La inteligencia artificial ya está destruyendo puestos de trabajo, pero el efecto neto inicial sobre el empleo estadounidense es positivo. Según las estimaciones de The Economist, la tecnología habría creado alrededor de 1 millón de empleos frente a unos 200.000 despidos atribuidos directamente a la IA.
Durante los últimos años, una de las principales preocupaciones alrededor de la expansión de la inteligencia artificial fue su impacto sobre el mercado laboral. La posibilidad de que los sistemas de IA y los agentes autónomos sustituyan a millones de trabajadores alimentó pronósticos sobre un eventual “apocalipsis” del empleo.
Sin embargo, los primeros datos disponibles en Estados Unidos muestran un escenario bastante diferente. La inteligencia artificial ya está eliminando algunos puestos, especialmente aquellos vinculados con tareas rutinarias, pero al mismo tiempo está impulsando una fuerte demanda de trabajadores en infraestructura, tecnología y nuevas especialidades profesionales.
El Bureau of Labor Statistics (BLS) informó el 4 de septiembre que la economía estadounidense incorporó 162.000 empleos durante agosto, muy por encima de las expectativas. La tasa de desempleo se ubicó en 4,1%, un nivel inferior al registrado en casi el 90% de los meses de los últimos 50 años.
Los trabajadores jóvenes, considerados en algunos análisis como las primeras víctimas de la IA, también muestran una situación relativamente sólida. La diferencia entre el desempleo de las personas de 20 a 24 años y la tasa general se encuentra cerca de un mínimo de varias décadas.
Esto no significa que la inteligencia artificial no esté provocando pérdidas de puestos de trabajo. Las empresas estadounidenses anunciaron, en promedio, unos 16.000 despidos relacionados con IA por mes durante este año, según la consultora Challenger, Gray & Christmas.
Gigantes tecnológicos como Microsoft y Meta están reduciendo sus plantillas mientras reorganizan sus negocios alrededor de la inteligencia artificial. Empresas más pequeñas, como Block, propietaria de Square y Cash App, e Intuit, fabricante de TurboTax y QuickBooks, también están reemplazando trabajadores por bots.
Además, la contratación en servicios profesionales y empresariales se encuentra aproximadamente 10% por debajo del promedio registrado entre 2015 y 2019.
Pero esos despidos todavía representan una proporción pequeña dentro de un mercado laboral que atraviesa una rotación constante: los empleadores estadounidenses eliminan aproximadamente 1,7 millones de puestos de trabajo en un mes típico.
La infraestructura de IA dispara la demanda de trabajadores
Uno de los principales motores de creación de empleo está fuera de las empresas de software. La gigantesca inversión necesaria para desarrollar y operar sistemas de inteligencia artificial está generando una nueva demanda de trabajadores para construir centros de datos, ampliar redes eléctricas y fabricar e instalar los equipos necesarios.
El gasto estadounidense en infraestructura necesaria para que funcione la IA —desde chips y servidores hasta centros de datos, sistemas de refrigeración y generación eléctrica— es aproximadamente U$S 500.000 millones anuales superior al registrado en 2022, cuando ChatGPT llevó la inteligencia artificial generativa al conocimiento masivo, según cálculos de Goldman Sachs.
Solo la construcción de centros de datos avanza a un ritmo anual superior a U$S 75.000 millones, casi 60% más que un año atrás, de acuerdo con datos del Census Bureau.
Ese despliegue requiere miles de trabajadores: electricistas, especialistas en climatización y refrigeración, ingenieros de redes eléctricas y técnicos encargados de instalar y mantener los equipos.
The Economist analizó cinco industrias vinculadas con la construcción de centros de datos, desde contratistas eléctricos hasta fabricantes de equipamiento. Desde 2023, el empleo en esos sectores aumentó aproximadamente 320.000 puestos más de lo que hubieran sugerido las tendencias generales de la construcción y la industria manufacturera.
La demanda también está presionando los salarios. Según Indeed, los puestos de instalación y mantenimiento en centros de datos ofrecen salarios publicados aproximadamente 40% superiores a los de trabajos comparables en otros sectores.
