Xi Jinping desafía a Estados Unidos y propone un nuevo orden mundial para la inteligencia artificial desde China

El presidente chino presentó una ofensiva diplomática para liderar la gobernanza global de la IA, criticó las restricciones tecnológicas impulsadas por Washington y anunció nuevas alianzas, capacitación internacional y modelos abiertos.

La competencia por el liderazgo mundial en inteligencia artificial ya no se libra únicamente en los laboratorios de empresas como OpenAI, Anthropic o Google. Ahora también se desarrolla en el plano geopolítico. Durante la apertura de la World Artificial Intelligence Conference (WAIC), celebrada en Shanghái, el presidente chino Xi Jinping aprovechó el escenario para presentar la estrategia internacional de China en materia de IA y cuestionar abiertamente las restricciones tecnológicas impulsadas por Estados Unidos.

Ante representantes de decenas de países, entre ellos los líderes de Kazajistán, Camboya y Tailandia, además del secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, Xi sostuvo que el desarrollo de la inteligencia artificial no debe quedar en manos de un solo país.

«El desarrollo de la inteligencia artificial no debería ser una actuación en solitario de un solo país, sino una sinfonía de cooperación global«, afirmó el mandatario chino durante su discurso inaugural.

Sin mencionar directamente a Washington, Xi criticó lo que describió como una «extralimitación» del concepto de seguridad nacional para restringir el acceso a tecnologías avanzadas, una referencia a los controles estadounidenses sobre la exportación de chips, equipamiento y tecnologías de IA hacia China.

«Debemos oponernos conjuntamente a la práctica de ampliar excesivamente el concepto de seguridad nacional en el campo de la inteligencia artificial y de colocar la propia seguridad por encima de la de otros países«, sostuvo.

Una nueva organización internacional impulsada por China

Uno de los anuncios más relevantes fue la creación de la World Artificial Intelligence Cooperation Organization, una nueva organización intergubernamental con sede en Shanghái destinada a coordinar políticas internacionales sobre inteligencia artificial.

Según las autoridades chinas, 29 países, entre ellos Rusia, Pakistán y Kazajistán, ya firmaron el acuerdo para formar parte de la iniciativa.

Analistas consideran que esta organización constituye la respuesta de Beijing a Pax Silica, el marco de cooperación impulsado por Estados Unidos junto con aliados como Japón, Reino Unido, Australia, India, Israel y Filipinas para fortalecer las cadenas de suministro vinculadas a la inteligencia artificial.

Para George Chen, socio de la consultora The Asia Group, el mensaje político es claro: China busca posicionarse como el principal socio tecnológico del llamado «Sur Global» y demostrar que el acceso a la IA no debe quedar monopolizado por Estados Unidos.

IA para el mundo en desarrollo

Xi también anunció una serie de iniciativas destinadas a ampliar la influencia tecnológica china en países emergentes.

Entre ellas, prometió que 30 países tendrán acceso gratuito a un sistema chino de alerta meteorológica basado en inteligencia artificial y aseguró que durante los próximos cinco años China ofrecerá 5.000 oportunidades de capacitación en IA para países en desarrollo.

Además, adelantó que Beijing profundizará la cooperación tecnológica con la ASEAN, la Liga Árabe, la Unión Africana, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), la Organización para la Cooperación de Shanghái y los países del bloque BRICS.

Según Xi, estas iniciativas buscan evitar lo que denominó «injusticias históricas en inteligencia artificial» y garantizar que los beneficios de esta tecnología lleguen a todas las economías.

China exhibe su músculo tecnológico

La conferencia de Shanghái también sirvió para mostrar el rápido avance de la industria china de IA.

Más de 1.100 empresas y 1.400 invitados participaron en esta edición de la WAIC, donde Huawei presentó el sistema de computación para inteligencia artificial Atlas 950 SuperPoD, uno de los desarrollos más ambiciosos del país para competir en infraestructura de IA.

En paralelo, la startup Moonshot AI lanzó oficialmente Kimi K3, un modelo abierto de 2,8 billones de parámetros, que la compañía presenta como el mayor modelo open source del mundo. La cifra supera ampliamente los 1,6 billones de parámetros del modelo DeepSeek V4 Pro, otro de los referentes chinos del sector.

Semanas atrás, Z.ai (Zhipu) también había presentado su modelo GLM-5.2, intensificando la competencia con desarrolladores estadounidenses como Anthropic.

La rivalidad tecnológica continúa

El crecimiento de los modelos abiertos chinos ocurre mientras varias compañías estadounidenses, entre ellas Anthropic, acusan a desarrolladores chinos de utilizar técnicas de «destilación» para replicar capacidades de sus modelos avanzados.

Beijing rechaza esas acusaciones y las considera «infundadas».

Mientras tanto, Estados Unidos mantiene restricciones sobre la exportación de chips avanzados y tecnologías críticas hacia China, argumentando riesgos para su seguridad nacional.

Sin embargo, el mensaje enviado desde Shanghái deja en claro que China pretende liderar una visión alternativa del desarrollo de la inteligencia artificial: una basada en modelos abiertos, cooperación internacional y acceso para los países emergentes.

La disputa entre Washington y Beijing ya no se limita al liderazgo económico o militar. La gobernanza de la inteligencia artificial se perfila como uno de los principales escenarios de competencia estratégica de la próxima década.

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