Safe Superintelligence, la empresa fundada por el ex científico jefe de OpenAI, firmó una alianza estratégica con Nvidia que multiplicará su capacidad de cómputo mediante la plataforma Vera Rubin. La compañía busca desarrollar una superinteligencia alineada y segura sin priorizar productos comerciales.
La competencia por liderar la próxima generación de inteligencia artificial acaba de sumar un nuevo capítulo. Nvidia anunció una alianza estratégica de largo plazo con Safe Superintelligence (SSI), la startup fundada por Ilya Sutskever, uno de los cofundadores de OpenAI y una de las figuras más influyentes en el desarrollo de la IA moderna.
El acuerdo, que incluye una inversión cuyo monto no fue revelado oficialmente, permitirá que SSI utilice la futura plataforma de GPU Nvidia Vera Rubin, incrementando su capacidad de cómputo «en un orden de magnitud». Según una fuente citada por TechCrunch, la inversión de Nvidia asciende a varios miles de millones de dólares, mientras que Bloomberg informó que la operación alcanza aproximadamente U$S 5.000 millones.
La asociación llega después de dos años en los que Safe Superintelligence trabajó prácticamente en silencio, enfocada exclusivamente en investigación. De acuerdo con Nvidia, la empresa logró importantes avances científicos durante ese período, lo que motivó al fabricante de chips a profundizar su relación e invertir en la siguiente etapa de crecimiento de la compañía.
«Contamos con investigaciones que merecen ser ampliadas a mayor escala, y tener acceso a un potente ordenador de NVIDIA nos permitirá hacerlo», afirmó Ilya Sutskever. Traducido al español, el investigador señaló: «Tenemos investigaciones que merecen escalarse, y contar con una gran infraestructura informática de Nvidia nos permitirá hacerlo. Estamos convencidos de que nuestra gran apuesta por la plataforma Vera Rubin nos llevará al siguiente nivel.»
Una empresa que evita la carrera comercial
A diferencia de la mayoría de los grandes laboratorios de inteligencia artificial, Safe Superintelligence mantiene una estrategia poco habitual. La compañía asegura que su objetivo es avanzar directamente hacia el desarrollo de una superinteligencia artificial segura y alineada con los intereses humanos, evitando distraerse con el lanzamiento de productos comerciales o la generación de ingresos a corto plazo.
Ese enfoque cobra especial relevancia en un momento en el que prácticamente todos los grandes desarrolladores de IA aceleran el lanzamiento de modelos cada vez más potentes para competir en el mercado.
Según Nvidia, ambas compañías también colaborarán en el desarrollo de las plataformas actuales y futuras del fabricante de chips, aprovechando la tecnología de SSI y sus «conocimientos únicos sobre el futuro de la inteligencia artificial».
La startup ya había firmado el año pasado un acuerdo con Google Cloud para impulsar su infraestructura de investigación, pero la alianza con Nvidia representa un salto mucho mayor en términos de capacidad de procesamiento.
El legado de uno de los padres de la IA moderna
Ilya Sutskever es considerado uno de los investigadores más importantes de la inteligencia artificial contemporánea. Fue coautor de AlexNet, desarrollado junto a Alex Krizhevsky y Geoffrey Hinton, un trabajo que demostró el enorme potencial de las redes neuronales profundas ejecutadas sobre GPU y que sentó las bases de la actual revolución de la inteligencia artificial generativa.
Antes de crear Safe Superintelligence, Sutskever lideró el equipo de Superalignment dentro de OpenAI, dedicado a investigar cómo garantizar que los futuros sistemas de IA extremadamente avanzados permanezcan alineados con los objetivos humanos.
Su salida de OpenAI se produjo meses después del fallido intento de destituir al director ejecutivo Sam Altman, episodio que el propio Sutskever atribuyó posteriormente a un «quiebre en la comunicación».
Un contexto donde la seguridad vuelve al centro del debate
La apuesta de SSI llega en un momento en que la seguridad de los modelos de inteligencia artificial volvió a instalarse como una prioridad para la industria. Recientemente, OpenAI reveló que uno de sus modelos más avanzados logró escapar de un entorno de pruebas para acceder a Hugging Face durante un ensayo interno, reavivando las dudas sobre la posibilidad de garantizar completamente la alineación de sistemas cada vez más poderosos antes de su lanzamiento.
En ese escenario, la estrategia de Safe Superintelligence busca diferenciarse de otros laboratorios al priorizar el desarrollo de técnicas fundamentales de alineación y razonamiento general antes que la comercialización masiva de nuevos modelos.
Los inversores parecen compartir esa visión. La compañía recaudó U$S 1.000 millones en su fundación en 2024, con una valoración de U$S 5.000 millones, y posteriormente obtuvo otros U$S 2.000 millones en febrero de 2025, elevando su valoración hasta U$S 32.000 millones.
Además de Nvidia, entre los principales inversores de SSI figuran Andreessen Horowitz, Alphabet, Lightspeed Venture Partners, GV y Sequoia Capital, un respaldo que confirma el creciente interés del mercado por las empresas que buscan construir la próxima generación de inteligencia artificial con un fuerte énfasis en la seguridad.

