OpenAI lanzó nuevas funciones de compras en ChatGPT que permiten probar virtualmente ropa y accesorios a partir de una foto y guardar productos favoritos. La compañía también quiere convertir al chatbot en una herramienta para descubrir prendas, recrear estilos y encontrar productos vistos en imágenes.
OpenAI volvió a experimentar con una de las áreas más disputadas de la inteligencia artificial para consumidores: las compras online. La compañía anunció el lanzamiento global de dos nuevas funciones para ChatGPT que permiten a los usuarios probar virtualmente ropa y accesorios y guardar productos para consultarlos más adelante.
La nueva herramienta de prueba virtual permite cargar una selfie o una fotografía de cuerpo entero y visualizar cómo podría quedar una determinada prenda o accesorio. La opción aparecerá como un nuevo botón “Try On” dentro de los resultados de compras de ChatGPT.
También existe otra posibilidad: el usuario puede subir una imagen del producto que le interesa, incluso una captura de pantalla tomada de una página web, y pedirle al asistente que lo pruebe virtualmente.
La tecnología utilizada por OpenAI se apoya en el recientemente presentado ChatGPT Images 2.5, un modelo de generación y edición de imágenes que, según la compañía, ofrece iluminación más natural, texturas más detalladas, mayor precisión al seguir instrucciones de edición y menor latencia en la generación de imágenes.
De buscar productos a imaginar cómo quedan
La segunda novedad es Favorites, una función que permite guardar en una biblioteca de ChatGPT los productos descubiertos durante las búsquedas. Los artículos quedan disponibles para volver a consultarlos posteriormente, junto con las imágenes generadas durante las pruebas virtuales.
Pero OpenAI apunta a una experiencia de compra que va más allá de encontrar un producto específico.
El usuario puede, por ejemplo, describir el estilo que quiere probar y pedirle a ChatGPT que busque las prendas necesarias para completar ese look. También puede cargar fotografías de celebridades y solicitar que el asistente encuentre las prendas que aparecen en esas imágenes y que están disponibles para comprar.
Ese funcionamiento coloca a ChatGPT en un territorio que durante los últimos años estuvo dominado en buena medida por plataformas como Pinterest y Google: la inspiración visual como puerta de entrada al descubrimiento de productos y, eventualmente, a una compra.
La diferencia es que ChatGPT intenta concentrar dentro de una misma conversación varias etapas del proceso: interpretar lo que busca el usuario, encontrar productos, mostrar alternativas y ahora también permitirle imaginar cómo quedarían sobre su propio cuerpo.
OpenAI vuelve a apostar por las compras
El movimiento llega después de que OpenAI tuviera que modificar una de sus estrategias anteriores en comercio electrónico. La compañía había impulsado una función de compra instantánea que no tuvo el desempeño esperado y terminó realizando un giro en este segmento.
Al mismo tiempo, otras compañías de inteligencia artificial también están intentando ocupar ese espacio. La startup de IA agéntica Instinct, por ejemplo, comenzó a ofrecer recomendaciones de productos directamente a los usuarios, aunque algunas personas consideraron que esas sugerencias eran demasiado invasivas y se parecían más a publicidad que a recomendaciones útiles.
El desafío para OpenAI será, entonces, conseguir que ChatGPT sea percibido como un asistente para comprar y no simplemente como otro canal publicitario.
La competencia tampoco parte de cero. Google lanzó el año pasado su propia función de prueba virtual de ropa, por lo que la incorporación de esta capacidad a ChatGPT abre una nueva disputa por la forma en que los consumidores descubren productos en internet.
OpenAI todavía tiene que demostrar si los usuarios convertirán a ChatGPT en su primera opción para buscar inspiración, elegir ropa y decidir qué comprar. Pero con las nuevas funciones, la compañía empieza a transformar al chatbot en algo más cercano a un asistente personal de compras, capaz de pasar de una descripción o una fotografía a una experiencia de descubrimiento y prueba virtual.

