Más de 20 fundaciones impulsan un plan de U$S 1.000 millones para enfrentar el impacto laboral de la IA

La iniciativa All In For Jobs busca conectar a 500.000 estadounidenses con empleos de calidad y ayudar a las comunidades afectadas por la automatización. La coalición ya comprometió más de U$S 800 millones y trabajará durante cinco años para reducir las barreras que dificultan el acceso al empleo.

Más de 20 fundaciones y organizaciones filantrópicas lanzaron en Estados Unidos All In For Jobs, una iniciativa que busca movilizar U$S 1.000 millones para conectar a los trabajadores con empleos de calidad y ayudarlos a mantenerse activos en un mercado laboral transformado por la inteligencia artificial (IA) y la automatización.

Anunciado en Nueva York el 26 de octubre de 2026, el programa tiene como objetivo conectar a 500.000 estadounidenses con oportunidades laborales y colaborar con hasta 250 comunidades que experimentaron pérdidas de empleo durante las últimas décadas o que enfrentan nuevos riesgos por los cambios tecnológicos.

Los socios fundadores ya comprometieron más de U$S 800 millones. Durante los próximos cinco años, la iniciativa trabajará con líderes locales, empresas, organizaciones sin fines de lucro y representantes de la filantropía para identificar obstáculos concretos que impiden a las personas acceder a puestos de trabajo disponibles.

Derek Kilmer, vicepresidente sénior de Programas y Políticas para Estados Unidos de la Fundación Rockefeller, explicó que el desafío no consiste únicamente en crear nuevos puestos. “En comunidades de todo el país, hay demasiadas personas que necesitan trabajo y demasiados empleos que necesitan personas”, afirmó. Según el ejecutivo, la filantropía puede ayudar a conectar a los trabajadores con las vacantes existentes, contribuir a generar nuevas oportunidades y facilitar la adaptación a los cambios del mercado laboral.

El objetivo: cubrir las vacantes que ya existen

Una de las principales características de All In For Jobs es su enfoque en las barreras prácticas que separan a los trabajadores de los empleos disponibles. En lugar de concentrarse exclusivamente en crear puestos desde cero, la iniciativa pretende identificar por qué muchas vacantes permanecen sin cubrir y desarrollar soluciones adaptadas a cada comunidad.

Entre los obstáculos mencionados figuran el costo del cuidado infantil, la falta de transporte hasta los lugares de trabajo y los programas de capacitación que no responden a las habilidades que buscan los empleadores.

La propuesta parte de la idea de que la transformación tecnológica no determina por sí sola quién puede beneficiarse de los cambios económicos. Para Tonya Allen, presidenta de la Fundación McKnight, las comunidades deben participar activamente en la definición de su futuro laboral.

“La IA y la automatización pueden estar transformando el trabajo, pero la tecnología por sí sola no debería decidir quién se beneficia, quién se queda atrás ni qué sucede con una comunidad”, señaló Allen. La ejecutiva agregó que quienes viven más cerca de esa transición deben contar con recursos y capacidad de decisión para convertir el cambio económico en oportunidades concretas.

Las comunidades participantes todavía no fueron definidas. Según el anuncio, su selección se realizará durante los próximos meses, mientras que a partir de enero de 2027 los socios comenzarán a reunirse periódicamente para identificar, probar y ampliar las soluciones que demuestren mejores resultados.

Google.org, Rockefeller y AARP, entre los participantes

La coalición reúne a organizaciones con experiencia en filantropía, educación, desarrollo económico y empleo. Entre los participantes mencionados en el anuncio se encuentran Google.org, la Fundación Rockefeller, la Fundación AARP, la Fundación Ewing Marion Kauffman, la Fundación McKnight, la Fundación Comunitaria del Gran Flint, la Fundación James S. McDonnell, NextLadder Ventures, la Fundación Educativa Strada, Stand Together y StriveTogether, además de más de 14 organizaciones adicionales.

La diversidad de los participantes responde a la complejidad del problema. Para que una persona acceda a un empleo, puede ser necesario coordinar formación profesional, servicios de cuidado infantil, transporte y vínculos directos con las empresas que buscan trabajadores.

Allison Greenwood, directora de Impacto y Estrategia de la Fundación Ewing Marion Kauffman, sostuvo que el éxito debe medirse más allá de la contratación inicial. “Significa abrir caminos hacia mejores ingresos, desarrollo profesional y realización personal”, afirmó. También destacó la posibilidad de conectar a los financiadores con comunidades que ya trabajan para mejorar las oportunidades económicas y compartir los aprendizajes obtenidos.

La iniciativa también pone el foco en los trabajadores de mayor edad y en las personas con ingresos bajos, grupos que pueden enfrentar dificultades particulares durante las transiciones económicas. Claire Casey, presidenta de la Fundación AARP, señaló que existe una oportunidad para construir un futuro más inclusivo, en el que los trabajadores de todas las edades tengan las habilidades y las oportunidades necesarias para adaptarse y participar de la prosperidad que podría generar la transformación tecnológica.

La IA también obliga a repensar las políticas de empleo

El lanzamiento refleja una preocupación creciente por la capacidad de las comunidades para adaptarse a los cambios asociados con la inteligencia artificial y la automatización. El programa no presenta una solución única: busca reunir experiencias locales, evaluar distintas intervenciones y ampliar aquellas que resulten efectivas.

La Fundación Rockefeller, una de las principales impulsoras, afirmó que la iniciativa complementa su trabajo en áreas como energía, alimentación, salud y finanzas, en las que también considera relevantes los avances científicos y las nuevas tecnologías.

Kilmer invitó a sumarse a líderes empresariales, organizaciones sin fines de lucro y representantes de la filantropía. “Aún no tenemos todas las respuestas, pero invitamos a la gente a participar para ayudarnos a encontrarlas”, señaló.

Con una meta de U$S 1.000 millones, más de U$S 800 millones comprometidos y el objetivo de alcanzar a 500.000 trabajadores, All In For Jobs buscará demostrar si la coordinación entre empresas, fundaciones y comunidades puede reducir las barreras de acceso al empleo en una economía cada vez más condicionada por la tecnología.

La iniciativa parte de una premisa central: además de analizar qué trabajos podrían desaparecer por la IA, será necesario identificar cómo facilitar que las personas accedan a las oportunidades que surjan y a las vacantes que ya existen.

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