El CEO de Microsoft lanzó una inusual advertencia sobre los modelos de inteligencia artificial propietarios y sostuvo que las empresas no solo pagan por utilizarlos, sino que también entregan conocimiento estratégico que podría terminar beneficiando a sus proveedores.
La inteligencia artificial se convirtió en una herramienta indispensable para miles de empresas, pero Satya Nadella, CEO de Microsoft, cree que muchas organizaciones están pasando por alto un riesgo cada vez más importante: al utilizar modelos de IA de terceros podrían estar entregando, sin advertirlo, el conocimiento más valioso de sus negocios.
En una publicación difundida el domingo, el máximo ejecutivo de Microsoft sorprendió al alinearse con una preocupación que hasta ahora había sido impulsada principalmente por inversores y referentes de la industria tecnológica, como Jason Calacanis y Alex Karp, CEO de Palantir. Todos sostienen que los grandes laboratorios de inteligencia artificial podrían terminar convirtiéndose en competidores de sus propios clientes gracias a la información que recopilan durante el uso cotidiano de sus modelos.
Según Nadella, las empresas pagan un costo mucho mayor que el económico cuando utilizan inteligencia artificial.
«En esencia, se paga por la inteligencia dos veces: una con dinero y otra con algo mucho más valioso, el conocimiento propietario que debe revelarse para que esa inteligencia sea útil. Cuanto mejor se quiere que funcione el modelo, más conocimiento hay que entregarle», escribió.
Cada interacción enseña cómo funciona una empresa
El CEO explicó que los modelos de IA no solo responden preguntas, sino que aprenden continuamente a partir de las interacciones con los usuarios.
Los prompts, las herramientas utilizadas por los agentes inteligentes y, especialmente, las correcciones que realizan las personas cuando el sistema comete errores terminan convirtiéndose en una fuente de aprendizaje extremadamente valiosa.
«Los modelos aprenden del ‘escape’ de información: los prompts que escriben las personas, las herramientas que utilizan los agentes y, sobre todo, las correcciones que hacen cuando el modelo se equivoca. Cada corrección se convierte en conocimiento institucional», afirmó Nadella.
En su opinión, ese conocimiento representa una ventaja competitiva imposible de adquirir por otros medios.
«Es el tipo de conocimiento que un competidor jamás podría comprar», agregó.
Una crítica al modelo de negocio de los grandes laboratorios
Nadella también cuestionó lo que considera una contradicción dentro de la industria de la inteligencia artificial.
Mientras compañías como OpenAI y Anthropic defienden el uso de grandes volúmenes de información pública para entrenar sus modelos bajo el principio de «uso justo», al mismo tiempo restringen que terceros estudien o reproduzcan el funcionamiento de esos sistemas mediante técnicas conocidas como distillation o destilación de modelos.
Esta práctica consiste en utilizar las respuestas generadas por un modelo para entrenar otro sistema más pequeño o económico que reproduzca parte de sus capacidades.
«Aunque es necesaria la innovación que surge de permitir a los proveedores entrenar modelos con datos públicos bajo el principio de uso justo, me resulta irónico que luego impongan condiciones restrictivas sobre la destilación de esos mismos modelos», sostuvo el ejecutivo.
La discusión no es nueva. En febrero, Anthropic acusó a modelos chinos de código abierto de enviar millones de consultas a Claude con el objetivo de mejorar sus propios sistemas y reclamó al gobierno de Estados Unidos mayores restricciones a la exportación de modelos avanzados.
La apuesta de Microsoft: mayor control para las empresas
Como solución, Nadella propone que las compañías mantengan el control sobre toda la información generada durante el uso de inteligencia artificial, incluidos prompts, comentarios y datos de entrenamiento.
Para ello recomienda construir entornos propietarios de aprendizaje y sumar capas de orquestación, plataformas que permitan cambiar fácilmente entre distintos modelos de IA sin quedar atados a un único proveedor.
Aunque el CEO nunca menciona explícitamente el software de código abierto, muchos analistas interpretan que ese es el verdadero trasfondo de su mensaje.
La tendencia ya comienza a reflejarse en el mercado. Empresas que inicialmente adoptaron modelos propietarios están migrando hacia modelos abiertos instalados en sus propios centros de datos o en infraestructura privada.
Idit Levine, fundadora y CEO de Solo.io, explicó que observa ese comportamiento entre numerosos clientes corporativos.
«Después de experimentar con modelos propietarios, las empresas empiezan a preguntarse: ‘¿Puedo ejecutar un modelo de código abierto en mi propia infraestructura? Hará cerca del 90% de lo que hace el modelo más grande y costará mucho menos’. Lo entienden y, además, mantienen el control», afirmó.
La ejecutiva señaló que compañías como T-Mobile, ADP y SAP ya avanzan en esa dirección.
La tendencia también aparece reflejada en otras plataformas. Según datos citados por TechCrunch, los modelos abiertos representaron 29% de todo el tráfico gestionado el mes pasado a través del gateway de inteligencia artificial de Vercel, mientras que empresas como OpenRouter también registran un crecimiento sostenido en su utilización.
Las declaraciones de Nadella resultan especialmente llamativas porque Microsoft mantiene una estrecha relación con OpenAI y también colabora con Anthropic. Sin embargo, el ejecutivo dejó en claro cuál considera que debe ser el principio fundamental para las organizaciones que adopten inteligencia artificial.
«Al consumir inteligencia, también se está creando inteligencia. Y aquello que se crea debe pertenecer a quien lo genera», concluyó.

