En plena batalla judicial por derechos de autor, Midjourney pidió que los grandes estudios de Hollywood transparenten el uso interno de inteligencia artificial. La startup sostiene que esa información podría reforzar su defensa basada en el principio de «uso justo».
La disputa judicial entre Midjourney y los principales estudios de Hollywood sumó un nuevo capítulo. La empresa de inteligencia artificial solicitó a la Justicia estadounidense que obligue a Disney, Universal y Warner Bros. a revelar en detalle cómo utilizan herramientas de IA dentro de sus propios procesos creativos y de producción.
La petición forma parte del proceso de descubrimiento de pruebas («discovery») que se desarrolla tras las demandas iniciadas por los estudios, quienes acusan a Midjourney de infringir derechos de autor al permitir que sus modelos generen imágenes de personajes protegidos como Darth Vader o Bart Simpson.
La startup sostiene, sin embargo, que entrenar modelos de inteligencia artificial con imágenes protegidas por copyright constituye un caso de «uso justo» (fair use), una doctrina del derecho estadounidense que, en determinadas circunstancias, permite utilizar material protegido sin autorización.
La estrategia de Midjourney
Hasta ahora, un juez había determinado que los estudios debían entregar documentación relacionada con el uso de inteligencia artificial únicamente cuando esa tecnología hubiera servido para crear imágenes o videos destinados al público.
Midjourney considera que esa limitación beneficia injustamente a las compañías de entretenimiento.
En una nueva presentación judicial, la empresa argumentó que esa restricción les permite a los estudios «seleccionar únicamente los documentos que consideran favorables para sostener sus reclamos sobre daños comerciales, mientras privan a Midjourney de pruebas que respaldarían su defensa».
Según la startup, la documentación que permanece oculta podría demostrar que las propias compañías utilizan inteligencia artificial de maneras muy similares a las que hoy cuestionan en los tribunales.
¿Hollywood hace lo mismo que critica?
Uno de los argumentos centrales de Midjourney apunta al desarrollo interno de herramientas de inteligencia artificial dentro de los grandes estudios cinematográficos.
La empresa sostiene que, si Disney, Universal o Warner Bros. están desarrollando modelos generativos para tareas como la creación de storyboards, bocetos o generación de ideas para películas y series, esa evidencia podría demostrar que el entrenamiento de modelos utilizando obras protegidas constituye una práctica habitual dentro de la propia industria.
En otras palabras, Midjourney busca demostrar que los estudios estarían aplicando internamente tecnologías similares a las que ahora califican como ilegales cuando son utilizadas por terceros.
La compañía afirmó ante la Justicia que los documentos retenidos «son precisamente aquellos que revelarían si, puertas adentro, los estudios están haciendo exactamente aquello por lo que demandan a Midjourney».
También quiere conocer todos los experimentos realizados
La startup no solo pidió acceso a los documentos internos sobre inteligencia artificial.
También solicitó que los estudios revelen todos los prompts que utilizaron al probar Midjourney durante la preparación de la demanda, junto con todas las imágenes generadas.
Actualmente, los demandantes únicamente presentaron aquellos ejemplos que, según ellos, producen resultados que infringen derechos de autor.
Midjourney sostiene que esa selección es parcial y que necesita acceder a la totalidad de las pruebas para comprender el verdadero comportamiento de su sistema.
La respuesta de Hollywood
La postura de los estudios no cambió.
El abogado principal que representa a las compañías, David Singer, ya había calificado este pedido como una simple «expedición de pesca», expresión jurídica utilizada cuando una de las partes solicita información extremadamente amplia con la esperanza de encontrar elementos útiles para su caso.
Singer también rechazó la idea de que las demandas busquen frenar el desarrollo de la inteligencia artificial.
Según explicó anteriormente, el objetivo de Disney, Universal y Warner Bros. no es impedir la existencia de Midjourney ni detener el avance de esta tecnología.
«Simplemente queremos que Midjourney deje de copiar nuestras películas y programas de televisión, y que deje de distribuir, exhibir públicamente, interpretar y crear obras derivadas que incluyan copias de nuestros personajes famosos sin autorización», sostuvo el abogado.
Un caso que puede definir el futuro de la IA generativa
La batalla judicial entre Midjourney y los estudios de Hollywood se ha convertido en uno de los procesos más relevantes para toda la industria de la inteligencia artificial generativa.
El resultado podría establecer precedentes sobre una cuestión clave: si el entrenamiento de modelos de IA utilizando obras protegidas por derechos de autor puede considerarse un uso legítimo o si, por el contrario, requiere licencias específicas de los titulares.
Al mismo tiempo, la ofensiva de Midjourney abre otro frente de discusión: el grado de transparencia con el que las grandes compañías del entretenimiento utilizan inteligencia artificial dentro de sus propios procesos creativos.
Si la Justicia acepta el pedido de la startup, los estudios podrían verse obligados a revelar información sensible sobre sus estrategias de desarrollo tecnológico, un escenario que podría ofrecer una mirada inédita sobre cómo Hollywood está incorporando la inteligencia artificial detrás de escena mientras libra una intensa batalla legal para definir las reglas de su utilización comercial.

