The Path: la startup impulsada por Tony Robbins que quiere crear una terapia con inteligencia artificial “más segura”

La compañía fundada por exejecutivos de Calm y respaldada por Tony Robbins levantó U$S 14,3 millones para desarrollar una plataforma de terapia y coaching con IA enfocada en salud mental personalizada y segura.

La inteligencia artificial ya se convirtió en una herramienta habitual para millones de personas que buscan apoyo emocional, consejos psicológicos o simplemente alguien con quien hablar. Pero mientras gigantes tecnológicos como OpenAI reconocen que cientos de millones de usuarios utilizan chatbots para consultas vinculadas a salud mental, una nueva startup quiere diferenciarse con una propuesta más ambiciosa: ofrecer terapia basada en IA diseñada específicamente para ser más segura y menos adictiva.

La empresa se llama The Path y detrás del proyecto aparecen nombres fuertes del ecosistema tecnológico y del desarrollo personal. La compañía fue fundada por Anson Whitmer y Tyler Sheaffer, ambos exintegrantes de Calm, una de las aplicaciones de meditación y bienestar más populares del mundo. Pero el dato que más llamó la atención del mercado es la incorporación como cofundador de Tony Robbins, uno de los autores y conferencistas motivacionales más influyentes de las últimas décadas.

La startup acaba de cerrar una ronda seed de U$S 14,3 millones liderada por Prime Movers Lab, firma de inversión donde Robbins también participa como socio. Entre los inversores aparecen además el patinador olímpico Apolo Anton Ohno, el boxeador Deontay Wilder y el fondo Designer Fund.

El origen personal detrás de la startup

Para Whitmer, el proyecto no nació únicamente como una oportunidad de negocio ligada al boom de la inteligencia artificial. Su interés por la salud mental tiene raíces profundamente personales.

Cuando tenía 19 años, uno de sus tíos se suicidó. Más tarde, mientras estudiaba psicología y planeaba dedicarse a la investigación académica, recibió un mensaje de voz de un primo que también atravesaba una crisis emocional. “No me di cuenta hasta que fue demasiado tarde. También era un pedido de ayuda y terminó quitándose la vida”, recordó Whitmer.

Esa experiencia lo llevó a abandonar la carrera académica tradicional para enfocarse en tecnologías capaces de democratizar el acceso a herramientas de apoyo emocional y psicológico.

Su paso por Calm fue un primer intento. Sin embargo, tras dejar la compañía en 2021, sentía que las aplicaciones tradicionales de bienestar no alcanzaban para resolver problemas profundamente personales.

“Aunque generamos un gran impacto, no era suficiente”, explicó Whitmer. “El problema es que las dificultades de las personas son demasiado idiosincráticas. Son personales y únicas”.

La apuesta por una IA menos adictiva

Según el fundador, el verdadero potencial de los modelos de lenguaje está en ofrecer acompañamiento personalizado a escala global. Whitmer sostiene que actualmente no existen suficientes terapeutas humanos para cubrir la demanda mundial de atención psicológica.

“Por primera vez en mi carrera veo la posibilidad real de que cada persona tenga acceso personalizado al tipo de ayuda que necesita”, aseguró.

El problema, afirma, es que la mayoría de los chatbots de consumo masivo fueron diseñados para maximizar el engagement y mantener a los usuarios conectados la mayor cantidad de tiempo posible. Y eso, desde su perspectiva, entra en conflicto con la lógica terapéutica.

“Los chatbots tradicionales intentan resolver problemas rápidamente y reforzar las ideas del usuario para que siga regresando”, explicó. “Pero la terapia no funciona así. Lo importante es comprender profundamente el problema”.

Whitmer sostiene que la inteligencia artificial de The Path fue entrenada específicamente para desafiar al usuario y ayudarlo a explorar las causas subyacentes de sus conflictos emocionales, en lugar de simplemente validar cualquier pensamiento o conducta.

“Está diseñada para cuestionarte. No solamente para darte la razón”, afirmó.

Un benchmark de seguridad y 11 terapeutas virtuales

Uno de los aspectos que más destaca la startup es la seguridad de su modelo de IA. Whitmer aseguró que la plataforma obtuvo una puntuación de 95 puntos en Vera-MH, un benchmark especializado en seguridad para inteligencia artificial aplicada a salud mental.

Según la compañía, los chatbots de consumo general obtienen alrededor de 65 puntos en esa misma evaluación.

Además, The Path asegura que no funciona simplemente como una “capa” sobre modelos comerciales existentes. La empresa afirma que utilizó modelos open source post-entrenados específicamente para este tipo de interacciones psicológicas y emocionales.

Actualmente, la aplicación permite elegir entre 11 terapeutas virtuales distintos y personalizar características como el nivel de empatía, tono o grado de confrontación en las conversaciones.

Por ahora, el servicio es gratuito mientras la startup busca expandir su base de usuarios. Sin embargo, el plan comercial contempla una suscripción mensual de U$S 40.

La aparición de plataformas como The Path refleja una nueva etapa dentro del mercado de inteligencia artificial: sistemas cada vez más especializados, entrenados para tareas sensibles y orientados a resolver algunos de los problemas más complejos de la interacción humana.

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