Estados Unidos ordena retirar DeepSeek de los sistemas de sus agencias federales por razones de seguridad nacional

La medida prohíbe a las agencias civiles federales comprar productos y servicios de la startup china y exige eliminar su tecnología de los sistemas informáticos gubernamentales. La restricción también alcanza a soluciones de terceros que utilicen sus modelos, aunque contempla excepciones.

El gobierno de Estados Unidos ordenó a las agencias civiles federales dejar de comprar productos y servicios de DeepSeek y retirar su tecnología de los sistemas informáticos oficiales, en una nueva escalada de las tensiones tecnológicas con China. La decisión, comunicada por el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense (DHS, por sus siglas en inglés), se fundamenta en preocupaciones sobre la seguridad de los datos y los posibles riesgos asociados con las operaciones de la startup china.

La disposición no se limita a las aplicaciones desarrolladas directamente por DeepSeek. También abarca productos y servicios de terceros construidos con tecnología de la compañía, aunque las agencias podrán solicitar excepciones.

Uno de los principales argumentos de Washington es que la información sensible ingresada por usuarios gubernamentales estadounidenses podría quedar potencialmente al alcance de las autoridades chinas, en función de las obligaciones establecidas por la legislación de ese país. La orden plantea ese riesgo como parte de los motivos para excluir la tecnología de DeepSeek de los sistemas federales.

La medida amplía las restricciones que Estados Unidos ya había impuesto. En diciembre de 2025, una ley había apuntado al uso de DeepSeek en sistemas de seguridad nacional vinculados con la comunidad de inteligencia. La nueva disposición extiende el alcance de las limitaciones a las agencias civiles federales, tanto para futuras adquisiciones como para los productos que ya se encuentran instalados.

El anuncio se produce en un contexto de creciente competencia entre Estados Unidos y China por el liderazgo en inteligencia artificial. DeepSeek ganó relevancia internacional por sus modelos de bajo costo y con pesos abiertos (open-weight), que compiten con desarrollos de empresas estadounidenses como OpenAI y Meta.

Washington y Pekín profundizan sus diferencias sobre la IA

China rechazó la decisión estadounidense. Mao Ning, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, afirmó el martes 20 de octubre que Pekín se opone a «extrapolar excesivamente el concepto de seguridad nacional y politizar las cuestiones tecnológicas y comerciales».

La vocera agregó que China «defenderá firmemente los derechos e intereses legítimos de sus empresas». La respuesta refleja el desacuerdo entre ambos países sobre el uso de argumentos de seguridad nacional para restringir el acceso a tecnologías desarrolladas por compañías del otro lado de la disputa.

Las tensiones no se limitan a las decisiones de Washington. Según informó Bloomberg el 16 de octubre, China estaría considerando controles a la exportación de 23 tecnologías relacionadas con la inteligencia artificial, entre ellas diseños de chips y determinados modelos avanzados de IA. La iniciativa buscaría responder a riesgos de seguridad y posibles usos indebidos de esas tecnologías.

En ese escenario, los modelos de inteligencia artificial dejaron de ser solamente productos comerciales para convertirse también en activos estratégicos. Las restricciones a su circulación pueden afectar tanto la competencia entre empresas como el acceso internacional a herramientas de desarrollo y procesamiento de información.

Las acusaciones por el uso de modelos estadounidenses

DeepSeek también enfrenta cuestionamientos relacionados con la destilación de modelos, una técnica mediante la cual las respuestas o los resultados de un sistema de inteligencia artificial se utilizan para entrenar otro modelo.

En septiembre, Estados Unidos acusó a DeepSeek y a otras cinco compañías chinas de inteligencia artificial —entre ellas Alibaba y Moonshot AI— de recurrir a operaciones de destilación a gran escala para extraer información de sistemas estadounidenses. Estas acusaciones forman parte de una disputa más amplia sobre el acceso a capacidades desarrolladas por empresas de Estados Unidos.

OpenAI y Anthropic también expresaron preocupaciones por presuntos intentos de utilizar sus modelos para ese propósito. A comienzos de 2026, OpenAI comunicó a legisladores estadounidenses que había observado intentos sospechosos de DeepSeek para destilar sus sistemas.

Por su parte, Anthropic afirmó que había identificado intentos no autorizados de DeepSeek y otros laboratorios chinos para recopilar resultados generados por Claude, su familia de modelos de inteligencia artificial.

La destilación no es, por sí misma, una práctica necesariamente ilícita: puede utilizarse legítimamente para desarrollar modelos más pequeños o eficientes. Las controversias en estos casos se centran en las condiciones de acceso, la autorización para recopilar resultados y el posible uso de capacidades obtenidas de sistemas de terceros.

DeepSeek ya había quedado bajo el escrutinio de gobiernos y organismos reguladores de distintos países desde enero de 2025, cuando el lanzamiento de su modelo de razonamiento R1 sacudió a la industria. Su aparición contribuyó a cuestionar las expectativas sobre el costo de desarrollar modelos avanzados y estuvo asociada con una fuerte caída de las acciones de Nvidia en aquel momento.

La nueva orden estadounidense marca otro capítulo de esa disputa. Además de limitar el uso de DeepSeek dentro del gobierno federal, amplía el control sobre las soluciones de terceros que incorporan su tecnología. El alcance de las excepciones y la implementación de la medida serán determinantes para establecer hasta dónde llegará su impacto en los sistemas informáticos de las agencias civiles.

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