La compañía de Mark Zuckerberg comenzó a instalar gigantescos centros de datos en estructuras similares a carpas industriales para acelerar el despliegue de infraestructura de inteligencia artificial y reducir costos.
La carrera global por dominar la inteligencia artificial está llevando a las grandes tecnológicas a tomar decisiones cada vez más extremas. Ahora fue Meta la que sorprendió al sector al comenzar a construir centros de datos en enormes carpas industriales, una estrategia que recuerda tanto a Tesla como a xAI de Elon Musk.
Según reveló Michael Thomas, fundador de Cleanview —una firma especializada en monitoreo de despliegues de centros de datos— Meta levantó seis estructuras temporales de gran escala en New Albany, Ohio, con el objetivo de acelerar drásticamente la construcción de infraestructura para IA.
Las estructuras, que la empresa describe formalmente como “rapid deployment structures” (estructuras de despliegue rápido), buscan reducir prácticamente a la mitad los tiempos de construcción tradicionales de centros de datos.
Las imágenes satelitales compartidas por Thomas y los permisos municipales analizados muestran la magnitud del proyecto. Entre abril y junio, Meta comenzó a construir cinco carpas de aproximadamente 125.000 pies cuadrados cada una, equivalentes a más de 11.600 metros cuadrados por estructura.
La obsesión de Meta por acelerar la IA
El movimiento no surge de la nada. El CEO de Meta, Mark Zuckerberg, ya había adelantado el año pasado en una entrevista con The Information que la compañía evaluaba utilizar carpas impermeables para alojar centros de datos multigigavatios destinados a inteligencia artificial.
Ahora esas declaraciones comienzan a materializarse.
Dentro de esas estructuras funcionarían chips de inteligencia artificial valuados potencialmente en miles de millones de dólares, encargados de entrenar y ejecutar los modelos avanzados de IA de la compañía.
La decisión refleja el nivel de presión que enfrentan hoy las grandes tecnológicas para expandir capacidad computacional lo más rápido posible. Empresas como Meta, OpenAI, Google, Anthropic y xAI compiten ferozmente por conseguir más energía, más GPUs y más centros de datos para alimentar modelos cada vez más exigentes.
Una estrategia inspirada en Tesla y xAI
La iniciativa tiene claras similitudes con decisiones tomadas anteriormente por Elon Musk en otras compañías.
Por un lado, recuerda a las famosas carpas que Tesla instaló en el estacionamiento de su fábrica de Fremont, California, durante la acelerada producción del Model 3.
Por otro lado, también replica tácticas utilizadas por xAI, especialmente en el uso de turbinas modulares de gas para alimentar centros de datos.
Según el reporte, el sitio de Meta en Ohio está siendo abastecido por aproximadamente 200 megavatios de turbinas de gas modulares cercanas, una solución cada vez más utilizada debido a la enorme demanda energética de la inteligencia artificial.
La infraestructura energética se transformó en uno de los grandes cuellos de botella de la industria. Los nuevos modelos de IA consumen cantidades masivas de electricidad y requieren disponibilidad inmediata de energía para sostener entrenamiento e inferencia.
Retrasos y presión sobre Meta
La urgencia de Meta también aparece en un momento complejo para la empresa en el terreno de inteligencia artificial.
Un reciente informe de The Wall Street Journal indicó que el nuevo modelo de IA de la compañía, llamado “Muse Spark”, estaría técnicamente terminado, pero que el lanzamiento para desarrolladores viene sufriendo retrasos reiterados debido a problemas con las APIs necesarias para acceder al sistema.
Mientras tanto, la compañía sigue elevando agresivamente su nivel de inversión.
Meta ya anunció que planea gastar hasta U$S 145.000 millones en centros de datos y otras inversiones de capital relacionadas con inteligencia artificial.
Sin embargo, Wall Street no reaccionó con demasiado entusiasmo ante semejante nivel de gasto. Las acciones de Meta acumulan una caída cercana al 5% en lo que va del año, reflejando cierta preocupación de los inversores sobre el retorno económico de semejante despliegue de infraestructura.
En ese contexto, utilizar carpas industriales podría convertirse en una manera relativamente más económica y rápida de expandir capacidad computacional sin esperar los largos tiempos de construcción de un centro de datos tradicional.
La nueva fiebre del oro de la IA
La decisión de Meta vuelve a mostrar hasta qué punto la inteligencia artificial está redefiniendo toda la industria tecnológica global.
Lo que antes parecía impensado —instalar miles de millones de dólares en chips dentro de estructuras temporales similares a hangares— ahora comienza a verse como una solución pragmática frente a una competencia feroz.
La velocidad pasó a ser casi tan importante como la tecnología misma.
Y en la nueva economía de la inteligencia artificial, quien despliegue infraestructura primero podría quedarse con una ventaja decisiva.

