La compañía de Sam Altman negocia una nueva ronda de financiación que podría elevar su valoración por encima de U$S 1,4 billones. La operación busca asegurar capital antes de la esperada salida a Bolsa de su principal rival, que también compite por el respaldo de grandes inversores.
OpenAI acelera las negociaciones para captar alrededor de U$S 30.000 millones en una nueva ronda de financiación, en una operación que podría valorar a la compañía detrás de ChatGPT en más de U$S 1,4 billones. Según informó Reuters, la empresa busca cerrar el acuerdo antes de la esperada salida a Bolsa de Anthropic, prevista para mediados de noviembre.
La operación se produce en un momento decisivo para las dos compañías de inteligencia artificial, que compiten tanto por el mercado como por el capital de grandes fondos de inversión. Entre los potenciales participantes de la ronda de OpenAI se encuentran SoftBank Group, MGX, con sede en Abu Dabi, y otros inversores que ya respaldan a la empresa.
OpenAI y SoftBank declinaron hacer comentarios a Reuters sobre las negociaciones.
La estrategia financiera también está condicionada por el calendario de Anthropic. De acuerdo con el medio, OpenAI mantuvo la semana pasada reuniones con fondos soberanos y fondos de inversión de largo plazo, mientras que Anthropic organizó su propio encuentro con inversores. Ambas empresas están recurriendo, en buena medida, a una misma base de potenciales financiadores.
Algunos inversores interpretan que la urgencia de OpenAI responde, en parte, a la intención de asegurarse recursos que de otro modo podrían destinarse a la futura oferta pública de Anthropic.
Ingresos y valoraciones bajo la lupa de los inversores
OpenAI está comunicando a sus potenciales inversores que sus ingresos anualizados alcanzaron los U$S 50.000 millones tras el lanzamiento de su modelo GPT-6 Astra y que proyecta llegar a U$S 70.000 millones al cierre del año, según Reuters.
La compañía también redujo los precios de sus modelos más económicos, una decisión que, según sostiene, impulsó un mayor uso de sus productos.
Anthropic, por su parte, informó ingresos anualizados de aproximadamente U$S 65.000 millones en julio. La compañía comunicó a los inversores que sus ingresos del tercer trimestre llegaron a U$S 16.800 millones, frente a U$S 11.600 millones en el segundo trimestre.
Sin embargo, esos resultados no habrían alcanzado las expectativas de algunos inversores actuales y potenciales. Según Reuters, parte de ellos impulsa una valoración de alrededor de U$S 1,5 billones para una eventual salida a Bolsa, por debajo de los U$S 2 billones que buscaría la empresa.
La comparación entre ambas compañías presenta una dificultad adicional: OpenAI y Anthropic contabilizan sus ingresos de manera diferente.
OpenAI registra sus ingresos después de descontar las participaciones correspondientes a sus socios. La empresa también cuestionó el método de Anthropic, al que acusa de contabilizar el valor total de los contratos comercializados a través de proveedores externos de servicios en la nube. Anthropic respondió a Reuters que sus prácticas contables siguen métodos ampliamente aceptados.
Estas diferencias podrían adquirir mayor relevancia cuando Anthropic divulgue información financiera más detallada en el marco de su proceso de salida a Bolsa.
Edward Best, copresidente de mercados de capitales del estudio jurídico Willkie Farr & Gallagher, planteó a Reuters una posible explicación para la estrategia de OpenAI: «OpenAI podría querer establecer su propia valoración y no tener que preocuparse por una comparación». Best aclaró que no participa en la operación y que hablaba en términos hipotéticos.
También describió el escenario competitivo como «una carrera de dos caballos en términos de salir a Bolsa», según declaraciones citadas por The Next Web.
Una ronda para financiar el crecimiento y preparar la salida a Bolsa
El tamaño de la nueva operación representaría un salto significativo respecto de la última gran ronda de OpenAI. En marzo, la compañía cerró una financiación de U$S 122.000 millones, con una valoración de U$S 852.000 millones.
En las conversaciones más recientes, la empresa habría considerado una valoración pre-money de U$S 1,4 billones, es decir, antes de incorporar el capital de la nueva ronda. No obstante, el texto de Reuters señala que todavía no se había cerrado una hoja de términos definitiva.
A principios de octubre, OpenAI había comunicado a los inversores que esperaba superar los U$S 70.000 millones de ingresos anualizados hacia finales de 2026, frente a aproximadamente U$S 50.000 millones al cierre de septiembre.
La compañía presentó de manera confidencial su prospecto de salida a Bolsa en junio y apunta a debutar en el mercado público en 2027. Su CEO, Sam Altman, descartó una oferta pública inicial durante 2026.
La nueva financiación permitiría cubrir los compromisos de infraestructura de OpenAI y reforzar su balance. También funcionaría como un respaldo financiero ante la posibilidad de que un entorno menos favorable para las salidas a Bolsa obligue a postergar el debut bursátil.
En ese contexto, la disputa entre OpenAI y Anthropic excede el desarrollo de modelos de inteligencia artificial. Las dos compañías necesitan sostener inversiones elevadas, demostrar que sus ingresos pueden crecer de manera consistente y convencer a los mercados de que sus valoraciones están justificadas.
Para OpenAI, cerrar una ronda de U$S 30.000 millones antes de que Anthropic exponga más información sobre su negocio podría darle mayor margen para definir sus condiciones financieras. Pero la magnitud de las cifras y las diferencias contables entre ambas empresas anticipan que los inversores examinarán cada vez con más atención la relación entre crecimiento, ingresos y valoración.

