El director de The Odyssey sostuvo que la inteligencia artificial avanza con una desconfianza pública sin precedentes, especialmente entre los jóvenes, y llamó a mantener una mirada crítica sobre la tecnología y las empresas que la impulsan.
Mientras la inteligencia artificial continúa expandiéndose a un ritmo acelerado y las grandes tecnológicas invierten cientos de miles de millones de dólares en su desarrollo, una de las voces más influyentes de la industria cinematográfica volvió a poner en duda el entusiasmo que rodea a esta tecnología. El director británico Christopher Nolan, ganador del Oscar y actual presidente del Directors Guild of America (DGA), aseguró que la IA representa un «caballo de Troya» cuyo peligro resulta evidente para gran parte de la sociedad.
Durante una entrevista con el periodista francés Hugo Travers, creador del canal HugoDécrypte en YouTube, Nolan fue consultado sobre el paralelismo entre el legendario caballo de Troya —pieza central de su nueva película The Odyssey— y la inteligencia artificial.
La respuesta del cineasta fue contundente.
«Creo que la IA es un caballo de Troya en el que todo el mundo sabe que los griegos están dentro», afirmó entre risas. Luego reforzó la metáfora al describir la tecnología como «un caballo transparente, hecho de vidrio», sugiriendo que sus riesgos ya son visibles para la mayoría de las personas.
Una tecnología que genera desconfianza
A diferencia de otras revoluciones tecnológicas, Nolan considera que la inteligencia artificial enfrenta un nivel de rechazo social poco habitual.
«Nunca había visto una tecnología avanzar tan rápidamente y, al mismo tiempo, ser rechazada de forma tan completa por el público», sostuvo.
Según el director, esa desconfianza es particularmente evidente entre los jóvenes, quienes rápidamente identifican los contenidos generados por IA y los descalifican utilizando el término «AI slop», una expresión que suele emplearse para referirse a imágenes, videos o textos producidos automáticamente y percibidos como de baja calidad o poco auténticos.
Para Nolan, esta reacción representa una señal positiva.
«Es un escepticismo muy saludable, porque la tecnología siempre nos va a ofrecer grandes beneficios, pero debe ser observada con cautela», explicó.
También cuestiona a quienes desarrollan la IA
El realizador fue más allá de la tecnología en sí y apuntó hacia las compañías que impulsan su desarrollo.
«Los motivos de las personas que nos entregan esa tecnología también deben ser observados con escepticismo. Así es como podremos obtener lo mejor de una nueva tecnología, en lugar de confiar ciegamente en que todo va a salir bien», afirmó.
Aunque Nolan no detalló cuáles considera que son las principales amenazas de la inteligencia artificial, sus declaraciones llegan en un momento en el que el debate sobre su impacto continúa creciendo dentro de Hollywood.
La IA fue uno de los temas centrales durante las históricas huelgas de guionistas y actores de 2023, cuando sindicatos reclamaron garantías frente al uso de herramientas generativas capaces de reemplazar parte del trabajo creativo. Más recientemente, el Directors Guild of America, organización presidida por Nolan, también logró incorporar protecciones relacionadas con inteligencia artificial en su nuevo convenio colectivo.
Un reconocido escéptico de la tecnología
Las declaraciones no sorprenden viniendo de Nolan, quien desde hace años mantiene una postura crítica frente a distintas innovaciones tecnológicas.
El director es conocido por su resistencia al uso de teléfonos inteligentes y por su defensa del cine filmado en celuloide. Su última producción, The Odyssey, se convirtió en el primer largometraje rodado íntegramente con cámaras y película IMAX, reafirmando su compromiso con los formatos tradicionales.
En una entrevista reciente con The New York Times, Nolan rechazó la idea de ser un tecnófobo y prefirió definirse como un «tecnoescéptico».
Allí explicó que su preferencia por el cine analógico responde a una cuestión técnica y artística.
«Me encanta la película porque representa la manera en que el ojo humano ve el mundo mejor que cualquier sistema de imagen digital que haya visto», señaló.
Al mismo tiempo, aclaró que no rechaza las nuevas tecnologías por principio.
«Adopto nuevas tecnologías constantemente, pero muchas veces se venden a costa de sistemas que todavía siguen siendo válidos y útiles. Eso fue lo que vi en mi industria: casi perdimos el cine en película», concluyó.
Las declaraciones de Nolan reflejan una postura que gana cada vez más espacio en distintos sectores creativos y tecnológicos: aceptar el potencial de la inteligencia artificial sin renunciar a una mirada crítica sobre sus límites, sus consecuencias y los intereses de quienes lideran su desarrollo.

