Apple prepara el relanzamiento de Siri con inteligencia artificial avanzada y, según un nuevo reporte, recurrirá a la infraestructura de Google y a chips Nvidia Blackwell para competir en la carrera global de la IA generativa.
Apple está a punto de mostrar una de las transformaciones más importantes en la historia de Siri. Después de meses de retrasos y cuestionamientos sobre su estrategia en inteligencia artificial, la compañía liderada por Tim Cook presentaría en la próxima WWDC 2026 una versión completamente renovada de su asistente digital. Pero el dato que más sorprendió al mercado no es solo tecnológico: según un informe de The Information, Apple habría decidido apoyarse en la infraestructura de Google y en chips Nvidia Blackwell para ejecutar parte de sus nuevas funciones de IA en la nube.
La decisión marca un cambio significativo para una empresa históricamente obsesionada con controlar cada componente crítico de sus productos, desde el hardware hasta el software y los servicios. Ahora, frente al avance acelerado de OpenAI, Anthropic, Google y Meta, Apple parece priorizar velocidad y potencia antes que independencia total.
De acuerdo con el reporte, las consultas de Siri que requieran procesamiento intensivo en la nube utilizarán modelos Gemini de Google ejecutados sobre una enorme flota de chips Nvidia Blackwell B200. Estos procesadores, presentados por Nvidia en 2024 como sucesores de la arquitectura Hopper, fueron diseñados específicamente para cargas de trabajo vinculadas a grandes modelos de lenguaje y sistemas avanzados de inteligencia artificial.
Los chips Blackwell permiten acelerar tanto el entrenamiento como la inferencia de modelos de IA, reduciendo tiempos de respuesta y aumentando la capacidad de procesamiento. Para Apple, esto podría convertirse en un componente clave para ofrecer una Siri más conversacional, contextual y capaz de competir con herramientas como ChatGPT, Claude o Gemini.
El informe también señala que los datos de los usuarios estarán protegidos mediante la función de “confidential compute” de Nvidia, una tecnología de seguridad basada en hardware que cifra la información durante el procesamiento en los centros de datos.
El desafío de Apple en la era de la IA
Apple Intelligence fue presentado originalmente durante la WWDC 2024 como la gran apuesta de la compañía en inteligencia artificial. Sin embargo, el despliegue estuvo lejos del impacto esperado. Las funciones iniciales recibieron críticas moderadas y la esperada Siri personalizada sufrió múltiples retrasos.
Ahora, Apple busca reiniciar la narrativa alrededor de su estrategia de IA. La conferencia WWDC 2026, que comenzará el 8 de junio, será el escenario elegido para mostrar avances más ambiciosos y recuperar terreno frente a competidores que avanzaron mucho más rápido.
Uno de los puntos más llamativos del nuevo enfoque es que Apple mantendría la marca “Private Cloud Compute”, el sistema de computación en la nube privada que había anunciado hace dos años. Ese sistema funciona sobre chips de la serie Mac desarrollados por Apple y fue concebido para ofrecer procesamiento remoto preservando la privacidad de los usuarios.
Sin embargo, según The Information, Apple habría intentado ejecutar una versión modificada de Gemini sobre su propia infraestructura y descubrió que el rendimiento no era suficiente para las nuevas exigencias de Siri. Eso habría llevado a la compañía a recurrir directamente a la infraestructura de Google y Nvidia.
Nvidia sigue consolidando su dominio
La noticia también vuelve a confirmar el papel dominante de Nvidia en la economía global de la inteligencia artificial. Mientras empresas como Microsoft, Meta, Amazon, OpenAI y xAI compiten por acceder a capacidad de cómputo, Nvidia continúa posicionándose como el gran proveedor de infraestructura crítica para el sector.
Los chips Blackwell B200 son actualmente algunos de los procesadores más demandados del mercado tecnológico. Grandes compañías están invirtiendo decenas de miles de millones de dólares para construir centros de datos capaces de soportar modelos cada vez más complejos y costosos.
En este contexto, la posible alianza indirecta entre Apple, Google y Nvidia muestra hasta qué punto la carrera por la inteligencia artificial está reconfigurando viejas rivalidades dentro de Silicon Valley.
Una Siri más poderosa, pero menos “cerrada”
La posible dependencia de Google para ciertas funciones de Siri también representa un cambio filosófico para Apple. Durante años, la empresa defendió un enfoque cerrado y controlado, diferenciándose de rivales que apostaban por ecosistemas más abiertos y colaborativos.
Ahora, la presión competitiva parece obligar a Apple a flexibilizar esa postura. La compañía necesita acelerar el desarrollo de capacidades de IA avanzadas y, para lograrlo, estaría dispuesta a apoyarse en tecnologías externas.
La expectativa del mercado es alta. Analistas e inversores esperan que Apple finalmente muestre una visión más clara y agresiva sobre cómo piensa competir en un mercado donde la inteligencia artificial ya dejó de ser una función experimental para convertirse en el núcleo estratégico de toda la industria tecnológica.
La WWDC 2026 podría marcar el comienzo de esa nueva etapa.

