La adquisición le permitirá a Nvidia sumar una de las principales plataformas del ecosistema de IA abierta a su liderazgo en chips. Jensen Huang prometió mantener el modelo abierto de Hugging Face, mientras el mercado celebró la operación.
Nvidia acordó adquirir la startup de inteligencia artificial Hugging Face por aproximadamente U$S 13.000 millones, en una de las operaciones más importantes de su estrategia para expandir su influencia en el negocio de la IA mucho más allá del hardware.
El acuerdo incluye además un programa de retención de hasta U$S 1.000 millones en acciones destinado a los empleados de Hugging Face que se incorporen a Nvidia. La compra permitirá a la compañía liderada por Jensen Huang controlar una de las principales plataformas utilizadas por desarrolladores para compartir modelos, conjuntos de datos y herramientas de inteligencia artificial de código abierto.
La reacción inicial del mercado fue positiva. Las acciones de Nvidia avanzaron cerca de 1%, hasta U$S 227,44, lo que sumó aproximadamente U$S 70.000 millones a la capitalización bursátil de la compañía, que alcanzó los U$S 5,5 billones.
Para Jeff Pollard, analista de Forrester Research, la operación representa un paso estratégico de enorme alcance para Nvidia.
«La empresa ahora está más cerca de toda la cadena de suministro de la IA: capacidad de cómputo, modelos, conjuntos de datos y flujos de trabajo de los desarrolladores», explicó Pollard.
El analista consideró además que la adquisición abre «una oportunidad para mejorar la seguridad de la IA», aunque también advirtió sobre una consecuencia que seguramente despertará atención en la industria y entre los reguladores: «Concentra la influencia sobre una parte crítica del ecosistema abierto de IA».
Uno de los aspectos centrales del acuerdo es que Hugging Face continuará funcionando como una plataforma abierta. Nvidia aseguró que mantendrá las prácticas actuales de la compañía, permitiendo que los desarrolladores continúen cargando y descargando libremente modelos y conjuntos de datos.
La plataforma también seguirá dando soporte a fabricantes de chips distintos de Nvidia, una decisión relevante para una comunidad tecnológica que utiliza Hugging Face como uno de los principales espacios globales para el desarrollo y distribución de herramientas de IA.
Jensen Huang defendió públicamente esa estrategia. «Los modelos abiertos fortalecen la seguridad y la ciberseguridad, aceleran la innovación y su difusión, y permiten la soberanía», afirmó el CEO de Nvidia en X.
«Nvidia será un gran hogar para Hugging Face, su comunidad y el futuro de los modelos abiertos», agregó Huang.
La operación también recibió el respaldo de David Sacks, inversor tecnológico y exzar de inteligencia artificial de la administración Trump.
«Es estupendo ver a Nvidia respaldando la IA de código abierto a gran escala», sostuvo Sacks. En su opinión, «mantener la innovación descentralizada y accesible es clave» para evitar que las capacidades avanzadas de inteligencia artificial queden concentradas en un número reducido de compañías.
Fundada en 2016, Hugging Face alcanzó una valuación de U$S 4.500 millones durante una ronda de financiamiento realizada tres años atrás. Nvidia ya figuraba entre sus inversores, junto con gigantes tecnológicos como Google, Amazon, Intel y Salesforce.
La compra se suma a una agresiva estrategia de adquisiciones y acuerdos por parte de Nvidia. En agosto, la compañía cerró un acuerdo de licencia de U$S 6.000 millones con la startup Poolside, que también contempló la contratación de buena parte de sus trabajadores. Además, habría desembolsado aproximadamente U$S 20.000 millones por la mayor parte de la startup de chips Groq.
El avance de Nvidia, sin embargo, también plantea interrogantes regulatorios. La compañía ya domina el mercado de aceleradores para inteligencia artificial y ahora busca ampliar su presencia hacia el software, los modelos y las herramientas utilizadas directamente por los desarrolladores.
Con la adquisición de Hugging Face, Nvidia queda más cerca de controlar una porción todavía mayor de la cadena de valor de la IA: desde la capacidad de cómputo que impulsa los grandes modelos hasta los repositorios, datos y flujos de trabajo utilizados para crearlos y distribuirlos.
La ambición se refleja también en sus previsiones financieras. Nvidia proyectó recientemente que sus ingresos crecerán cerca de 70% en el año fiscal 2028, impulsados por la expansión global de la demanda de infraestructura de inteligencia artificial.
La compra de Hugging Face marca, así, un nuevo capítulo en la transformación de Nvidia. La compañía que se convirtió en líder indiscutida del hardware para IA ahora avanza con fuerza sobre otro territorio estratégico: el software y la comunidad global de desarrolladores que está construyendo el futuro de la inteligencia artificial.

