Hackers vinculados a China utilizaron DeepSeek para atacar a más de 200 organizaciones en 11 días

Un informe de CrowdStrike identificó una campaña global de espionaje que utilizó inteligencia artificial para automatizar ataques simultáneos contra gobiernos y empresas. Los investigadores detectaron el uso de DeepSeek y de una segunda herramienta comercial para coordinar operaciones en al menos 14 países.

La inteligencia artificial está modificando también las capacidades de los grupos dedicados al ciberespionaje. Un informe de CrowdStrike reveló que un grupo de hackers vinculado a China utilizó el modelo DeepSeek y otras herramientas de IA para ejecutar una campaña contra más de 200 organizaciones de distintos países en apenas 11 días.

La operación fue atribuida por los investigadores a un actor identificado como VAPOR PANDA y se desarrolló mediante ARTEX, un framework de agentes de inteligencia artificial que permitió coordinar múltiples intrusiones en paralelo. La actividad comenzó el 17 de octubre de 2026 y alcanzó objetivos en al menos 14 países.

Entre los blancos identificados figuran ministerios de Relaciones Exteriores de América Latina, Europa, Asia y Medio Oriente; organizaciones vinculadas con los sectores de semiconductores, defensa y centros de análisis estratégico de Estados Unidos; y empresas de telecomunicaciones de distintas regiones.

Para CrowdStrike, el episodio representa una evolución en el uso de inteligencia artificial por parte de actores vinculados con China: en lugar de utilizar agentes para asistir en ataques individuales, el grupo los empleó para conducir múltiples operaciones simultáneas, con intervención humana en determinados momentos de decisión.

DeepSeek y los agentes de IA detrás de la campaña

Según la investigación de CrowdStrike, VAPOR PANDA utilizó principalmente el modelo de lenguaje de origen chino DeepSeek, complementado por un segundo modelo comercial por suscripción cuya identidad no pudo ser confirmada.

Ambos fueron integrados en ARTEX, un sistema que coordina un agente principal con otros agentes especializados en planificación y ejecución. Estos componentes comparten información, objetivos y resultados para avanzar en distintas etapas de una intrusión, desde el acceso inicial hasta el reconocimiento de los equipos y el desplazamiento dentro de las redes comprometidas.

La escala de procesamiento detectada también llamó la atención de los investigadores. En una sola intrusión, los agentes de planificación consumieron alrededor de 1.400 millones de tokens de entrada. CrowdStrike considera que esa cifra permite dimensionar el volumen de actividad automatizada y anticipa un consumo mucho mayor si se considera el conjunto de la campaña.

El informe destaca que ARTEX combina componentes de código abierto con suscripciones a modelos comerciales de inteligencia artificial. Esa arquitectura permite construir operaciones complejas sin depender de un único proveedor tecnológico.

Sin embargo, la automatización no eliminó la intervención humana. Los registros recuperados por CrowdStrike muestran que un operador impartía instrucciones en chino y orientaba a los agentes en momentos específicos. Entre otras tareas, les indicaba que desarrollaran herramientas para acceder a sistemas, obtuvieran credenciales administrativas y verificaran qué equipos contaban con mecanismos de protección instalados.

La diferencia respecto de operaciones anteriores está en la escala: mientras que otros grupos habían utilizado agentes de IA para colaborar en intrusiones individuales, VAPOR PANDA los empleó para gestionar distintos objetivos al mismo tiempo y cambiar de estrategia cuando una vía de acceso no funcionaba.

Gobiernos, farmacéuticas y empresas de telecomunicaciones entre los objetivos

La campaña tuvo un alcance geográfico y sectorial amplio. CrowdStrike identificó operaciones contra ministerios de Relaciones Exteriores de dos países de América Latina y señaló que un tercero probablemente también fue comprometido. Además, registró una intrusión contra un ministerio del Interior de Medio Oriente.

En un país europeo, el grupo apuntó contra el Ministerio de Relaciones Exteriores, la presidencia y la oficina del primer ministro, además de organismos vinculados con defensa, justicia, finanzas e inteligencia.

En Estados Unidos, una operación independiente tuvo como objetivo a 19 organizaciones de los sectores farmacéutico, de semiconductores, defensa, nuclear y financiero. También se detectaron compromisos en proveedores de telecomunicaciones estadounidenses, belgas y filipinos.

CrowdStrike confirmó actividad posterior a la intrusión en nueve organizaciones. En esos casos, los atacantes consiguieron acceso, desplegaron un software malicioso denominado BLOODALCHEMY y realizaron nuevas acciones de reconocimiento, exploración de redes y búsqueda de credenciales.

La firma también detectó actividades de búsqueda de contraseñas y escaneo de credenciales contra al menos otras 12 organizaciones, entre ellas centros de análisis estratégico de Estados Unidos y organismos gubernamentales europeos.

La IA también se utilizó para evitar los sistemas de seguridad

Otro aspecto relevante del informe es que los agentes recibieron instrucciones para identificar equipos que no tuvieran instalado el sensor de seguridad Falcon, de la propia CrowdStrike.

La estrategia permitía concentrar las acciones posteriores en dispositivos con menor cobertura de protección. Para los investigadores, incorporar estas comprobaciones directamente al flujo de trabajo de los agentes demuestra que la inteligencia artificial no solo se utilizó para acelerar las intrusiones, sino también para adaptar los ataques a las defensas de cada organización.

En dos de los casos identificados, uno contra un ministerio del Interior de Medio Oriente y otro contra un ministerio de Relaciones Exteriores de América Latina, VAPOR PANDA desplegó BLOODALCHEMY, una puerta trasera (backdoor) documentada públicamente por primera vez en octubre de 2023.

CrowdStrike considera que esta campaña marca la primera utilización observada de herramientas de intrusión impulsadas por IA por parte de VAPOR PANDA, un grupo que desde 2021 había apuntado principalmente contra organismos gubernamentales, centros de análisis, organizaciones energéticas y empresas de sectores extractivos.

La compañía advierte que los marcos de agentes como ARTEX podrían seguir ganando terreno durante los próximos 12 meses entre grupos vinculados con China. Su principal ventaja es permitir que equipos relativamente pequeños amplíen la cantidad de objetivos y operaciones que pueden gestionar simultáneamente.

El caso de DeepSeek también muestra que los modelos de inteligencia artificial de uso comercial pueden incorporarse a infraestructuras diseñadas para actividades maliciosas. Para las empresas y los gobiernos, el desafío ya no consiste únicamente en protegerse de atacantes humanos, sino también de operaciones capaces de utilizar agentes autónomos para multiplicar su alcance y velocidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

WP to LinkedIn Auto Publish Powered By : XYZScripts.com