El CEO de Meta confirmó que la estrategia de inteligencia artificial para empresas irá mucho más allá de los agentes conversacionales. La compañía busca abrir nuevas fuentes de ingresos con APIs, herramientas para desarrolladores y hasta capacidad de cómputo para grandes clientes.
La inteligencia artificial se ha convertido en el eje de la estrategia de crecimiento de Meta, y la compañía de Mark Zuckerberg dejó en claro que sus ambiciones van mucho más allá de los asistentes virtuales para atención al cliente. Durante la presentación de los resultados financieros correspondientes al segundo trimestre, el CEO adelantó que la empresa apunta a construir un negocio empresarial de IA que incluirá agentes inteligentes, APIs, herramientas de productividad, infraestructura de cómputo y servicios para grandes organizaciones.
La estrategia representa un paso importante para Meta, cuya facturación depende principalmente de la publicidad digital y, en menor medida, de sus servicios por suscripción. Ahora, la empresa busca crear nuevas fuentes de ingresos aprovechando el desarrollo de sus modelos de inteligencia artificial y la enorme infraestructura informática que viene construyendo durante los últimos años.
«Vemos una gran oportunidad empresarial para vender a las compañías, incluyendo APIs, agentes para empresas, potencialmente vender capacidad de cómputo directamente y otros servicios que estamos desarrollando para grandes clientes«, afirmó Zuckerberg durante la conferencia con inversores.
La primera etapa: potenciar a millones de anunciantes
La primera fase de esta estrategia estará enfocada en la enorme base de clientes que ya utiliza las plataformas de Meta para hacer publicidad. La compañía pretende ofrecer agentes de inteligencia artificial capaces de interactuar con consumidores a través de aplicaciones de mensajería y otros canales digitales, automatizando tareas de atención, soporte y ventas.
Según explicó Zuckerberg, el modelo de negocio seguirá una lógica similar a la utilizada actualmente con la publicidad.
«Al igual que ocurre con nuestro sistema publicitario, recibiremos ingresos cuando generemos resultados para esas empresas«, señaló el ejecutivo.
Meta considera que esta propuesta constituye una extensión natural de la relación comercial que mantiene con millones de anunciantes y cientos de millones de pequeñas empresas que ya utilizan sus plataformas.
La compañía había dado el primer paso en esta dirección durante junio, cuando presentó un nuevo agente de inteligencia artificial orientado al mercado empresarial para asistir en tareas de servicio al cliente y operaciones cotidianas.
El próximo objetivo: conquistar a las grandes empresas
Sin embargo, Zuckerberg dejó claro que las aspiraciones de Meta no terminan en las pequeñas empresas.
El CEO explicó que la compañía también está desarrollando herramientas internas para programación, desarrollo de software y productividad que, una vez maduras, podrán comercializarse entre clientes corporativos.
«También hay otros clientes empresariales a los que cada vez vamos a atender más. Estamos desarrollando herramientas de programación, desarrollo y productividad interna porque nosotros mismos las necesitamos. Ahora que las tenemos, creemos que existe una gran oportunidad para ofrecerlas tanto a pequeñas como a grandes empresas«, sostuvo.
El directivo reconoció que ingresar de lleno al mercado corporativo implicará un desafío para una empresa cuya experiencia histórica estuvo concentrada en consumidores y anunciantes.
«Vender al mercado empresarial es un músculo diferente«, admitió.
La infraestructura de IA también será un negocio
Otro de los aspectos destacados de la estrategia pasa por la posibilidad de comercializar capacidad de procesamiento para inteligencia artificial.
Meta viene invirtiendo miles de millones de dólares en infraestructura informática para entrenar y ejecutar sus modelos de IA, y parte de esa capacidad podría ponerse a disposición de terceros.
Durante la conferencia, la empresa indicó que actualmente tiene la posibilidad de vender capacidad de cómputo «con una prima significativa respecto de lo que costó adquirirla«.
No obstante, Zuckerberg descartó priorizar beneficios de corto plazo.
«Sería una tontería vender toda nuestra capacidad de cómputo y obtener una ganancia inmediata«, afirmó.
En cambio, explicó que Meta administra su infraestructura como un portafolio que combina oportunidades de ingresos actuales con las necesidades futuras de la compañía.
«A medida que nos acerquemos a la superinteligencia personal, vamos a necesitar hardware que permita interactuar con ella de manera fluida«, agregó.
Agentes personales y nuevas aplicaciones impulsadas por IA
La inteligencia artificial empresarial no será el único frente de crecimiento para Meta.
Durante la presentación de resultados, Zuckerberg reiteró que la empresa continúa desarrollando agentes personales de IA para consumidores, además de sus gafas inteligentes con capacidades de inteligencia artificial capaces de interpretar el entorno en tiempo real.
Al mismo tiempo, Meta está utilizando modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM) para acelerar el desarrollo de nuevas aplicaciones dentro de su ecosistema.
Entre los lanzamientos recientes mencionó herramientas para vendedores de Marketplace, aplicaciones destinadas a Facebook Groups, desarrollos para videojuegos creados mediante vibe coding y otros experimentos que todavía permanecen en fase de prueba.
El ejecutivo anticipó que esa velocidad de innovación seguirá aumentando.
«Espero que lanzar nuevas aplicaciones sea mucho más sencillo. Por eso planeamos desarrollar muchas más ideas y utilizar nuestros sistemas de recomendación para hacerlas llegar a las personas que realmente las encontrarán interesantes«, concluyó Zuckerberg.
Con esta estrategia, Meta deja en claro que la inteligencia artificial no será solamente una herramienta para mejorar sus productos actuales, sino también el motor de una nueva unidad de negocios orientada al mercado empresarial, donde competirá con proveedores de infraestructura, plataformas de IA y servicios corporativos en un segmento que promete convertirse en uno de los más rentables de la industria tecnológica.

