KPMG quedó en el centro de la polémica por un informe con “alucinaciones” de IA sobre inteligencia artificial

La consultora retiró un reporte global luego de que se detectaran casos falsos sobre UBS, el sistema de salud británico y empresas de transporte. El episodio vuelve a poner en debate los riesgos del uso indiscriminado de IA generativa en firmas de servicios profesionales.

La consultora KPMG quedó envuelta en una fuerte controversia luego de que un informe sobre inteligencia artificial incluyera múltiples afirmaciones falsas y ejemplos inexistentes generados aparentemente por herramientas de IA. El caso se suma a una creciente lista de errores vinculados a “alucinaciones” de modelos de inteligencia artificial en grandes compañías de servicios profesionales y vuelve a encender alarmas sobre la supervisión humana en este tipo de contenidos.

El reporte, titulado “Redefining excellence in the age of agentic AI”, había sido publicado en octubre y buscaba mostrar cómo distintas organizaciones del mundo estaban incorporando sistemas de IA “agéntica”, es decir, agentes autónomos capaces de ejecutar tareas complejas. Sin embargo, una investigación del grupo especializado GPTZero y del diario Financial Times detectó que varios de los casos de uso mencionados nunca existieron.

Entre las afirmaciones cuestionadas, KPMG aseguraba que el banco suizo UBS había integrado agentes de IA en áreas de asesoramiento financiero, gestión de riesgos y monitoreo de cumplimiento regulatorio mediante una plataforma desarrollada junto a Microsoft. La entidad financiera respondió que esas afirmaciones eran “fácticamente incorrectas”.

El informe también sostenía que Swiss Federal Railways utilizaba inteligencia artificial para planificar viajes, optimizar trayectos según preferencias y hasta medir impacto de carbono en tiempo real. Un portavoz de la empresa ferroviaria confirmó posteriormente que esa descripción “no era precisa”.

Otro de los ejemplos incluidos señalaba que Transport for London, el organismo de transporte público de Londres, estaba utilizando IA para gestionar congestión vehicular, personalizar información para pasajeros y coordinar sistemas multimodales. Desde la entidad calificaron la descripción como “engañosa”.

Incluso el sistema de salud NHS Greater Manchester apareció en el reporte como usuario de agentes de IA para predecir reingresos hospitalarios, derivar pacientes y automatizar procesos clínicos. Sin embargo, desde la organización aclararon que el documento original en el que aparentemente se basó KPMG solo hablaba de una herramienta para detectar cáncer de pulmón y no mencionaba ninguna de esas funcionalidades.

Tras conocerse el caso, KPMG decidió retirar el informe de varios de sus sitios web mientras investiga lo sucedido. Un portavoz de KPMG International afirmó que la firma “toma seriamente la precisión e integridad de sus contenidos publicados”.

“Esperamos que todas nuestras personas sigan las directrices sobre uso responsable de IA, incluyendo supervisión humana para validar contenido y verificar fuentes independientes”, indicó la compañía.

La situación golpea especialmente a las grandes consultoras porque muchas de ellas están vendiendo justamente servicios relacionados con adopción responsable de inteligencia artificial, automatización empresarial y gobernanza de IA.

En los últimos dos años, firmas como KPMG, EY, Deloitte y PwC publicaron cientos de informes, análisis y documentos de “thought leadership” para posicionarse como referentes en la transformación digital impulsada por IA.

Edward Tian, CEO de GPTZero, advirtió que este tipo de publicaciones “contaminan el ecosistema de información”. Según explicó, los informes de las Big Four suelen ser considerados altamente confiables por empresas, gobiernos y medios de comunicación, por lo que errores de este tipo amplifican el riesgo de “alucinaciones de segunda mano”, es decir, información falsa replicada por terceros como si fuera real.

El caso de KPMG no es aislado. Hace apenas un mes, EY debió retractarse de otro informe tras detectarse citas falsas y referencias inexistentes generadas mediante IA. Además, en abril, el prestigioso estudio jurídico Sullivan & Cromwell reconoció que presentó documentos judiciales con errores generados por inteligencia artificial en un proceso de quiebra en Estados Unidos.

La polémica aparece en un momento en el que las empresas aceleran el uso de herramientas de IA generativa para producir informes, análisis y contenidos corporativos. Sin embargo, expertos advierten que el problema no está necesariamente en utilizar IA, sino en delegar procesos críticos sin controles humanos adecuados.

Mientras las compañías tecnológicas prometen sistemas cada vez más autónomos y eficientes, episodios como el de KPMG muestran que incluso las organizaciones más sofisticadas siguen enfrentando un desafío básico: distinguir entre información real y contenido inventado por algoritmos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

WP to LinkedIn Auto Publish Powered By : XYZScripts.com