OpenAI prepara su primer dispositivo con un asistente para el hogar sin pantalla para competir con parlantes inteligentes

La compañía desarrolla un dispositivo doméstico con ChatGPT integrado, personalidad propia y capacidad para aprender de sus usuarios. El proyecto, impulsado por exingenieros de Apple, avanza mientras OpenAI enfrenta una demanda por presunto robo de secretos comerciales.

OpenAI está cada vez más cerca de dar un paso que podría cambiar su posición en la industria tecnológica: pasar de ser una empresa de software e inteligencia artificial a convertirse también en un fabricante de hardware.

Según un informe de Bloomberg, la compañía desarrolla su primer dispositivo físico, un asistente inteligente para el hogar -al estilo Alexa o Google- que prescindirá de pantallas y que buscará convertirse en una presencia permanente dentro de la vida cotidiana de sus usuarios.

El proyecto representa un cambio importante para OpenAI, que durante los últimos años se concentró exclusivamente en el desarrollo de modelos de inteligencia artificial como ChatGPT. Ahora, el objetivo parece ser ofrecer una experiencia integrada entre software y hardware, en un mercado donde hoy dominan productos como Amazon Echo, Google Nest o Apple HomePod.

Un «compañero» con inteligencia artificial

De acuerdo con las personas citadas por Bloomberg, el dispositivo está siendo presentado internamente como «un compañero de inteligencia artificial con rasgos humanos que vive en el hogar».

A diferencia de los asistentes inteligentes tradicionales, el equipo no tendría pantalla y apostaría por una interacción completamente basada en la voz y la IA generativa.

El dispositivo integrará ChatGPT de manera nativa y será capaz de sincronizarse con la información del usuario para ofrecer respuestas y asistencia mucho más personalizadas.

Según el reporte, el sistema podrá aprender progresivamente sobre su propietario y acceder a parte de su vida digital, incluyendo elementos como correos electrónicos y otra información personal autorizada, con el objetivo de brindar un servicio más contextual.

Otra de las características que llamó la atención es que el dispositivo incorporaría «elementos mecánicos que pueden moverse por sí solos», aunque por el momento OpenAI no ha explicado cómo funcionarán ni cuál será su utilidad práctica.

Bloomberg señala que el objetivo es que el equipo «se sienta como un compañero y se convierta en una manifestación física de ChatGPT», una definición que refleja la intención de diferenciarse de los parlantes inteligentes actuales.

Exingenieros de Apple detrás del proyecto

El desarrollo del dispositivo cuenta con la participación de numerosos exingenieros de Apple que trabajaron durante años en productos emblemáticos como el iPhone y las computadoras Mac.

La incorporación de ese talento alimentó desde hace meses los rumores sobre la intención de OpenAI de ingresar al negocio del hardware, incluso con especulaciones acerca de un eventual teléfono propio.

Sin embargo, la información disponible indica que la primera apuesta será un producto doméstico, orientado al hogar conectado y a la interacción permanente con ChatGPT.

El proyecto avanza en medio de una batalla legal

El lanzamiento potencial llega en un momento complejo para OpenAI.

La semana pasada, Apple presentó una demanda contra la compañía, acusándola de apropiarse de secretos comerciales relacionados con el desarrollo de productos de hardware.

El fabricante del iPhone sostuvo que las acusaciones conocidas hasta ahora «son apenas la punta del iceberg», anticipando que durante el proceso judicial podrían conocerse nuevos hechos.

OpenAI rechazó las acusaciones y negó haber cometido irregularidades.

De acuerdo con Bloomberg, fuentes cercanas al proyecto sostienen que el nuevo dispositivo se diferencia significativamente de cualquier producto comercializado actualmente por Apple y consideran improbable que infrinja secretos industriales de la empresa.

La nueva carrera por el hardware con IA

La apuesta de OpenAI se produce en un contexto donde crece el interés por una nueva categoría de dispositivos diseñados específicamente para aprovechar la inteligencia artificial generativa.

El mercado comenzó a atraer inversiones multimillonarias de empresas que buscan crear nuevas interfaces entre las personas y la IA, más allá del teléfono inteligente.

Uno de los casos recientes es Hark, el laboratorio de inteligencia artificial fundado por Brett Adcock, que en mayo obtuvo una ronda Serie A de U$S 700 millones con una valuación de U$S 6.000 millones para desarrollar hardware propio basado en modelos de IA.

Aunque todavía no existe información oficial sobre la fecha de lanzamiento del dispositivo de OpenAI ni sobre su diseño definitivo, el proyecto confirma que la competencia entre las principales empresas de inteligencia artificial ya no se limita únicamente a los modelos más potentes, sino también a quién logra convertir esa tecnología en un producto de consumo masivo para el hogar.

Si el dispositivo finalmente llega al mercado, OpenAI no solo competirá con gigantes como Apple, Amazon y Google en el terreno del hardware, sino que también intentará redefinir la forma en que las personas conviven diariamente con la inteligencia artificial.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

WP to LinkedIn Auto Publish Powered By : XYZScripts.com