Vint Cerf impulsa un nuevo estándar para que los agentes de IA puedan identificarse y operar con seguridad en Internet

El pionero de Internet se sumó a Innovation Labs -de Identity Digital– para desarrollar un sistema que permita identificar y auditar agentes de inteligencia artificial, un paso clave para habilitar una futura economía digital donde las máquinas interactúen entre sí.

Uno de los padres de Internet cree que la próxima gran transformación de la red ya está en marcha. Vint Cerf, considerado uno de los arquitectos de los protocolos que dieron origen a Internet, anunció su incorporación como asesor de Innovation Labs, una organización que busca desarrollar un estándar abierto para que los agentes de inteligencia artificial puedan identificarse de forma segura cuando operen en la web.

La iniciativa llega pocos días después de que Cerf dejara Google, donde trabajó durante dos décadas, y apunta a resolver uno de los principales desafíos que enfrenta la llamada economía de agentes: cómo verificar quién es cada agente de IA, qué autoridad posee para actuar y quién es responsable de sus acciones.

Actualmente, la mayoría de los agentes de inteligencia artificial funcionan dentro de plataformas cerradas y utilizan recursos propios de cada empresa. Sin embargo, cada vez más compañías imaginan un escenario donde estos sistemas actúen de forma autónoma en Internet, interactúen con otros agentes y ejecuten tareas complejas sin intervención humana.

Para que eso sea posible, primero será necesario construir una infraestructura común de identidad digital.

Un «documento de identidad» para los agentes de IA

Innovation Labs, subsidiaria de Identity Digital, empresa especializada en registros del sistema de nombres de dominio (DNS), propone una solución denominada DNSid.

El sistema permitiría crear una identidad única para cada agente de inteligencia artificial y vincularla con un nombre de dominio existente mediante pruebas criptográficas que documenten su registro y evolución a lo largo del tiempo.

Según explicó Allie Kline, CEO interina de Innovation Labs, la organización ya está probando esta tecnología junto a varios grandes proveedores de infraestructura tecnológica («hyperscalers») y empresas del sector de identidad digital, aunque sus nombres no fueron revelados.

Para Cerf, la necesidad de este tipo de estándares resulta cada vez más evidente.

«Sentí que podía ayudar en un momento en el que el nombre y la identificación se están volviendo cada vez más importantes», explicó.

El científico sostuvo que la aparición de agentes inteligentes abre preguntas completamente nuevas.

«Todo esto está impulsado por la idea de los agentes de IA y por preguntas como qué autoridad tienen, de dónde proviene esa autoridad, quién es responsable del comportamiento de un agente en este contexto, dónde y cómo se establece su identidad y por qué deberíamos confiar en él», afirmó.

Un desafío mucho más complejo que registrar un dominio

Cerf considera que el problema es considerablemente más complejo que la administración tradicional de nombres de dominio.

A diferencia de una página web, un agente de inteligencia artificial puede tomar decisiones, ejecutar acciones y relacionarse con otros sistemas de manera permanente.

«Será un período fascinante y, al mismo tiempo, quizás incluso exasperante en la evolución de Internet y de todo lo que depende de ella, porque la funcionalidad que estamos creando es extraordinariamente poderosa», advirtió.

Evitar una Internet fragmentada

Uno de los mayores riesgos que identifica Cerf es que cada empresa termine utilizando tecnologías incompatibles entre sí.

Si cada proveedor desarrolla sus propios protocolos cerrados, la interoperabilidad podría verse seriamente afectada.

«La empresa X utiliza la tecnología de agentes de Y y la empresa A utiliza la tecnología de agentes C, pero luego esos sistemas no pueden trabajar entre sí», explicó.

Recordó que algo similar ocurrió durante los primeros años de Internet y que finalmente la presión de los usuarios impulsó la adopción universal del protocolo TCP/IP, base del funcionamiento de la red actual.

«Nadie puede hacer todo lo que uno quisiera que hicieran todos los agentes… por eso tendremos que confiar en la presión de los usuarios. Eso fue exactamente lo que ocurrió con TCP/IP», señaló.

Un estándar abierto, sin controlar los datos

Uno de los aspectos que Innovation Labs busca destacar es que no pretende construir un negocio basado en la explotación de los datos generados por los agentes de IA.

Según Allie Kline, la organización únicamente quiere desarrollar la infraestructura de identidad.

«Existe mucho rechazo cuando un gran proveedor tecnológico presenta un estándar y, además, controla la información propietaria que genera», explicó.

¿Es inevitable una economía basada en agentes?

Aunque muchos analistas sostienen que los agentes inteligentes dominarán buena parte de la actividad digital durante la próxima década, Cerf evita hacer afirmaciones categóricas.

«No creo que sea inevitable», respondió cuando fue consultado sobre ese futuro.

Sin embargo, reconoce que existe una poderosa razón por la cual esta tecnología probablemente siga expandiéndose.

«Lo que sí creo que es inevitable es que la gente lo intente. Somos criaturas fundamentalmente perezosas y, si encontramos una forma de que un agente haga algo por nosotros, probablemente elijamos esa opción porque simplemente resulta más fácil», concluyó.

La visión de Cerf anticipa uno de los próximos grandes debates de la inteligencia artificial: cómo construir una Internet donde millones de agentes digitales puedan colaborar entre sí sin sacrificar la confianza, la seguridad y la responsabilidad sobre sus acciones.

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