Los datos oficiales muestran una tendencia similar: durante el año terminado en junio, los ingresos horarios promedio aumentaron más de 13% en la fabricación de equipos eléctricos y casi 8% entre los contratistas eléctricos.
La escasez de trabajadores es tal que Donald Leavens, de la National Electrical Manufacturers Association, visitó recientemente una fábrica de transformadores y preguntó a su directora ejecutiva qué ayuda necesitaba. La respuesta fue directa: “¿Puede venir aquí y operar una de nuestras líneas por mí?”.
De ingenieros a nuevos directores de IA
La expansión también está creando una nueva categoría de empleos de oficina.
Las compañías necesitan ingenieros para desarrollar modelos, especialistas que etiqueten los datos y evalúen las respuestas de los sistemas, ingenieros “forward-deployed” que adapten las herramientas para los clientes y nuevos responsables de IA que definan cómo deben utilizar la tecnología las empresas.
Muchos de esos puestos prácticamente no existían hasta hace pocos años. Según LinkedIn, las ofertas para responsables de IA, ingenieros de IA y directores de IA aproximadamente se duplicaron desde 2023-24.
La investigación preliminar de Gad Levanon, economista jefe del Burning Glass Institute, identifica puestos que no existirían sin la inteligencia artificial, tanto en empresas nativas de IA como en compañías que incorporaron funciones específicas relacionadas con esta tecnología.
Su estimación indica que aproximadamente 1% de los empleos profesionales en Estados Unidos ya son “empleos de IA”, alrededor de 1 millón de puestos. En informática y ciencias de la vida, incluyendo investigadores que utilizan IA para descubrir nuevos medicamentos, la proporción alcanza entre 4% y 5%.
El análisis de LinkedIn, por su parte, apunta a unos 640.000 nuevos empleos específicamente relacionados con IA creados entre 2023 y 2025.
“Hasta la fecha, la evidencia sugiere que la IA ha sido un creador neto de empleos”, afirmó Kory Kantenga, responsable de Economía para las Américas de LinkedIn.
The Economist también identificó otro fenómeno: los ingenieros, desarrolladores de software, matemáticos y científicos de datos incorporaron aproximadamente 730.000 puestos más de los que habría indicado la tendencia general del empleo profesional desde 2022.
La productividad es otro posible motor. Si la IA permite que abogados redacten contratos más rápido o que analistas revisen documentos financieros en minutos, la reducción del costo de determinados servicios podría incrementar la demanda y terminar generando más trabajo.
Algunas profesiones consideradas especialmente vulnerables ya muestran ese efecto. Entre 2023 y 2025, el empleo de asistentes jurídicos aumentó alrededor de 11% y el de analistas de investigación de mercados 6%, frente a un crecimiento nacional promedio de aproximadamente 2,5%.
No todos los trabajadores están participando de este boom. Desde enero de 2023, el empleo cayó cerca de 10% entre los trabajadores de atención al cliente y alrededor de 15% entre secretarias y asistentes administrativos, dos grupos con una fuerte exposición a tareas rutinarias que los agentes de IA pueden ejecutar.
El BLS proyecta que las ocupaciones de oficina y soporte administrativo perderán 752.000 puestos hasta 2035.
La transformación, sin embargo, recién comienza. Más de 6 millones de estadounidenses ya trabajan en ocupaciones relacionadas con la informática que no existían antes de la era de las computadoras. Otros 8 millones trabajan en industrias nuevas como la economía de plataformas, el comercio electrónico y la creación de contenidos.
El próximo mercado laboral podría incorporar trabajadores dedicados a supervisar equipos de agentes autónomos o resolver disputas entre ellos. Hace una o dos décadas, trabajar como influencer también habría parecido una idea difícil de imaginar.
La evidencia inicial plantea así una paradoja: la inteligencia artificial todavía no está provocando el apocalipsis laboral que muchos anticipaban, sino una profunda redistribución del trabajo, con puestos que desaparecen mientras otros, muchos de ellos inexistentes hasta hace poco, comienzan a crecer alrededor de la nueva economía de la IA.

