Jensen Huang, CEO de Nvidia, anticipa otro año récord para la compañía y proyecta ingresos por unos U$S 680.000 millones. Su argumento: la empresa dejó de ser solamente un fabricante de chips y se convirtió en una plataforma fundamental de toda la industria de inteligencia artificial.
El dominio de Nvidia en la infraestructura de inteligencia artificial podría estar lejos de llegar a su techo. Jensen Huang, fundador y CEO de la compañía, afirmó que Nvidia podría aumentar sus ingresos un 70% interanual el próximo año, una previsión que llevaría la facturación anual hasta aproximadamente U$S 680.000 millones.
Huang presentó su visión durante la conferencia Goldman Sachs Communacopia + Technology, donde explicó por qué considera que Nvidia puede mantener su extraordinario ritmo de crecimiento pese a la creciente competencia en el mercado de chips y GPU para inteligencia artificial.
Los analistas prevén que Nvidia cierre su actual ejercicio fiscal con ingresos de aproximadamente U$S 400.000 millones. Sobre esa base, un crecimiento del 70% implicaría alcanzar unos U$S 680.000 millones durante el próximo año.
“Creo que podríamos crecer un 70% interanual. Confiamos en ello”, afirmó Huang, quien ya había anticipado esa posibilidad el mes pasado, cuando la compañía presentó otro trimestre récord.
Nvidia ya no vende solamente chips
Uno de los principales argumentos de Huang es que la percepción tradicional de Nvidia quedó atrás. La compañía comenzó desarrollando GPU destinadas principalmente a consumidores que buscaban mejorar el rendimiento de sus computadoras para videojuegos. Pero el crecimiento de la inteligencia artificial transformó por completo la escala de sus productos.
“La mayoría de la gente piensa que Nvidia fabrica chips. Es decir, se necesitan aviones para transportar lo que fabricamos”, explicó Huang.
Como ejemplo, describió la magnitud de los sistemas actuales de Nvidia. “Una GPU ahora no cuesta 399 dólares. Cuesta 8,5 millones de dólares. Eso es una GPU, todas conectadas con NVLink, 2 millones de componentes, ¿verdad? 250.000 kilovatios. Eso es una GPU, y enviamos miles de ellas”.
Además, los pedidos de uno de sus sistemas informáticos, que combina 36 CPU Grace con 72 GPU Blackwell, están registrando actualmente un crecimiento de ventas del 27% mensual.
La compañía enfrenta, sin embargo, una competencia cada vez más amplia. Amazon, Microsoft y Google desarrollan sus propios chips, mientras que laboratorios de IA como Anthropic y OpenAI también trabajan en hardware propio. A ellos se suman Cerebras, recientemente salida a bolsa, y startups como Etched.
Para Huang, esa competencia no modifica la posición estratégica de Nvidia porque su tecnología está presente en prácticamente todo el ecosistema.
“Nvidia ejecuta todos los modelos. Todos los laboratorios pueden utilizarnos”, afirmó, mencionando modelos de Anthropic, OpenAI y Google, además de alternativas openweight. “Somos una plataforma fundamental del ecosistema de IA, una plataforma fundamental de la industria de la IA”.
El mapa de la IA también pasa por Nvidia
La influencia de Nvidia se extiende mucho más allá de sus clientes directos. La compañía trabaja con fabricantes de chips de memoria, proveedores de infraestructura, operadores de centros de datos, plataformas cloud, neoclouds, fabricantes de equipos originales y compañías nativas de inteligencia artificial.
Huang aseguró que esa posición le permite tener una visión prácticamente global de la expansión de la infraestructura necesaria para desarrollar IA.
“Estamos rastreando cada gigavatio de tierra, energía y estructura en todo el mundo. Literalmente todo en el planeta”, afirmó.
El CEO explicó que la compañía recibe información de numerosos actores de la industria: “¿Cuántas neoclouds nos informan? ¿Cuántos fabricantes de equipos originales (OEM) nos informan? ¿Cuántas plataformas en la nube nos informan? ¿Cuántas empresas nativas de IA nos informan? Trabajamos con todos, así que sabemos dónde está todo”.
Esa posición también genera cuestionamientos. Nvidia ha realizado inversiones en empresas que posteriormente compran sus productos, lo que alimentó las acusaciones sobre posibles acuerdos “circulares”, en los que el dinero invertido por la compañía termina regresando mediante la compra de infraestructura Nvidia.
Huang respondió con ironía: “Bueno, no es un ciclo, porque invertimos un poco de dinero y recibimos mucho”. Luego agregó: “Miro la hoja de cálculo: invertimos 1 dólar y recibimos 100. ¿Eso es un ciclo? Si lo es, ¡hagamos más de eso!”.
Más allá de la broma, el CEO aseguró que Nvidia verifica que las compañías antes de recibir inversiones tengan contratos reales que generen ingresos provenientes de clientes. Según Huang, la compañía ha visto contratos por U$S 100.000 millones.
“No corro ningún riesgo… Necesito algo seguro”, afirmó.
El desafío para Nvidia será sostener esta posición cuando el mercado de inteligencia artificial madure. Huang reconoce que buena parte del crecimiento actual proviene de startups nativas de IA que recaudan enormes cantidades de capital y destinan una parte importante de ese dinero al consumo de infraestructura y servicios de IA.
Con el tiempo, esas empresas podrían volverse más eficientes en el uso de infraestructura y tokens. Eso podría modificar la dinámica actual del mercado.
Pero, por ahora, la apuesta de Nvidia sigue siendo expansiva. Con presencia en prácticamente todos los eslabones de la cadena de inteligencia artificial y una previsión de crecimiento del 70%, Jensen Huang considera que la compañía todavía tiene por delante otro año de fuerte crecimiento.

