La compañía detrás de Claude habría registrado U$S 4.600 millones de ingresos y U$S 8.000 millones de pérdidas operativas durante el último año. Sin embargo, sus pérdidas totales alcanzaron U$S 42.000 millones por un efecto contable asociado a las inversiones de Google y Amazon.
Anthropic enfrenta uno de los mayores contrastes financieros de la industria de inteligencia artificial: mientras la compañía se prepara para una eventual oferta pública inicial que podría alcanzar una valuación de U$S 2 billones, un documento de registro filtrado revela pérdidas totales por U$S 42.000 millones durante el último año.
El dato podría sugerir a primera vista un nivel extraordinario de consumo de capital. Sin embargo, la cifra tiene una explicación contable. Según el prospecto de IPO, Anthropic generó U$S 4.600 millones de ingresos y registró U$S 8.000 millones de pérdidas operativas, mientras que el resultado negativo total se disparó hasta U$S 42.000 millones debido principalmente a la forma en que se contabilizan las participaciones de dos de sus principales inversores: Google y Amazon.
El impacto está relacionado con las inversiones realizadas mediante deuda convertible. Google comenzó a invertir en Anthropic a mediados de 2023 y posteriormente aportó U$S 2.000 millones mediante notas convertibles. Amazon, por su parte, invirtió U$S 8.000 millones a fines de 2024, cuando Anthropic tenía una valuación de U$S 46.000 millones, también mediante deuda convertible.
A medida que la valuación de Anthropic aumentó, también creció el valor de las acciones que esos inversores tienen derecho a recibir. Bajo las normas contables GAAP, ese incremento genera un cargo que Anthropic debe registrar como pérdida.
Una pérdida provocada por la suba de valuación
Joshua Ronen, profesor de contabilidad de la NYU Stern School of Business, explicó que el resultado puede parecer paradójico. “La pérdida es consecuencia de buenas noticias”, escribió en un correo electrónico citado por Forbes. Según Ronen, el cargo es tan elevado precisamente porque la valuación de Anthropic aumentó de manera significativa.
La magnitud del resultado habría convertido a Anthropic en una de las compañías estadounidenses con mayores pérdidas anuales registradas, incluso acercándose a los U$S 29.100 millones que Citigroup perdió durante la crisis financiera de 2008.
Pero la comparación requiere una aclaración: Anthropic no habría gastado U$S 42.000 millones en infraestructura, empleados, adquisiciones o desarrollo de modelos. Una parte sustancial de esa cifra corresponde a un ajuste contable derivado de la valorización de sus inversores.
El efecto también puede observarse en las cuentas de Google y Amazon. Google informó que tenía U$S 124.300 millones invertidos en startups privadas, aunque no identificó individualmente todas esas posiciones. En julio, la compañía registró U$S 99.000 millones en “otros ingresos” relacionados con inversiones en startups, entre ellas SpaceX y otra compañía privada.
Según documentos judiciales citados por The New York Times, Google poseía el 14% de Anthropic en marzo de 2025.
Amazon también reflejó en sus resultados el aumento del valor de Anthropic. En julio, la compañía reportó una ganancia neta de U$S 62.600 millones, frente a U$S 18.200 millones un año antes. Según el informe, gran parte del incremento estuvo relacionado con una revaluación de U$S 53.400 millones de su participación en Anthropic.
Amazon afirmó haber invertido U$S 18.000 millones en la compañía y mantiene el derecho a invertir otros U$S 20.000 millones.
Anthropic prepara el salto al mercado público
El escenario adquiere mayor relevancia porque Anthropic apunta a una posible oferta pública inicial que podría valorar la compañía en hasta U$S 2 billones. La startup con sede en San Francisco presentó confidencialmente su prospecto en junio, en un movimiento que podría convertirse en una referencia para futuras salidas a bolsa de compañías de inteligencia artificial, incluida su rival OpenAI.
Anthropic ya recaudó más de U$S 126.000 millones, según PitchBook, y tanto Google como Amazon continuaron participando en rondas posteriores. Parte de las notas convertibles de ambos inversores ya se transformaron en acciones.
Al margen del efecto contable, la empresa también consume grandes cantidades de capital para desarrollar sus modelos Claude, contratar personal y adquirir capacidad de cómputo. Los U$S 8.000 millones de pérdidas operativas del último año representan, sin embargo, una cifra mucho menor frente a los U$S 518.000 millones que Anthropic prevé gastar en infraestructura de inteligencia artificial durante la próxima década.
Ese gasto podría beneficiar directamente a las divisiones de infraestructura en la nube de Google y Amazon, cuyos negocios Google Cloud y AWS se encuentran entre los principales proveedores de capacidad informática para compañías de IA.
La posible salida a bolsa de Anthropic llega, además, en un momento de creciente debate sobre la seguridad de los modelos avanzados. Su CEO, Dario Amodei, pidió recientemente moderar el ritmo de desarrollo de la IA de frontera y reclamó “prudencia” ante la evolución de estos sistemas.
Amodei también estuvo involucrado en un enfrentamiento con el gobierno estadounidense por las condiciones bajo las cuales el Departamento de Defensa podía utilizar los modelos de Anthropic para vigilancia masiva doméstica y armas autónomas. Posteriormente, el gobierno estadounidense designó a Anthropic como un “riesgo para la cadena de suministro”, una decisión que la compañía llevó a los tribunales.
Así, mientras Anthropic busca convertirse en una de las compañías de IA más valiosas del mundo, sus números financieros muestran dos realidades simultáneas: un negocio que todavía registra pérdidas operativas multimillonarias y una valuación que crece a tal velocidad que genera enormes efectos contables tanto para la propia empresa como para sus gigantescos inversores.

