La compañía fundada en 2015 protagonizó la mayor IPO del año hasta ahora. Tras su salida al Nasdaq, alcanzó una valuación superior a los U$S 75.000 millones en medio de la fiebre global por la inteligencia artificial.
La euforia por la inteligencia artificial volvió a sacudir a Wall Street. La startup estadounidense Cerebras Systems debutó en el mercado bursátil con una suba explosiva del 90% en su primera jornada de cotización y se convirtió en la oferta pública inicial (IPO) más importante de 2026 hasta el momento.
La empresa, fundada en 2015, comenzó a cotizar en el índice Nasdaq a U$S 350 por acción, muy por encima de los U$S 185 fijados en el precio de salida definido la noche anterior. El salto bursátil elevó la valuación de Cerebras por encima de los U$S 75.000 millones y confirmó que el apetito de los inversores por compañías vinculadas a la IA sigue intacto.
El debut de Cerebras también dejó en evidencia la dimensión que alcanzó la carrera global por dominar el mercado de infraestructura para inteligencia artificial, un segmento liderado actualmente por Nvidia, pero donde empiezan a emerger nuevos jugadores con fuerte respaldo financiero y tecnológico.
La nueva batalla por los chips de IA
Cerebras desarrolla chips especializados para inteligencia artificial y sistemas de computación de alto rendimiento. La compañía mantiene vínculos estratégicos con gigantes tecnológicos como Amazon Web Services y OpenAI, dos de los principales motores del boom actual de IA generativa.
El mercado de chips para IA se convirtió en uno de los negocios más rentables y competitivos del planeta. Nvidia domina ampliamente el sector gracias a la demanda explosiva de GPUs utilizadas para entrenar modelos de lenguaje y sistemas generativos. Esa posición llevó a la compañía dirigida por Jensen Huang a superar una valuación bursátil de U$S 5,6 billones.
Sin embargo, Cerebras busca diferenciarse con arquitecturas propias diseñadas específicamente para cargas de trabajo vinculadas a inteligencia artificial avanzada. La compañía también enfrentará competencia de AMD y Intel, otra empresa que viene recuperando terreno gracias al renovado interés de los inversores por el negocio de IA.
De hecho, las acciones de Intel acumulan una suba superior al 215% en lo que va del año. Según el reporte, la participación accionaria del gobierno de Estados Unidos en la compañía aumentó más de 470% en valor, alcanzando cerca de U$S 50.000 millones, aunque se trata de ganancias todavía no realizadas.
Una demanda récord y el fenómeno “Magnificent 7”
El entusiasmo alrededor de Cerebras fue tan fuerte que los bancos encargados de la colocación recibieron órdenes por más de 20 veces la cantidad de acciones disponibles, según informó Bloomberg.
La fiebre por IA también continúa impulsando a las grandes tecnológicas estadounidenses. Amazon estuvo cerca de alcanzar una valuación de U$S 3 billones, mientras que las denominadas “Magnificent 7” —Apple, Amazon, Tesla, Meta, Microsoft, Nvidia y Alphabet— siguen siendo el principal motor del mercado accionario estadounidense.
El índice S&P 500 subió casi 10% en los últimos tres meses, aunque sin el aporte de estas siete compañías el avance se reduce aproximadamente al 5,5%, según datos del ETF XMAG citado en el informe.
En paralelo, las acciones de Nvidia también avanzaron esta semana después de que Jensen Huang acompañara al presidente estadounidense Donald Trump en un viaje a Beijing, donde la compañía busca expandir su presencia en el estratégico mercado chino.
El próximo gigante: SpaceX y xAI
Aunque Cerebras protagonizó la mayor IPO del año hasta ahora, el mercado ya mira hacia el posible desembarco bursátil de SpaceX, la compañía espacial de Elon Musk.
Según las proyecciones mencionadas en el reporte, SpaceX podría salir a bolsa dentro de los próximos dos o tres meses tras su reciente fusión con xAI. La expectativa es que la empresa alcance una valuación superior a los U$S 2 billones al momento de debutar en Wall Street.
El fenómeno Cerebras confirma que la inteligencia artificial ya no sólo domina la conversación tecnológica global: también se transformó en el principal combustible financiero del mercado bursátil internacional.

