aseguradoras para proteger préstamos destinados a empresas de infraestructura de IA. La estrategia apunta a facilitar el financiamiento de chips Nvidia y podría involucrar también a fondos de cobertura, gestores de activos y otros inversores.
Nvidia comenzó a explorar una nueva vía para ampliar el financiamiento de la infraestructura de inteligencia artificial: transferir parte del riesgo financiero asociado a sus chips al mercado de seguros. Según informó el Financial Times, el fabricante de semiconductores mantiene conversaciones iniciales con compañías aseguradoras para desarrollar estructuras capaces de proteger a los prestamistas frente a eventuales pérdidas.
El mecanismo bajo análisis contempla especialmente los préstamos otorgados a empresas más pequeñas del sector conocido como “neocloud”. En estos casos, los chips de Nvidia pueden utilizarse como garantía de los créditos. El problema para los prestamistas aparece si el prestatario incumple sus obligaciones y los equipos tecnológicos no pueden revenderse a un precio suficiente para cubrir la deuda.
De acuerdo con el reporte citado por Investing.com, que a su vez recoge información del Financial Times y fuentes cercanas a las conversaciones, Nvidia y las aseguradoras analizan la posibilidad de ofrecer cobertura frente a ese riesgo. Las negociaciones todavía se encuentran en una etapa inicial y no existe garantía de que terminen en un acuerdo.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia impulsada por Jensen Huang, fundador y CEO de Nvidia, para facilitar que inversores externos financien la adquisición de chips y la construcción de infraestructura de IA.
Huang sostiene que los chips deberían ser considerados una “clase de activo invertible”, de manera similar a otros activos tecnológicos costosos y de larga duración. Bajo esa lógica, el valor residual de los equipos y la capacidad de cómputo que proporcionan pueden convertirse en elementos relevantes para estructurar nuevas formas de financiamiento.
Nvidia quiere convertir sus chips en activos financiables
Según el reporte, Nvidia ya compartió con al menos una aseguradora información sobre la depreciación de sus chips y sobre el valor futuro esperado de la capacidad de cómputo. La compañía también habría trabajado con la correduría Howden Re en una estructura que involucra a aseguradoras. Howden no realizó comentarios sobre las conversaciones.
El alcance potencial de la operación podría superar al mercado asegurador tradicional. Nvidia habría analizado mecanismos mediante los cuales grupos de aseguradoras puedan distribuir el riesgo entre fondos de cobertura y otros inversores alternativos.
También se estudia la posibilidad de crear consorcios integrados por aseguradoras, fondos de cobertura y gestores de activos. Según el informe, una estructura de ese tipo permitiría distribuir operaciones cuyo volumen podría superar incluso la capacidad de los balances de las grandes compañías de seguros.
El objetivo es ampliar las fuentes de capital disponibles para una industria que necesita inversiones cada vez mayores en centros de datos, servidores y aceleradores de IA.
La estrategia adquiere mayor relevancia después de que Nvidia ofreciera respaldar parte de operaciones de financiamiento destinadas a movilizar hasta U$S 500.000 millones de capital procedente de firmas de Wall Street como Goldman Sachs y Apollo.
En paralelo, la compañía anunció el lunes una autorización récord para recomprar acciones por U$S 150.000 millones, una decisión que elevó el programa total de recompra de Nvidia a U$S 235.000 millones.
La combinación de ambas estrategias muestra dos movimientos diferentes: mientras Nvidia devuelve capital a sus accionistas mediante la recompra de acciones, también busca desarrollar mecanismos para que más capital privado pueda financiar la expansión de la infraestructura necesaria para sostener el crecimiento de la inteligencia artificial.
Para Jensen Huang, el desafío no se limita a vender más chips. La expansión de la IA requiere que clientes y proveedores de infraestructura puedan conseguir financiación suficiente para adquirirlos. Convertir los chips en activos con un valor financiero reconocible y, al mismo tiempo, distribuir entre terceros el riesgo de esos préstamos podría abrir una nueva vía para acelerar ese proceso.
Por ahora, sin embargo, se trata de conversaciones preliminares. No se ha anunciado ningún acuerdo definitivo con las aseguradoras y las estructuras analizadas podrían no llegar a concretarse.

