El gigante japonés liderado por Masayoshi Son invertirá hasta U$S 87.000 millones en centros de datos y capacidad de cómputo para IA en Francia. El proyecto busca posicionar a Europa en la carrera global frente a Estados Unidos y China.
Europa acaba de recibir una de las inversiones más ambiciosas de toda la historia de la inteligencia artificial. El conglomerado japonés SoftBank anunció que destinará hasta 75.000 millones de euros —unos U$S 87.000 millones al cambio actual— para desarrollar la mayor infraestructura de inteligencia artificial del continente en Francia.
El proyecto, impulsado personalmente por el fundador y CEO de SoftBank, Masayoshi Son, contempla la construcción de una red de centros de datos capaces de operar hasta 5 gigawatts de capacidad computacional, una escala comparable al consumo energético máximo de ciudades como Nueva York.
La iniciativa representa la mayor apuesta de SoftBank en infraestructura de IA fuera de Estados Unidos y refuerza el creciente interés global por controlar la próxima generación de capacidad computacional necesaria para entrenar y operar modelos avanzados de inteligencia artificial.
Francia quiere convertirse en la capital europea de la IA
La inversión será presentada oficialmente en el marco del evento “Choose France”, impulsado por el presidente francés Emmanuel Macron para atraer capital extranjero y posicionar al país como un centro tecnológico global.
Según Financial Times y Reuters, el acuerdo comenzó a tomar forma luego de una reunión entre Macron y Masayoshi Son en Tokio, realizada en abril. Allí, el mandatario francés habría destacado dos ventajas estratégicas de Francia: su enorme capacidad de generación nuclear y la rapidez regulatoria para aprobar grandes instalaciones de inteligencia artificial.
“SoftBank está orgullosa de realizar este importante compromiso con Francia”, aseguró Masayoshi Son. “Con sus capacidades industriales, su base de talento y su ambición nacional, Francia está posicionada de forma única para convertirse en un líder europeo en infraestructura de inteligencia artificial”.
La primera etapa del proyecto contempla una inversión inicial de 45.000 millones de euros —unos U$S 52.000 millones— para construir 3,1 gigawatts de capacidad en la región de Hauts-de-France hacia 2031. Luego se sumarán otros desarrollos que llevarán el total a 5 gigawatts y elevarán la inversión total hasta los U$S 87.000 millones.
Dunkerque, el nuevo epicentro europeo del cómputo
Uno de los principales polos estará ubicado en Dunkerque, donde SoftBank trabajará junto a Schneider Electric para crear un hub industrial de infraestructura de IA y robótica.
El objetivo es abastecer tanto a empresas europeas como a clientes ubicados en Londres, Bruselas y Ámsterdam. Además, la compañía japonesa también desarrollará instalaciones en Bosquel y Bouchain, consolidando una red de centros de datos de enorme escala.
La apuesta se apoya en una tendencia cada vez más evidente: la inteligencia artificial ya no depende solamente de modelos avanzados, sino también del acceso masivo a energía, chips y capacidad de procesamiento.
La nueva guerra global por la infraestructura de IA
SoftBank se convirtió en uno de los actores más agresivos del mercado de IA. En los últimos meses, el grupo japonés comprometió más de U$S 60.000 millones en inversiones relacionadas con OpenAI y continúa expandiendo su ecosistema alrededor de Arm, la firma británica de diseño de chips que controla.
La empresa también participa en otros megaproyectos globales, incluyendo un centro de datos de 10 gigawatts en Ohio y un consorcio para desarrollar 5 gigawatts adicionales en Abu Dhabi junto a Oracle, NVIDIA, Cisco y G42.
El cambio estratégico de SoftBank refleja cómo la carrera por la IA se está desplazando desde el software hacia la infraestructura física. Los grandes modelos requieren cantidades gigantescas de energía, GPUs y centros de datos, lo que está provocando inversiones multimillonarias en todo el planeta.
Según estimaciones de la industria citadas por Financial Times, cada gigawatt de infraestructura de IA puede costar alrededor de U$S 50.000 millones considerando terrenos, construcción, energía y equipamiento tecnológico.
Europa acelera para no quedar atrás
La inversión de SoftBank también expone una preocupación creciente dentro de Europa: el riesgo de quedar rezagada frente a Estados Unidos y China en la carrera global de inteligencia artificial.
Hasta ahora, la mayoría de los grandes centros de datos y desarrollos de IA se concentraron en territorio estadounidense o asiático, mientras Europa avanzaba a menor velocidad debido a regulaciones más estrictas, altos costos energéticos y limitaciones de infraestructura.
Francia busca cambiar ese escenario aprovechando uno de sus mayores activos estratégicos: la energía nuclear de bajo carbono y relativamente estable en costos.
Para Emmanuel Macron, el desembarco de SoftBank representa además una señal política y económica clave en momentos donde Europa intenta construir soberanía tecnológica en inteligencia artificial y reducir su dependencia de infraestructura estadounidense.
La gran pregunta ahora es si Europa podrá convertir estas inversiones en un verdadero ecosistema competitivo capaz de rivalizar con Silicon Valley y las gigantes tecnológicas chinas.
Por lo pronto, la batalla global por dominar la inteligencia artificial ya no se libra únicamente en laboratorios o modelos de lenguaje: ahora también se juega en centrales eléctricas, centros de datos y megafábricas de cómputo.

