La compañía de Sam Altman presentó una versión específica de ChatGPT para usuarios adolescentes, con protecciones activadas por defecto, controles parentales y un modo de estudio. El lanzamiento llega después de años de uso masivo de la plataforma y de crecientes cuestionamientos por la seguridad de los menores.
OpenAI anunció el lanzamiento de ChatGPT for Teens, una versión de su popular asistente de inteligencia artificial diseñada específicamente para adolescentes. La nueva experiencia incorpora medidas adicionales de seguridad, controles parentales y herramientas educativas orientadas a evitar que los estudiantes utilicen la IA simplemente para obtener respuestas y cometer trampas en sus tareas escolares.
El anuncio se produce después de varios años de crecimiento explosivo de ChatGPT. El chatbot fue lanzado a fines de 2022 y, antes de la incorporación de protecciones específicas para adolescentes, llegó a alcanzar 900 millones de usuarios activos semanales, según el texto original.
La nueva propuesta de OpenAI busca responder a dos problemas centrales: la exposición de los menores a contenidos potencialmente dañinos o inapropiados y el impacto de las herramientas de IA generativa sobre la educación.
Una de las principales novedades es Study Mode, un modo de estudio diseñado para que los adolescentes trabajen sobre los problemas en lugar de limitarse a pedir una respuesta directa. Según explicó OpenAI, la herramienta utilizará preguntas orientadoras y asistencia paso a paso para ayudar a los usuarios a comprender el material.
Además, ChatGPT for Teens incorporará recordatorios relacionados con las tareas escolares. Cuando el sistema detecte que un adolescente parece estar intentando utilizar la plataforma para hacer trampa, en lugar de comprender el contenido, el chatbot buscará redirigirlo hacia Study Mode.
La experiencia también incluirá cuestionarios y visualizaciones para el aprendizaje. Los padres o tutores podrán decidir, además, cuándo el modo de estudio estará activado de manera predeterminada.
Sin embargo, el desafío no será únicamente tecnológico. El propio lanzamiento deja abierta una cuestión central: hasta qué punto estas nuevas restricciones podrán evitar que los adolescentes encuentren formas de eludir los controles si deciden hacerlo.
OpenAI aseguró que las protecciones adecuadas para menores estarán activadas por defecto en ChatGPT for Teens y tendrán como objetivo reducir la exposición a contenidos dañinos o inapropiados para su etapa de desarrollo. La compañía señaló que estas medidas están basadas en sus “Principios para menores de 18 años” incluidos en las especificaciones de sus modelos y que fueron desarrolladas teniendo en cuenta la ciencia del desarrollo y las recomendaciones de especialistas.
Los padres también podrán utilizar las herramientas familiares y los controles parentales que OpenAI había presentado anteriormente. Entre otras funciones, podrán gestionar determinadas configuraciones, recibir notificaciones relacionadas con la seguridad y establecer Quiet Hours, períodos durante los cuales se limita el uso de la plataforma.
El lanzamiento ocurre en un contexto especialmente sensible para la industria de la inteligencia artificial. OpenAI ha enfrentado demandas y cuestionamientos relacionados con la falta de medidas de seguridad de los chatbots, incluidos casos vinculados con suicidios de adolescentes y otras preocupaciones sobre salud mental.
Otro frente clave es el educativo. Para ampliar la formación de los jóvenes en inteligencia artificial, OpenAI también anunció una asociación con CodeAI destinada a ayudar a los adolescentes a comprender mejor cómo funciona esta tecnología, cómo dirigirla, cuestionarla y utilizarla.
En el ámbito escolar, la compañía ya ofrece ChatGPT for Teachers, una propuesta destinada a proporcionar a las instituciones educativas acceso administrado a herramientas de IA y apoyo para docentes.
Con ChatGPT for Teens, OpenAI busca avanzar hacia una segmentación más clara de su producto para menores. La gran incógnita será si estas nuevas protecciones llegan a tiempo y, sobre todo, si podrán demostrar en la práctica que una plataforma utilizada por cientos de millones de personas puede ofrecer una experiencia más segura para sus usuarios más jóvenes.

