Nvidia, Qualcomm y AMD se desploman: el Nasdaq registra su peor jornada en 19 meses por los temores sobre la IA

Las acciones de las principales compañías vinculadas con la infraestructura de IA sufrieron fuertes caídas en Wall Street. El mercado comienza a cuestionar si el ritmo de construcción de centros de datos y el volumen de inversiones podrán sostenerse después de los resultados electorales en Estados Unidos.

La apuesta de las grandes tecnológicas por la inteligencia artificial enfrenta un nuevo examen en los mercados financieros. Nvidia y Qualcomm perdieron más del 9% en una jornada marcada por una fuerte liquidación de acciones tecnológicas, mientras el Nasdaq cayó un 5,5%, su mayor retroceso diario desde abril de 2025.

La ola de ventas también alcanzó a Advanced Micro Devices (AMD), Micron y Applied Materials, que registraron pérdidas de dos dígitos. Nvidia, uno de los principales protagonistas del desarrollo de infraestructura para inteligencia artificial, perdió cerca de U$S 450.000 millones de capitalización bursátil.

El movimiento refleja un cambio en las preocupaciones de los inversores. Hasta ahora, buena parte del entusiasmo por la IA estaba asociado al crecimiento de la demanda de chips, servidores y centros de datos. Sin embargo, el mercado empieza a poner el foco en el costo de financiar esa expansión, la disponibilidad de suministros y la posibilidad de que los proyectos sufran demoras.

A ese escenario se sumaron las consecuencias políticas de las elecciones de medio término en Estados Unidos. Los resultados reforzaron las dudas sobre la continuidad de algunos de los grandes proyectos de infraestructura tecnológica, especialmente en estados donde la construcción de centros de datos había generado resistencia entre los votantes.

Peter Boockvar, director de inversiones de OnePoint BFG Wealth Partners, explicó a CNBC que el desarrollo tecnológico de la inteligencia artificial continuará, pero que las acciones pueden verse afectadas si se desacelera la construcción de edificios e infraestructura necesarios para sostenerla. “La tecnología va a seguir desarrollándose, pero si se produce una desaceleración en el desarrollo concreto, en las construcciones y en la infraestructura, eso es lo que van a reflejar las cotizaciones”, señaló.

Las elecciones en Estados Unidos ponen en discusión los centros de datos

Uno de los factores que alimentó la incertidumbre fue el resultado de las elecciones del martes. Los estados con algunos de los planes más ambiciosos para desarrollar centros de datos quedaron bajo control demócrata. El partido obtuvo victorias importantes en las elecciones para gobernador y Senado en Texas y Ohio, además de imponerse en la contienda por la gobernación de Georgia. El senador demócrata Jon Ossoff también consiguió la reelección.

La señal más directa para la industria llegó de las consultas locales. Según Ballotpedia, había 41 iniciativas electorales en 10 estados que proponían distintas restricciones a la construcción de centros de datos. De acuerdo con el análisis de esa organización y los resultados adicionales recopilados por CNBC, los votantes se pronunciaron contra los proyectos en todas las consultas, con una única excepción: Harwood, en Dakota del Norte.

El miércoles por la noche, durante una conferencia tecnológica organizada por The Wall Street Journal, Dina Powell McCormick, presidenta de Meta, advirtió que construir centros de datos será “más difícil” después de las elecciones. También relató que uno de los gobernadores electos le había manifestado su interés en preservar las inversiones y los puestos de trabajo asociados a esos desarrollos.

La incertidumbre alcanza a las grandes compañías que están destinando más de U$S 100.000 millones anuales a infraestructura. Meta, Alphabet, Amazon y Microsoft tienen ambiciosos planes de expansión. Sin embargo, el esfuerzo financiero empieza a reflejarse en sus balances: Meta registró flujo de caja libre negativo en el último trimestre, mientras que Alphabet y Amazon habían informado una situación similar en el período anterior. El jueves, las acciones de estas compañías retrocedieron entre un 2% y un 4%.

Qualcomm y los fabricantes de chips enfrentan nuevos desafíos

La caída de Qualcomm también estuvo vinculada con sus perspectivas financieras. La compañía presentó una previsión trimestral que decepcionó a los inversores, pese al crecimiento de su negocio de centros de datos.

Durante el último trimestre, Qualcomm registró U$S 650 millones de ingresos en esa actividad, principalmente por trabajos de personalización y conectividad, según explicó su CEO, Cristiano Amon. El ejecutivo sostuvo que la empresa no enfrenta un problema de demanda, sino de capacidad de suministro. “No tenemos un problema de demanda; tenemos un problema de oferta. Si tuviera más capacidad de suministro, probablemente estaría obteniendo mejores resultados”, afirmó en una entrevista con CNBC.

La escasez global de memoria está afectando a Qualcomm y también a fabricantes como Intel y AMD. El encarecimiento de estos componentes dificulta el acceso a insumos esenciales y eleva los costos de los dispositivos destinados al consumidor.

Intel informó la semana anterior un crecimiento del 78% en los ingresos de su negocio de centros de datos, pero sus acciones cayeron después de presentar una previsión inferior a las expectativas, afectada por la escasez de memoria. AMD, por su parte, comunicó que las ventas de su división de centros de datos más que se duplicaron en el último período.

Pese a esos resultados, los inversores están empezando a preguntarse si ese crecimiento puede mantenerse y si los compradores podrán aprovechar plenamente la tecnología que están adquiriendo.

Richard Clode, gestor de cartera de Janus Henderson, advirtió que las elecciones podrían generar reacciones inmediatas y demoras en algunos proyectos. “Habrá una reacción instintiva, y eso podría provocar algunos retrasos. Eso genera preocupación, y lamentablemente no vamos a tener respuestas claras sobre estas cuestiones en el corto plazo”, explicó a CNBC.

La jornada también afectó a las empresas de Elon Musk: las acciones de Tesla y SpaceX cayeron más del 9%. En paralelo, las compañías de infraestructura de inteligencia artificial, entre ellas las neoclouds como CoreWeave, acumularon una segunda jornada consecutiva de fuertes pérdidas.

El retroceso no implica que el desarrollo de la inteligencia artificial esté perdiendo impulso tecnológico. Lo que empieza a cambiar es la evaluación financiera de esa expansión: cuánto capital requiere, qué ingresos puede generar y cuánto tiempo necesitarán las empresas para convertir sus inversiones en resultados.

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