La compañía utiliza inteligencia artificial para extraer información comercial de las cámaras que ya tienen instaladas comercios, restaurantes y depósitos. Con presencia en 65 países y más de 35.000 clientes, busca acelerar el desarrollo de su plataforma de inteligencia visual.
Las cámaras de seguridad están dejando de ser herramientas destinadas exclusivamente a registrar incidentes y vigilar instalaciones. Gracias a la inteligencia artificial, también pueden convertirse en una fuente de información para comprender qué sucede dentro de un negocio, detectar pérdidas, anticipar problemas operativos e identificar oportunidades comerciales.
Esa es la apuesta de Solink, la compañía de inteligencia de video con sede en Toronto que acaba de conseguir más de U$S 100 millones en una nueva ronda de financiación. La empresa desarrolla software capaz de analizar mediante IA las imágenes captadas por los sistemas de videovigilancia que ya utilizan comercios minoristas, restaurantes y operadores de depósitos.
Fundada en Ottawa en 2009, Solink comenzó su actividad ofreciendo servicios de videovigilancia en la nube. Con el tiempo, evolucionó hacia una plataforma que utiliza inteligencia artificial para extraer información de las cámaras instaladas en los establecimientos y transformarla en datos útiles para la gestión empresarial.
La dimensión de su operación muestra el alcance que alcanzó el negocio: según la compañía, alrededor de 500.000 cámaras, distribuidas en más de 35.000 ubicaciones de clientes en 65 países, alimentan actualmente su plataforma.
De la vigilancia a la inteligencia visual de negocios
La nueva inversión estará destinada a financiar la hoja de ruta de productos que Solink denomina AI Vision Intelligence, una propuesta que busca ampliar las aplicaciones de la inteligencia artificial sobre imágenes del mundo físico.
La compañía ya había avanzado en esa dirección durante 2026. En febrero incorporó agentes de IA diseñados para tareas de seguridad perimetral y prevención de pérdidas. Estos agentes funcionan en dispositivos ubicados en el borde de la red (edge computing) y no requieren cámaras propietarias de Solink, lo que permite trabajar con infraestructura de videovigilancia existente.
En marzo, la empresa también incorporó modelos de lenguaje visual a VerifEye, su centro de comando para operaciones de seguridad. El objetivo es filtrar falsas alarmas antes de que las alertas lleguen a los operadores, reduciendo el volumen de incidentes que necesitan revisar manualmente.
La estrategia apunta a cambiar el papel de los sistemas de videovigilancia dentro de las organizaciones. En lugar de depender de personas que observen grabaciones para identificar qué sucede, la IA puede analizar las imágenes y convertirlas en información operativa.
Mike Matta, cofundador y CEO de Solink, definió el momento actual como un “punto de inflexión” para los negocios físicos. Según explicó, la compañía quiere ayudar a sus clientes a reducir pérdidas y descubrir nuevas fuentes de ingresos a partir de las cámaras que ya tienen instaladas.
Goldman Sachs y nuevos inversores apuestan por Solink
La ronda fue liderada por Vertu Capital, una firma de capital privado con sede en Toronto. También participó Goldman Sachs, que aportó una suma significativa a través de Growth Equity, la división de Goldman Sachs Alternatives.
La entidad financiera ya había liderado la ronda Serie C de Solink, por U$S 60 millones, en julio de 2023. En esta nueva operación se incorporaron como inversores Golub Growth y Comcast Ventures.
Eric Kafka, socio de Vertu Capital, consideró que la inteligencia visual aplicada a los negocios representa “una de las oportunidades más importantes del software en la actualidad”. También destacó que Solink demostró la visión y la capacidad de ejecución necesarias para desarrollar esta categoría de mercado.
Por su parte, Mike Reilly, director gerente del grupo de Growth Equity de Goldman Sachs, explicó que la adopción de la plataforma por parte de los clientes y la hoja de ruta de productos hicieron que volver a invertir en la compañía fuera “una decisión natural”.
Solink no informó la valuación alcanzada tras la operación ni brindó detalles sobre las oportunidades estratégicas que también planea financiar con parte de los fondos obtenidos.
Con esta nueva ronda, la inversión acumulada en la compañía supera los U$S 198 millones. El respaldo de inversores financieros y tecnológicos refleja el interés por un segmento de la inteligencia artificial que busca llevar la automatización más allá de las pantallas: utilizar los datos del mundo físico para mejorar la seguridad, la eficiencia y la rentabilidad de las empresas.

