Meta busca monetizar su gigantesca infraestructura de IA y competir con Amazon, Microsoft y Google en la nube

Después de invertir casi U$S 183.000 millones en infraestructura para inteligencia artificial, Meta prepara un nuevo negocio: alquilar capacidad de cómputo y ofrecer modelos de IA desde sus propios centros de datos.

La carrera por la inteligencia artificial está entrando en una nueva etapa. Si hasta hace poco las empresas competían por desarrollar los modelos más avanzados, ahora el verdadero activo estratégico parece ser la infraestructura capaz de ejecutarlos. En ese contexto, Meta prepara un giro en su estrategia: convertir parte de la enorme capacidad de procesamiento que construyó para inteligencia artificial en un negocio de computación en la nube.

Según informó Bloomberg, la compañía de Mark Zuckerberg desarrolla un nuevo proyecto para vender acceso tanto a potencia de cómputo para IA como a sus propios modelos de inteligencia artificial. De concretarse, Meta competiría directamente con gigantes consolidados como Amazon Web Services (AWS), Microsoft Azure y Google Cloud.

La iniciativa refleja un cambio importante en la estrategia de la empresa. Después de destinar cientos de miles de millones de dólares a infraestructura para impulsar su visión de la «superinteligencia», Meta busca ahora obtener un retorno económico más inmediato sobre esas inversiones.

Una inversión gigantesca que necesita generar ingresos

Meta se encuentra entre las compañías que más dinero destinaron a infraestructura de inteligencia artificial.

Al cierre del primer trimestre, la empresa había comprometido U$S 182.900 millones para el desarrollo de centros de datos y capacidad de procesamiento durante los próximos años.

Entre los proyectos más ambiciosos figuran enormes instalaciones en Luisiana y Ohio. Este último centro de datos, según afirmó Zuckerberg meses atrás, tendrá un tamaño comparable al de la isla de Manhattan cuando esté completamente operativo y comenzará a entrar en funcionamiento este mismo año.

Sin embargo, toda esa infraestructura todavía no genera ingresos proporcionales a la inversión realizada.

A diferencia de otros competidores, Meta no desglosa en sus resultados financieros cuánto dinero obtiene de Meta AI o de Llama, su familia de modelos abiertos de inteligencia artificial. Hasta ahora, la empresa ha señalado que el principal uso de estas tecnologías sigue siendo interno, para optimizar sus propios productos y servicios.

Vender capacidad de cómputo

La solución que estudia Meta consiste en aprovechar la capacidad ociosa de sus centros de datos.

Según Bloomberg, la compañía analiza comercializar potencia de procesamiento para inteligencia artificial siguiendo un modelo similar al de CoreWeave, empresa especializada en alquilar infraestructura basada en GPU para entrenamiento e inferencia de modelos de IA.

Además, Meta evalúa ofrecer acceso hospedado a distintos modelos de inteligencia artificial ejecutados sobre su propia infraestructura, una estrategia muy parecida a la que actualmente desarrolla AWS.

Entre esos modelos podría incluirse Muse Spark, uno de los sistemas cerrados más recientes desarrollados dentro de los nuevos Meta Superintelligence Labs.

SpaceX abrió el camino

Meta no sería la primera gran tecnológica en intentar monetizar sus centros de datos.

Semanas atrás, SpaceX, a través de xAI, anunció acuerdos similares para alquilar capacidad de procesamiento.

En mayo, la empresa firmó un contrato con Anthropic, que adquirió toda la capacidad disponible del centro de datos Colossus 1. Posteriormente también cerró acuerdos con Google y Reflection AI.

La aparición de este tipo de contratos comienza a modificar la lógica competitiva del mercado.

En lugar de limitarse a vender modelos de inteligencia artificial, algunas compañías descubren que también pueden generar importantes ingresos alquilando la infraestructura que los hace funcionar.

¿Quién ganará realmente la carrera de la IA?

Esta tendencia alimenta una hipótesis que gana fuerza entre analistas del sector: los grandes ganadores de la inteligencia artificial podrían no ser necesariamente quienes desarrollen los mejores modelos, sino quienes controlen la infraestructura sobre la que funcionan.

El auge de los centros de datos especializados y de las GPU de última generación convirtió al poder de cómputo en uno de los recursos más escasos de toda la industria.

Sin embargo, también existen voces críticas.

Algunos analistas advierten que la acelerada construcción de centros de datos podría estar generando una burbuja de inversión apoyada sobre hardware cuyo valor se deprecia rápidamente. Otros cuestionan si las empresas de inteligencia artificial lograrán generar suficientes ingresos finales para justificar inversiones que, en conjunto, ya se cuentan en billones de dólares.

Nace Meta Compute

La nueva unidad de negocio recibiría el nombre de Meta Compute, según Bloomberg.

El proyecto estaría liderado por Santosh Janardhan, responsable de infraestructura de Meta; Daniel Gross, uno de los líderes de Meta Superintelligence Labs; y la presidenta de la compañía, Dina Powell McCormick.

La iniciativa también confirma declaraciones realizadas por Mark Zuckerberg en mayo, cuando reconoció públicamente que crear un negocio de computación en la nube estaba «definitivamente sobre la mesa» como una forma de rentabilizar la enorme inversión realizada para desarrollar inteligencia artificial de próxima generación.

Con este movimiento, Meta busca diversificar sus fuentes de ingresos en un momento en que la competencia por la inteligencia artificial ya no depende únicamente de quién construya el mejor modelo, sino también de quién pueda ofrecer la infraestructura necesaria para que toda la industria pueda utilizarlos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

WP to LinkedIn Auto Publish Powered By : XYZScripts.com