La mayor cadena minorista del mundo acelera su transformación con inteligencia artificial, capacita empleados en OpenAI y busca convencer a sus 2,1 millones de trabajadores de que la tecnología será una aliada y no una amenaza.
Mientras crece el temor global por el impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo, Walmart salió a enviar un mensaje claro a sus 2,1 millones de trabajadores: la IA no llegó para quitarles el trabajo, sino para transformarlo.
La mayor empresa privada empleadora de Estados Unidos y uno de los gigantes globales del retail está profundizando agresivamente su adopción de inteligencia artificial en prácticamente todas sus operaciones. Desde diseño de ropa hasta logística de camiones, pasando por programación interna y análisis predictivo de demanda, la compañía busca convertir la IA en el eje central de su próxima etapa de crecimiento.
El mensaje fue reforzado esta semana durante el tradicional “Associates Week”, el encuentro anual de empleados que Walmart realiza en Arkansas y cuya tradición se remonta a las reuniones organizadas décadas atrás por su fundador, Sam Walton.
“Allí donde vamos una y otra vez, la conclusión siempre es la misma: nuestra gente marca una diferencia que importa”, afirmó John Furner, nuevo CEO de Walmart, frente a miles de empleados reunidos en un estadio.
OpenAI y capacitación masiva
Uno de los anuncios más relevantes fue que cualquier empleado de Walmart en Estados Unidos podrá certificarse oficialmente en herramientas de OpenAI.
La iniciativa forma parte de una estrategia mucho más amplia para integrar inteligencia artificial en todos los niveles de la compañía.
Donna Morris, directora de recursos humanos de Walmart, resumió la visión de la empresa durante uno de los actos principales del encuentro: “La tecnología impulsará nuestro futuro. Pero nuestros empleados lo liderarán”.
El discurso llega en un contexto especialmente sensible. Según datos de la firma Challenger, Gray & Christmas, la inteligencia artificial fue la principal razón citada por compañías estadounidenses para realizar despidos durante los últimos tres meses.
Además, accionistas de Walmart impulsaron recientemente una propuesta para exigir un informe oficial sobre el impacto de la IA en los trabajadores, aunque la iniciativa finalmente fue rechazada en la asamblea anual de accionistas.
La transformación interna de Walmart
La empresa aceleró fuertemente su estrategia de inteligencia artificial tras contratar en agosto pasado a Daniel Danker, exejecutivo de Instacart, como vicepresidente ejecutivo de aceleración de IA, producto y diseño.
Según trascendió, Danker recibió una compensación de aproximadamente U$S 44 millones durante el último año, incluyendo acciones restringidas, una cifra incluso superior a la del anterior CEO Doug McMillon.
Danker explicó que la inteligencia artificial permitirá transformar toda la cadena logística de Walmart, pasando de sistemas “deterministas” a sistemas “predictivos”, capaces de anticipar cambios repentinos en la demanda.
“Lo que imagino como objetivo final es que, si aparece de repente una ola de calor, todos los productos que necesitás para esa situación estén disponibles para entrega en 30 minutos o menos”, explicó el ejecutivo.
Actualmente, Walmart ya utiliza IA para múltiples funciones:
- Diseñar nuevos productos a partir de opiniones de consumidores.
- Optimizar cargas y rutas de transporte.
- Mejorar sistemas de self-checkout.
- Identificar productos frescos sin códigos de barras.
- Permitir que empleados desarrollen soluciones internas mediante programación asistida por IA.
Incluso, durante el evento, la compañía premió a dos ingenieros que desarrollaron una plataforma de “vibe coding”, que permite a empleados sin formación técnica avanzada crear código para resolver problemas operativos.
El desafío del empleo
Aunque Walmart insiste en que la IA no busca reducir personal, el debate sigue abierto.
La plantilla global de la compañía disminuyó ligeramente en los últimos cinco años, pese a que los ingresos crecieron en U$S 151.000 millones, alcanzando U$S 713.000 millones en 2025.
Consultada sobre el futuro laboral, la empresa evitó dar precisiones absolutas. “No sabemos exactamente qué traerá el futuro, pero hemos sido históricamente un gran empleador y seguiremos siéndolo”, indicó un portavoz.
Sin embargo, no todos los trabajadores comparten el optimismo de la dirección.
Ava Williams, representante del grupo laboral United for Respect y empleada de una tienda Walmart en Washington, criticó lo que describió como una implementación “apresurada” de herramientas de inteligencia artificial.
“No estamos pidiendo que Walmart deje de usar tecnología. Estamos pidiendo tecnología que trabaje para nosotros y no contra nosotros”, sostuvo.
Según Williams, algunos sistemas estarían generando plazos imposibles, mayor presión operativa y agotamiento laboral.
Wall Street apuesta por la IA de Walmart
Más allá de las tensiones internas, los inversores parecen convencidos de que la estrategia tecnológica puede fortalecer todavía más el liderazgo de Walmart frente a competidores más pequeños.
La compañía ya superó el billón de dólares de capitalización bursátil, convirtiéndose en el primer retailer tradicional del mundo en alcanzar ese nivel.
Muchos analistas consideran que la ventaja tecnológica y logística de Walmart podría ampliar aún más la distancia frente al resto del sector minorista.
Y en esa carrera, la inteligencia artificial aparece cada vez más como la principal arma competitiva.

