La expansión de la inteligencia artificial todavía no produjo la “apocalipsis laboral” que muchos anticipaban. Un análisis de The Economist estima que la tecnología ya generó alrededor de 1 millón de empleos en Estados Unidos, impulsada por centros de datos, infraestructura, startups y nuevos puestos especializados.
La inteligencia artificial todavía no está provocando el colapso del mercado laboral estadounidense que algunos pronosticaban. Por el contrario, los primeros datos disponibles muestran que la expansión de esta tecnología está creando nuevos puestos de trabajo, incluso mientras algunas empresas reducen personal y determinadas ocupaciones comienzan a sufrir el impacto de la automatización.
Según datos del Bureau of Labor Statistics (BLS) citados por The Economist, la economía estadounidense incorporó 162.000 empleos en agosto de 2026, mientras que la tasa de desempleo se ubicó en 4,1%. Ese nivel es inferior al registrado en casi el 90% de los meses de los últimos 50 años.
Los trabajadores jóvenes, considerados en muchos análisis como uno de los grupos más expuestos a la IA, tampoco muestran por ahora un deterioro significativo. La diferencia entre la tasa de desempleo de las personas de 20 a 24 años y la tasa general se encuentra cerca de un mínimo de varias décadas.
Esto no significa que la IA no esté eliminando empleos. Algunas compañías están reduciendo sus plantillas mientras reorganizan sus negocios alrededor de la tecnología. Microsoft y Meta, por ejemplo, están recortando personal, mientras que empresas como Block, propietaria de Square y Cash App, e Intuit, fabricante de TurboTax y QuickBooks, están reemplazando trabajadores por bots.
Según la consultora Challenger, Gray & Christmas, las empresas estadounidenses anunciaron un promedio de aproximadamente 16.000 despidos relacionados con IA por mes durante este año.
Pero esos recortes representan una parte relativamente pequeña de un mercado laboral mucho más amplio, en el que los empleadores eliminan aproximadamente 1,7 millones de puestos de trabajo en un mes típico.
La infraestructura de IA dispara la contratación
El crecimiento de la inteligencia artificial está generando una fuerte demanda de trabajadores vinculados con la infraestructura necesaria para hacer funcionar los nuevos sistemas.
Según los cálculos de Goldman Sachs citados por The Economist, el gasto estadounidense en la infraestructura necesaria para operar IA —desde chips y servidores hasta centros de datos, sistemas de refrigeración y generación eléctrica— es actualmente de aproximadamente U$S 500.000 millones anuales por encima del nivel de 2022, el año en que ChatGPT puso la IA generativa en el centro de la escena tecnológica.
La construcción de centros de datos avanza a un ritmo anual superior a U$S 75.000 millones, casi un 60% más que un año atrás, de acuerdo con datos del Census Bureau.
Ese despliegue requiere miles de trabajadores: electricistas, especialistas en sistemas HVAC para evitar el sobrecalentamiento de los servidores, ingenieros de redes eléctricas y técnicos encargados de instalar y mantener los equipos.
The Economist analizó cinco industrias directamente vinculadas con la construcción de infraestructura para centros de datos. Desde 2023, el empleo en esos sectores aumentó en aproximadamente 320.000 puestos adicionales respecto de lo que sugerirían las tendencias generales de la construcción y la manufactura.
Los salarios también reflejan la escasez de trabajadores. Según Indeed, los puestos de instalación y mantenimiento en centros de datos ofrecen salarios publicados aproximadamente 40% superiores a los de trabajos comparables en otros sectores. En el año hasta junio, los ingresos horarios promedio aumentaron más de 13% en la fabricación de equipamiento eléctrico y casi 8% entre los contratistas eléctricos.
LinkedIn estima que entre 2023 y 2025 se crearon cerca de 500.000 empleos vinculados con centros de datos en Estados Unidos.
Ingenieros, especialistas y nuevos puestos de IA
El boom no se limita a trabajadores de infraestructura. La IA también está creando una nueva categoría de empleos profesionales.
Las empresas necesitan ingenieros para desarrollar modelos, especialistas que etiqueten datos y evalúen respuestas, ingenieros “forward-deployed” que adapten los sistemas a las necesidades de los clientes y responsables de IA que definan cómo incorporar la tecnología a las organizaciones.
Según LinkedIn, las ofertas para puestos como responsables de IA, ingenieros de IA y directores de IA aproximadamente se duplicaron desde 2023-2024.
Una investigación preliminar de Gad Levanon, economista jefe del Burning Glass Institute, estima que alrededor del 1% de los empleos profesionales en Estados Unidos ya pueden considerarse “empleos de IA”, equivalente a aproximadamente 1 millón de puestos.
En informática y ciencias de la vida, incluidos investigadores que utilizan IA para desarrollar nuevos medicamentos, esa proporción alcanza entre 4% y 5%.
El análisis propio de LinkedIn apunta a unos 640.000 nuevos empleos específicos de IA creados entre 2023 y 2025.
“Hasta la fecha, la evidencia sugiere que la IA ha sido un creador neto de empleos”, afirmó Kory Kantenga, responsable de Economía para América de LinkedIn.
Además, The Economist calcula que las ocupaciones profesionales más relacionadas con el boom de la IA —ingenieros, desarrolladores de software, matemáticos y científicos de datos— sumaron aproximadamente 730.000 empleos por encima de la tendencia en los últimos años.
Los primeros perdedores también aparecen
El impacto, sin embargo, no es uniforme. Algunas de las ocupaciones más expuestas a la automatización ya registran descensos.
Desde enero de 2023, el empleo entre trabajadores de atención al cliente cayó aproximadamente 10%, mientras que entre secretarios y asistentes administrativos descendió alrededor de 15%.
Son precisamente actividades con una alta proporción de tareas rutinarias, un área en la que los agentes de IA están aumentando sus capacidades.
El BLS proyecta que las ocupaciones de oficina y apoyo administrativo perderán aproximadamente 752.000 puestos hasta 2035.
Al mismo tiempo, otras profesiones consideradas vulnerables están creciendo. Entre 2023 y 2025, el empleo de asistentes jurídicos aumentó aproximadamente 11% y el de analistas de investigación de mercado 6%, frente a un crecimiento nacional cercano al 2,5%.
La explicación puede estar, al menos parcialmente, en el aumento de productividad. Si la IA permite que abogados, analistas y otros profesionales realicen determinadas tareas más rápido y reduce el costo de esos servicios, la demanda puede crecer lo suficiente como para generar más trabajo.
El fenómeno todavía está en sus primeras etapas. Más de 6 millones de estadounidenses trabajan actualmente en ocupaciones relacionadas con la informática que no existían antes de la era de las computadoras. Otros 8 millones trabajan en industrias nuevas como la economía de plataformas, el comercio electrónico y la creación de contenidos.
La evolución futura sigue abierta. Pero los datos analizados hasta ahora muestran un mercado laboral en transformación, no una desaparición masiva del empleo: mientras algunas tareas y puestos pierden terreno frente a la automatización, la infraestructura y la economía alrededor de la inteligencia artificial están creando nuevas categorías de trabajo.

